domingo 25 de octubre de 2020

"Me enamoré de varios hombres hasta que una mujer fue el amor de mi vida"
Sociedad

"Me enamoré de varios hombres hasta que una mujer fue el amor de mi vida"

Rafael reconoce que salió del clóset dos veces en su vida. Hace 7 años descubrió la bisexualidad y contó su historia.

"Me enamoré de varios hombres hasta que una mujer fue el amor de mi vida"

Rafael Anello, de 32 años, es bisexual y salió del clóset dos veces en su vida. La segunda vez, cuando conoció a su mujer -"el amor de su vida"-, fue la más difícil. Todavía no entendía si sólo ella lo "volvía loco" o le gustaban las mujeres, en general.

A los 17 años, Rafael empezó a estudiar Ciencias Políticas y conoció a un hombre con el que, por cuestiones impuestas en la sociedad, debió mantener una relación en secreto. "Viví esa relación con mucha culpa, a tal punto que no se lo conté absolutamente a nadie. Creo que mi generación está criada en base a ciertas construcciones culturales, lo que se veía en la tele, por ejemplo: una relación era entre un hombre y una mujer, punto. No tenía el conocimiento que tengo ahora y creía que la atracción sexual que estaba sintiendo por ese hombre estaba mal", contó el joven a Infobae.

La relación fue fugaz, pero fue clave para el descubrimiento sexual de Rafael. Después conoció a su primer amor. "Me enamoré de otro hombre. Ahí me di cuenta de que, más allá de toda esa concepción moral judeocristiana, entre nosotros había amor así que nada podía estar mal", dijo.

En ese momento, decidió salir del clóset. "Nunca sentí rechazo, tampoco sufrí discriminación física por ser gay. Todos mis amigos me bancaron y en mi familia me dijeron que sólo les importaba que fuera feliz. Después, no volví a limitar mi sexualidad a la hora de hablar de quién me gustaba y quién no. Una vez que salí del clóset, salí", recordó Rafael, quien en 2010 fue militante activo del matrimonio igualitario.

Gentileza / Infobae

Años más tarde, su elección sexual cambió de rumbo. Rafael creía que tenía que decidirse por uno de los dos casilleros: o era heterosexual o era gay. Pero una salida a un boliche lo hizo modificar su opinión.

Un amigo le presentó a una mujer. Él se negó porque se reconocía gay. Pero al poco rato estaba en la barra con la joven y la besó. "Yo tenía 25 años y nunca antes había tenido una experiencia sexual con una mujer. Me di cuenta de que me encantaba, me excitaba muchísimo y todo eso me generaba, otra vez, miedo y culpa", reconoció.

La bisexualidad llegó a su vida, pero quedó encerrada otra vez en el armario. Rafael evitó contarle a sus familiares acerca de la relación con una mujer. Todavía no entendía si sólo ella lo "volvía loco" o le gustaban las mujeres, en general, por lo que la segunda salida del clóset fue la más difícil, según reconoció en la entrevista con el medio porteño.

"La gente me miraba raro. Mis amigos me decían que era una fantasía sexual, que ya se iba a terminar, que yo era gay y no podía estar enamorado de una chica. Todo el mucho me presionaba para que me definiera. Creo que la gente está acostumbrada a que tenemos que ser o blanco o negro, o una cosa o la otra. No estar en ninguno de los dos casilleros genera una incomodidad enorme y creo que ahí empieza la discriminación", reflexionó.

Después de varios años definiéndose como bisexual, Rafael admitió que se perdió "la mitad de la sexualidad por las limitaciones" que se puso. "La esperanza son los más jóvenes, vienen a salvar al mundo", agregó, al referirse a que varios adolescentes no se sienten obligados a definirse por un "bando" u otro.