sábado 13 de febrero de 2021

Mendoza, el prototipo de una provincia - Por David Smith
Opinión

Mendoza, el prototipo de una provincia - Por David Smith

  • jueves, 30 de agosto de 2018
Mendoza, el prototipo de una provincia - Por David Smith

Al hablar con la gente en el poder aquí, una provincia argentina, que tiene el reconocimiento mundial gracias al vino, empiezas a recordar un momento memorable de las novelas de Charles Dickens:

"Un ingreso anual 20 libras, un gasto anual 19 libras y seis peniques, resulta en felicidad," dice Micawber en David Copperfield. "Un ingreso anual 20 libras, un gasto anual 20 libras y seis peniques, resulta en miseria."

Así ha sido la agenda del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, desde su elección en 2015. En un país en donde las provincias, con altos niveles de endeudamiento, han consumido recursos del gobierno central y provocado inestabilidad financiera, Mendoza bajo la administración de Cornejo es, por otra parte, un prototipo de provincia que busca la responsabilidad fiscal y el cambio de cultura que el presidente de Argentina Mauricio Macri predica.

"Desde el primer día, nuestro gobernador nos dijo que necesitaba imponer el ejemplo, cortando nuestros salarios, reduciendo el número de empleados, así como el número de ministros, y, más importante, alcanzar un balance financiero", dijo Lisandro Nieri, el ex ministro de Finanzas de la provincia y actual ministro de Gobierno durante una entrevista. "Necesitamos hacer que cada peso cuente para esta provincia."

Los números reflejan la historia. En 2015, Mendoza heredó un presupuesto en el cual el gasto fue 7% mayor a lo presupuestado, generando un déficit. En el primer año de la administración de Cornejo, el gasto se redujo estando solamente 2% por arriba de lo presupuestado.

El año pasado, el presupuesto alcanzó un equilibrio. Este año, a pesar de la reciente crisis financiera que ha atravesado el país, Mendoza espera alcanzar un pequeño superávit financiero que ayudará a focalizar el gasto en obras de infraestructura críticas y necesarias.

Para alcanzar las reducciones, Mendoza confrontó un sector público abultado e ineficiente, eliminando miles de trabajos, tomando medidas contra el ausentismo de los servidores públicos y negociando aumentos de salarios financieramente sustentables, a pesar de ciertos miedos legítimos de los sindicatos de trabajo por un alza de la inflación.

Sin embargo, el modelo de Mendoza no es fácilmente replicable, así como lo reconoce el gobernador.

Durante una entrevista, Cornejo mencionó que los argentinos no estaban dispuestos en absorber los costos de corto-plazo de reducir el gasto: "El mundo en general apuesta a Argentina en el medio a largo plazo y ve una brecha de oportunidad". Cornejo mencionó, pero a la vez dijo, que "Nuestra gente percibe esta transición como dolorosa a corto plazo, con costos de electricidad, agua y gas más elevados; teniendo que ajustarse a la cruda realidad después de décadas de populismo que nos arruinaron."

Cornejo, el líder del partido radical de Argentina, es parte de la coalición del presidente Macri, Cambiemos. Él ha impulsado una reducción más gradual de los subsidios públicos que a nivel nacional. Sin embargo, ha mostrado un gran apoyo a la agenda del presidente Macri, asesorando el gobierno nacional, así como demostrando un gran ejemplo.

Siguiendo adelante, Mendoza espera atraer inversión privada significativa con el propósito de expandir y diversificar su economía, al mismo tiempo que conteniendo el crecimiento del gobierno local.

"Apoyamos fuertemente la colaboración público-privada", mencionó el ministro Nieri. "Ya sea la industria vinícola, el sector energético, la construcción, o la explotación de nuestros recursos naturales, tenemos que reconocer que el gobierno no puede cambiar las vidas de la población en general sin el apoyo del sector privado, y en su caso tal vez liderando."

Esta corriente de pensamiento es nueva en Argentina. Pero Mendoza es una región altamente orientada a las exportaciones que está consciente de sus competidores a nivel global. En el Valle de Uco, al sur de la Ciudad de Mendoza, en los recientes años, nuevas comunidades han surgidos gracias a la expansión de la industria del vino y el éxito del malbec, el estilo de vino varietal del país.

Cornejo, quien creció en un Valle de Uco más pobre, recuerda andar en bicicleta cuando niño a través de campos vacíos que ahora están poblados por unos de los viñedos más reputados del mundo.

"Podemos cambiar nuestra provincia, nuestro país, estoy convencido de eso", dijo Cornejo durante la entrevista. Sin embargo, no es un cambio que se dará en un día. "Posiblemente este cambio podría tomar dos décadas, hasta tres. Y todos nosotros tendremos que ser pacientes, mucho más pacientes de lo que hemos sido anteriormente".

(*) David Smith, ex-corresponsal extranjero y diplomático de la ONU, es colaborador especial para el Argentina Project del Latin American Program del Woodrow Wilson International Center for Scholars.