martes 22 de septiembre de 2020

Se profundiza la grieta en la Corte por la elección del presidente
Política

Se profundiza la grieta en la Corte por la elección del presidente

El ala radical quiere que Valerio sea el próximo jefe del cuerpo, pero los tres peronistas se oponen a darle ese espacio a un cornejista.

Se profundiza la grieta en la Corte por la elección del presidente

La grieta judicial vuelve a surgir a flor de piel en la Suprema Corte. Aunque nunca se fue: a veces las disputas se calman y la paz parece reinar. Pero todo vuelve cada vez que el máximo tribunal debe resolver algo complejo. Esta vez es la presidencia de la Suprema Corte y, como hace mucho tiempo, la decisión se ha planteado en términos estrictamente partidarios.

Los tres ministros de origen peronista: Mario Adaro, Julio Gómez y Omar Palermo, se abroquelaron y apoyarán al menos radical de los supremos radicales, el actual presidente Jorge Nanclares. Mientras,  los otros tres ministros: Pedro Llorente, José Valerio y Dalmiro Garay, prometen votar por Valerio. Así se romperá con una tradición pocas veces rota: que el titular se elija por unanimidad.

No es la primera vez que hay varios candidatos pero las peleas internas de la Corte nunca trascienden y el acta de la elección siempre es un modelo de corrección política, con un elegido siempre por consenso. Esta vez, quienes serán derrotados indican que el acta no gozará de esa corrección y que quedará claro que "Nanclares será elegido con su voto. Se elegirá a sí mismo", porque la votación será por un apretado 4 a 3.

La semana que viene será agitada para el máximo tribunal. Deberá resolver la presidencia del cuerpo que determinará, a su vez, según la Ley Electoral, la presidencia de la Junta Electoral. Es aquí donde reside la batalla más difícil.

La pelea interna

La Corte tiene siete miembros. Tres fueron puestos por gobernadores peronistas: Adaro, por Celso Jaque (fue su ministro de Gobierno); Gómez y Palermo, por Francisco Pérez.

Gómez fue senador del PJ, presidente provisional del Senado y subsecretario de Justicia durante los gobiernos de Rodolfo Gabrielli y Arturo Lafalla. Palermo nunca tuvo cargos políticos pero es miembro de la agrupación judicial filokirchnerista Justicia Legítima.

Los otros cuatro llegaron de la mano del radicalismo. Valerio fue diputado provincial de la UCR desde el retorno de la democracia por dos años; luego pasó a ser asesor del Ministerio Economía durante el gobierno de Santiago Llaver; en 1987 ingresó al Poder Judicial como fiscal. Llorente fue senador provincial desde 1983 a 1987 e  ingresó a la Corte, también impulsado por Llaver. Durante dos años y medio, Garay fue ministro de Gobierno de Alfredo Cornejo y de ahí saltó a la Corte.

Nanclares, el séptimo supremo, ingresó a la Corte al mismo tiempo que Llorente, de la mano de Llaver. Pero tal vez haber sido asesor de la Dirección de Comercio durante el gobierno del peronista Alberto Martínez Baca en los '70 o porque en su familia había peronistas (ingresó a la función pública por su tío Enrique Nanclares), el actual presidente de la Corte tiene una imagen de equidistancia entre las principales fuerzas políticas. Por eso fue elegido presidente hace dos años, aunque en votación dividida: 5 a 2 (Valerio y Llorente votaron por este último).

¿Qué cambió? En 2018 ingresó a la Corte Garay y los radicales pasaron a ser cuatro, pero parece haber ideas diferentes en el grupo. Tres de ellos entienden que Nanclares cumplió un ciclo. "Se duerme en las reuniones del Tribunal. Seguramente es porque el resto de los supremos son muy aburridos", ironiza un observador.

Entre los argumentos en contra de Nanclares se cita una “confesión” en el Seminario Internacional de Juicio por Jurados en agosto de 2018, cuando todavía el sistema no se implementaba. Al lado de Cornejo y de Valerio, dijo que no le gustaba mucho el sistema por “honestidad personal y tal vez por formación o deformación profesional, sobre todo cuando desde alguna doctrina se da validez al juicio por jurado en razón de la desconfianza en los jueces técnicos”.

Ahora los supremos del PJ jugaron su carta. El candidato propio era Gómez, pero con cuatro radicales en la Corte no había forma que su aspirante llegara a la presidencia.

Entonces, fueron a buscar al menos radical de los radicales, le ofrecieron su apoyo porque “no le quieren entregar la Corte a Cornejo, para que siga teniendo poder en Mendoza”, dicen en los pasillos de Tribunales.

Desde los corrillos radicales indican que “el peronismo  está utilizando a Nanclares. El Jury de Enjuiciamiento y el Consejo de la Magistratura dependen del presidente de la Corte; son lugares de poder y el peronismo quiere quedárselos, para hacer oposición al gobierno de Rodolfo Suárez”.

El martes se elige otro cargo clave

El martes se definirá quién será el nuevo secretario de la Junta Electoral. Fuentes de Tribunales indican que habrá un combo: se aprobará la moción de que el diputado provincial Jorge Albarracín (UCR) ocupe el cargo en remplazo del histórico Alfredo Puebla (se jubila) y habría un prosecretario que provendría del peronismo.

Quién será este último no ha trascendido, aunque se habría anotado alguien cercano a uno de los supremos del PJ.

La Junta Electoral está conformada por los siete jueces de la Suprema Corte y los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados.

Albarracín, además de diputado provincial, es el histórico apoderado de las listas radicales, por lo que conoce largamente la legislación electoral.

La "grieta"

Los jueces radicales. Pedro Llorente y Jorge Nanclares llegaron a la Suprema Corte de la mano del ex gobernador Santiago Llaver: el primero venía de ser senador de la UCR. José Valerio y Dalmiro Garay lo hicieron impulsados por el actual mandatario Cornejo: el primero había sido diputado provincial y el segundo, ministro de Gobierno cornejista.

Los jueces peronistas. Mario Adaro fue ministro de Gobierno del ex gobernador Celso Jaque, quien lo llevó a la Justicia. Julio Gómez y Omar Palermo llegaron de la mano del ex mandatario Francisco Pérez: el primero fue antes senador del PJ y funcionario de Gabrielli y Lafalla.