lunes 6 de julio de 2020

Lesiones de verano: cuando nos acordamos tarde de cuidar el cuerpo
Sociedad

Lesiones de verano: cuando nos acordamos tarde de cuidar el cuerpo

Los especialistas recomiendan ejercitarse al menos una vez a la semana para prevenir lesiones que después resultan difíciles de erradicar.

Lesiones de verano: cuando nos acordamos tarde de cuidar el cuerpo

Las lesiones de verano se producen cuando la persona que no realizó actividad física durante todo el año quiere "ponerse en forma" dos días antes de salir de vacaciones, obligando al cuerpo a realizar movimientos a los que no está acostumbrado y poniendo el sistema muscular bajo una presión de la que no había tenido noticias hasta entonces.

Es muy frecuente que esto ocurra, sin mencionar que muchas veces la persona no toma en cuenta la existencia de sobrepeso que exige aún más la estructura muscular y ósea, afectando distintas partes del cuerpo como zona baja (pies y dedos, tobillos, rodillas), zona media (cadera y espalda baja) o los hombros y cervicales.

Lesiones en deportistas

El profesor de Educación Física Ariel Elías, especializado en reeducación de movimientos en el Instituto Salud Postural, explica que las lesiones más frecuentes pueden darse también en deportistas que realizaron alguna actividad durante todo el año sobre terreno firme y parejo (cancha de baldosas, gimnasios o asfalto en el caso de los corredores) sin embargo al salir de vacaciones intentan realizar el mismo ejercicio en otro tipo de superficies, como la playa. "Ahí es cuando a pesar de estar entrenados, sufren lesiones en los dedos de los pies, esguinces de tobillos o lesiones en las rodillas", porque la respuesta del cuerpo a la arena blanda no es la misma que en las superficies duras a las que está acostumbrado.

En cuanto a los deportes en los que predomina el tren superior como voley, tenis o golf la exigencia se presenta en los hombros "por lo que las lesiones suelen darse en la parte que llamamos 'manguito rotador', una serie de músculos que forman y rodean al hombro", amplía.

De los problemas en la zona media, las lumbalgias afectan a más personas de lo que pensábamos, ya que según nos dijo el especialista, es el segundo motivo de ausentismo laboral luego de la gripe. Esto se debe a que "nuestro cuerpo no está no está preparado para el sedentarismo, por lo que hay que intentar tener la balanza equilibrada en ese sentido" intentando hacer algún tipo de ejercicios aunque sea una vez a la semana.

Claudio Gutiérrez / Los Andes

Cuidar las cervicales

Otro grupo de lesiones afectan la parte del cuello y cervicales. En general estas se producen durante el verano y se las llama "lesiones de pileta", que según explica Elías, suelen darse por las inmersiones reiteradas "cuando se tiran del borde de la pileta sin una buena técnica". En el caso de los adolescentes, también pueden realizar algún mal movimiento que genere dolor, "porque se tiran haciendo rol (voltereta en el aire) o porque hacen ese mismo ejercicio en la playa y pueden aparecer contracturas, lesiones discales o articulares", especifica el profesor de educación física.

Los pasos a seguir

Una vez que la lesión se produce y la persona está con dolor, lo aconsejable es respetar  una "cadena" que comienza con el médico y termina con el profe para sanar la afección y no volver a padecerla. "Lo primero que debe hacer la persona que sintió un tirón o algún tipo de dolor es consultar con un médico especialista (traumatólogo, deportólogo) para que el profesional haga el diagnóstico". Este puede ser clínico, es decir mediante la observación de las reacciones del paciente, o por imágenes para que luego "si hace falta, medique con algún analgésico y derive".

El segundo paso es la visita al kinesiólogo "que se encargará de sacar el dolor y la inflamación para poder recomponer el movimiento", y finalmente acudir al profesional de la actividad física que permita hacer una reeducación del movimiento.

Osteopatía, una ciencia con las manos

Dentro de las especialidades del ámbito de la salud que trabajan con el movimiento corporal, hay una nueva rama llamada Osteopatía, una disciplina terapéutica basada en el estudio de la anatomía, fisiología y biomecánica del cuerpo humano y del conocimiento de cómo intervienen los diferentes tejidos en las alteraciones de funcionamiento del cuerpo. 

El licenciado Maximiliano González, de Salud Postural, especialista en esta disciplina aclara que no es una terapia alternativa "está reconocida por la Organización Mundial de la Salud, con importante respaldo científico". 

Según explicó, mediante la evaluación clínica, se realiza un diagnóstico preciso y una visión global de la persona, aplicando técnicas manuales dirigidas al tejidos corporal, articular, fascial, muscular, tendinoso, nervioso, vascular, linfático, digestivo, cardiorespiratorio , uroginecológico, y demás; por lo que alivia , recupera y corrige lesiones orgánicas y del aparato locomotor.

Conexión. Muchas afecciones musculares tienen origen orgánico.

La osteopatía se centra en tres grandes ejes que se dividen en estructural: enfocada  al sistema musculoesquelético; la visceral, que actua sobre los órganos internos; y la craneal, que mediante técnicas manuales, liberan y facilitan la micromovilidad del cráneo.

Esta especialidad ha sido desarrollada a lo largo del último siglo, evolucionando desde la fundación de la primera escuela de osteopatía en Estados Unidos en 1892 por el Dr Andrew Taylor Still. "En Estados Unidos como en algunos países de Europa es una carrera de grado, en Argentina es una especialización que realiza el kinesiólogo", explica González.

En una consulta con el profesional, el paciente responde preguntas de antecedentes familiares y datos clínicos relevantes, para luego ser evaluado en cuanto a postura y movimientos. Luego se realiza una comparación con estudios previos (resonancia , tomografía , radiografía , etc) "así llegamos al diagnóstico Osteopático para luego mediante terapias manuales específicas para cada problema restablecemos las funciones alteradas.

La osteopatía es una terapia que se puede aplicar a cualquier tipo de paciente, inclusive bebés, niños  y personas de la tercera edad. Además no requiere derivación médica. "A mi entender es una ciencia, una filosofía y un arte", dice Maximiliano González.

Una ciencia porque su práctica está circunscripta en el ámbito de la salud, una filosofía se desarrolla mediante el pensamiento crítico, reflexivo, analítico, con una visión ética, y un arte  porque se realiza en forma manual. "El osteópata es como el artista que se expresa a sí mismo a través de las manos. Además los resultados del diagnóstico y tratamiento serán dependientes de la destreza del Osteópata" expresa Maximiliano apasionado de su profesión.

Pero como todo tratamiento, tiene algunas cotraindicaciones en personas con determinadas afecciones: "Episodios de sangrado prolongado, aneurisma aórtico o cerebral, heridas abiertas, trastornos de la piel, cirugía reciente, hidrocefalia aguda, apendicitis, lentre intraocular, fracturas o glaucoma" son algunas de las condiciones que impedirían este tipo de terapia.