jueves 4 de marzo de 2021

La estación espacial rusa Salyut cayó en Argentina en 1991
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La estación espacial rusa Salyut cayó en Argentina en 1991

Las piezas de la Salyut 7, de la ex URSS, cayeron sobre distintos puntos del país. No hubo víctimas ni daños materiales.

  • martes, 17 de octubre de 2017
La estación espacial rusa Salyut cayó en Argentina en 1991

La noticia de que un laboratorio espacial chino fuera de control caerá a más tardar en abril de 2018 sobre la superficie terrestre, hizo que los especialistas recordaran un caso similar, ocurrido sobre nuestro territorio.

De hecho, la estación espacial más grande que se precipitó hasta ahora lo hizo en Argentina.

Pasaron más de 25 años. Fue el 7 de febrero de 1991, alrededor de la 1 de la madrugada. Y aunque no causó víctimas ni daños materiales, los que fueron testigos lo recuerdan todavía hoy como un hecho extraordinario.

La estación se llamaba Salyut 7 (o Saliut 7, que en ruso significa "saludo"). Fue la última del programa Salyut de la ex Unión Soviética. Los soviéticos construyeron la primera estación espacial de la historia, la DOS-1 o Salyut 1, que se lanzó el 19 de abril de 1971. Entre esa fecha y 1982 se lanzaron 9 estaciones.

La última fue la Salyut 7, una misión que se inició el 19 de abril de 1982. La estación tuvo 6 expediciones principales a bordo. Una de sus misiones fue mítica, considerada una de las más difíciles de la historia de la navegación espacial.

El 11 de febrero de 1985, una grave falla dejó sin electricidad a la estación, que en ese momento estaba vacía, a la espera de una nueva tripulación. En una misión secreta, las autoridades rusas decidieron enviar a dos astronautas para intentar repararla y ponerla otra vez en funcionamiento. Después de tres días de ardua tarea, lo lograron y la estación siguió operativa algunos años más hasta que, en 1986, la estación espacial Mir reemplazó el programa. Su heroica misión hasta tuvo una película, Salyut 7, que se estrenó en Rusia el año pasado.

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Pero más allá de la proeza, los días de la estación estaban contados. La intensa actividad solar que se reportó a fines de los 80 y principios de los 90 afectó a la estación e hizo que bajara su órbita. Y el laboratorio quedó fuera de control.

Los expertos rusos intentaron recuperarlo, pero no lo lograron. Y la nave se precipitó a Tierra el 7 de febrero de 1991. Habían intentando hacerla caer en el Océano Pacífico. Pero fallaron, y cayó en Argentina.

“El brillo iba creciendo. Al mirar, quedé atónito. Un enorme enjambre de cuerpos incandescentes surcaba el cielo. Se desplazaba de oeste a este, en forma casi paralela al horizonte. Miles de fragmentos se desprendían e incineraban en la atmósfera. Cada uno de ellos se apartaba del cuerpo principal, se consumía en llamaradas y finalmente desparecía de la vista”. El que relata la caída del laboratorio es el astrónomo Guillermo Goldes, que esa noche estaba observando a través de un telescopio la Nebulosa de la Tarántula. A los 25 años del incidente, el profesor y divulgador escribió un texto en el sitio de la agencia de la Universidad Nacional de Córdoba en el que recuerda esa madrugada.

“Pasaron apenas cinco minutos desde aquellos colosales fuegos de artificio hasta que los teléfonos comenzaron a sonar. Muchos cordobeses, santafesinos y entrerrianos habían compartido el espectáculo y querían saber qué había ocurrido. Sentí alivio, no había sido el único testigo del trágico último acto en la historia de este singular artefacto. Ocho meses después, sería el poderoso Estado Soviético que había construido tal ingenio, pionero de la exploración espacial, el que se desplomaría”, sigue su relato.

La Saliut había sido un cilindro metálico de 14 metros de largo y 4 de diámetro, de acero y aluminio. Sus fragmentos se desperdigaron en San Juan, Santa Fe, Entre Ríos, y Chubut, entre otros puntos. La pieza más grande cayó en Capitán Bermúdez, cerca de Rosario, en el patio de una humilde vivienda. Una madrugada que muchos no podrán olvidar.