jueves 13 de agosto de 2020

La angustia de los argentinos que viajaron en medio de la pandemia y no pueden volver
Sociedad

La angustia de los argentinos que viajaron en medio de la pandemia y no pueden volver

Por el coronavirus, miles de personas que viajaron fuer del país no pueden regresar. Sus historias y el deseo común: volver a casa.

La angustia de los argentinos que viajaron en medio de la pandemia y no pueden volver

Hay una dura realidad y es que la pandemia de coronavirus cada día avanza más. La situación, a nivel global, es muy compleja. Cada nueva jornada es un nuevo desafío y, según el lugar en el que cada uno esté es cómo lo va transitando.

Sin dudas, los casi 450 argentinos varados en Cuzco no la están pasando nada bien. Al igual que distintos compatriotas, entre ellos mendocinos, que se hallan en diferentes lugares del mundo sin poder regresar a la Argentina.

Los Andes dialogó con algunos de ellos para conocer cómo están viviendo en lo cotidiano y, sobre todo, para saber si cuentan con la ayuda necesaria para poder regresar a su suelo natal. Lorena Ortiz Di Catarina viajó con su papá, su hermano y unos amigos a Cusco, en Perú, antes de que el Covid-19 fuera declarado pandemia.

Llegaron cinco mendocinos a ese destino y, luego de la primera excursión que alcanzaron a tomar, aquel país decidió cerrar sus fronteras. Desde ese momento, cada día les dicen algo diferente respecto a cuándo podrán regresar y a pesar de que han contacto hasta con el presidente Alberto Fernández no tienen certeza alguna.

“Somos dos hermanos que estamos con mi papá, que es paciente oncológico. Él está bien y protegido pero es una persona de alto riesgo ante el virus. Todo lo que nos han dicho hasta ahora respecto a cuándo podremos volver a Mendoza, se ha ido truncando. La nueva promesa es que el miércoles mandarán unos charters que nos llevarán a Lima. El problema es que tienen que coordinar los vuelos comerciales con los Hércules para que en Lima nos dejen salir a Argentina”, relató Lorena.

Además, la mujer comentó que a pesar de que ellos los han contactado, no han recibido ningún tipo de respuesta por parte de la Cancillería Argentina. Mientras, siguen pagando alojamiento, no los han provisto de ningún tipo de recursos y cuentan que hay argentinos a los cuales los están echando de los hospedajes porque los dueños quieren cerrar sus lugares.

Similar es la situación de Mónica Rizzo, una mujer que hace 25 años que trabaja para el Grupo Clarín y salió junto a Jorge, su pareja, el 12 de marzo desde Buenos Aires rumbo a Cusco con la idea de pasar su cumpleaños y unos días lindos allá. Pero todo lo que les está ocurriendo, es lo contrario a lo deseado.

“Nos sentimos todos metidos en una caja de experimentos, todos los días nos dicen algo distinto y seguimos acá sin poder salir. Es agobiador, angustiante. He compartido en mis redes y con los medios todo lo que estamos pasando pero nadie puede hacer nada. Ayer estallé en un llanto vivo, no hay nada que nos dé la esperanza de volver”, contó Mónica con tristeza.

Mientras hablábamos con ella, por llamada de WhatsApp, se escuchaba de fondo a las autoridades peruanas que van por las desérticas calles con sus parlantes dando directivas para que nadie se mueva del lugar en el que está. Tanto Mónica y Jorge como Lorena, coincidieron en describir que todo está muy “militarizado” y les genera pánico porque allá sí está declarado el estado de sitio.

“Estamos aislados, en nuestras habitaciones, no salimos. Se abusan de todo acá, llegamos a pagar 100 pesos por agua caliente para el termo. No queremos que nadie nos regale nada, si no salir de acá y poder estar en nuestra casa haciendo la cuarentena. Es inaudito esto, es como una prisión. Además hay personas con distintos problemas de salud que ya no pueden conseguir los medicamentos que necesitan”, describió Jorge.

Camino a casa

Diferente, aunque en algunos aspectos no tanto, es la situación de Rodolfo Gravina. El periodista mendocino, mejor conocido como "Rody", viajó a Fortaleza Da Barra (Brasil) antes de que se declarara en nuestro país la cuarentena obligatoria para pasar allí sus vacaciones. Cuando hablamos con él había conseguido, luego de moverse mucho e ir tres días seguidos, poder regresar desde el aeropuerto de Florianópolis a Ezeiza (Buenos Aires). Si bien estaba ya por embarcar para Argentina, no sabe qué pasará con él cuando llegue a la capital porteña.

“Salí antes de las medidas, ya estaba declarada la pandemia pero la verdad que nunca imaginé que se iba a llegar a esto. Si no hubiera salido, claramente. He pasado por muchas sensaciones, mucha angustia sobre todo. No puedo evitar pensar en la gente que estuvo exiliada tanto tiempo de nuestro país y la sensación es espantosa. También pienso en los que no cumplen la cuarentena y creen que no les pasará nada. Yo ansío llegar a Mendoza para estar encerrado en mi departamento. Ha sido horrible estar encerrado acá”, resumió el periodista de Canal 7, una hora antes de embarcar para volver a Argentina.