viernes 10 de julio de 2020

Generación Covid y nuevos pactos: lo que dejará el teletrabajo tras la pandemia
Sociedad

Generación Covid y nuevos pactos: lo que dejará el teletrabajo tras la pandemia

Es el estilo de empleados que nació con la pandemia. Las empresas también deberán adaptarse a los cambios.

Generación Covid y nuevos pactos: lo que dejará el teletrabajo tras la pandemia

La pandemia y las medidas adoptadas para afrontarla dejarán un reguero de cambios en muchos aspectos. Pero hay un área en particular en la que el impacto fue muy marcado y generó un verdadero viraje y nuevas concepciones: el trabajo. Tras el "quedate en casa" hubo que hacer todo desde allí y así se instaló masivamente el teletrabajo, también llamado "home office", algo que se veía venir pero nunca llegaba y ahora se anticipa que llegó para quedarse.

Aunque implementado como se pudo -la mayoría no tenía realmente una oficina en casa- de cara al futuro demandará reformular vínculos laborales, modificar el entorno doméstico y, en particular, ya se anticipa la llegada de la Generación Covid, trabajadores con un perfil que nació casi con el nuevo coronavirus.

No quedará otra que adaptarse. Las empresas que no lo hagan podrían perder competitividad, mientras que los empleados deberán ganar en recursos y habilidades para sostenerse en el mercado. Entre los dos deberán generarse nuevos pactos en los que el desempeño se medirá de otro modo y en los que la comunicación se redefinirá para pavonearse como la protagonista.

Escenario

Detenerse a observar cómo se desarrollaron los trabajos a distancia estos últimos dos meses permite saber dónde se está parado para dilucidar hacia dónde caminar. Una encuesta realizada en Mendoza por la consultora Suma Equidad mostró que sólo 7,1% de los participantes realizaba teletrabajo desde antes de la cuarentena. Sin embargo, a partir de ella 74,5% de la muestra contestó que puede teletrabajar, en mayor o menor medida. De ellos, 46,2% comenzó a teletrabajar desde el comienzo de la cuarentena y 21,2% lo hace parcialmente, ya que no puede cumplir con todas las tareas que se le exigen.

Las cosas se acomodaron sobre la marcha; algunas empresas acompañaron más y en la gran mayoría de los casos los recursos (como dispositivos, electricidad o internet) han corrido por cuenta de los empleados.

La dificultad para complementar lo doméstico con lo laboral ha sido uno de los grandes problemas. Los relatos apuntan a que se trabaja gran parte del día y más en el caso de las mujeres a las que socialmente se suele asignar más las tareas de cuidado, acompañamiento escolar y otras cuestiones del hogar.

Recursos insuficientes complicaron el desempeño y la conectividad llevó a que se demande a los empleados en horarios que exceden el laboral. No ha sido gratuito el esfuerzo: los médicos y psicólogos comenzaron a recibir consultas por estrés, angustia, problemas de sueño, dolores musculares y cefaleas.

Generación Covid

Los trabajadores que surgen a partir de estos cambios integran lo que se ha empezado a llamar Generación Covid. "Irrumpió un nuevo paradigma que llegó para quedarse, esto se va a ir profesionalizando", reconoció Jimena Tillar, directora regional de Servicios de la consultora Adecco Argentina. "Es un aprendizaje para todos", subrayó.

Desde su punto de vista, el empleado deberá ser muy autónomo en cuanto a competencias personales, tener claros los objetivos y orientarse a resultados. Además, Tillar cree que en lo que se viene la comunicación será esencial, por lo que deberá tener conocimiento al respecto, estar formado en redes y tecnología. Mantenerse en contacto con el equipo de trabajo y que esto sea efectivo deberá ser prioritario, por lo que los líderes deberán comunicarse, al menos, una vez por día para coordinar el trabajo y las videollamadas en formato de reuniones que adquirirán mayor efectividad y serán más breves.

En un informe esta consultora describió cómo es la generación Covid. Es una generación despierta, que no se conforma con la desinformación que generan las noticias, sino que busca nuevas fuentes donde entender, mirar diferentes enfoques y tomar sus propias decisiones. Valoran el cuidado del medio ambiente, la buena alimentación y la solidaridad entre ellos. Necesitan formarse constantemente, aprender, desaprender y tienen más de un plan.

"Conocieron que el éxito no se mide en carreras ascendentes, sino en tener trabajos enriquecedores, por eso aceptan las diferentes formas de mantenerse activos; cambiando de puesto, sectores, creando su propia empresa o convirtiéndose en nómadas del conocimiento", refiere el estudio.

Nuevos acuerdos

En este contexto habría que generar nuevos acuerdos entre las partes: empresas y empleados, ya que las leyes laborales al respecto no estarán disponibles en lo inmediato. Diseñar formas de trabajar en función de las particularidades y, esencialmente, de objetivos. Los empleadores deberán aprender otro modo de definir el desempeño: ya no cabe el control horario sino que se medirá por logros.

Estos acuerdos inevitablemente deberán incluir la definición de tiempos de trabajo para que no se transforme en un vivir conectado, como ha sucedido por estos días. "Una de las cosas que tuvimos que hacer todos es encontrar el horario de trabajo porque si no pasa a ser una vida", consideró la economista Paula Ariet, de Gestión Consultores.

Comentó que las empresas necesitan que la gente sea productiva: "De este modo te terminas quemando y el rendimiento es menor. Hoy estás haciendo home office con tus hijos y la escuela pero esa no es la normalidad, ellos van a volver a la rutina".

Las empresas deberán ser facilitadoras de los recursos necesarios. Además, habrá que ser ordenado en delimitar el tiempo laboral, de tareas hogareñas y familiar.

Para Patricia Collado, socióloga del Trabajo e investigadora del Conicet el teletrabajo ha invadido la esfera familiar y personal. "Intensifica la jornada laboral, exprime a las personas en su capacidad de relación, de decodificación del otro, potencia la cantidad de capacidades humanas que se ponen en juego y que tienen valor de mercado, por eso terminás agotado", remarcó.

Por otra parte, mencionó: "Hay un desligamiento de los empleadores que recae sobre los trabajadores. Ahora ponemos todos los recursos pero los impuestos se los disminuyen a las empresas". Por eso destacó la importancia de las demandas de los trabajadores para que el trabajo no esté precarizado. "Hay que regularizar las actividades y llenarlas de derechos, evitar la prolongación 'ad infinitum' de la jornada y lograr la responsabilización de las empresas", dijo.

Y cerró: "Las legislaciones protectoras tienen que salir de la lucha de los trabajadores , nada ha sido una dádiva".

Valoración de lo presencial

Aunque muchos hayan recibido con entusiasmo el poder trabajar en pijama desde la casa, para otros significó revalorizar el trabajo presencial. Es lo que cree la licenciada en Economía, Paula Ariet. "En algunos lugares lo que produjo fue una valoración por parte de las personas de lo importante que es ir a trabajar y estar en contacto con tus compañeros", expresó.

Y agregó: "Hay muchos que extrañan ese momento de desconexión. Para muchos hoy esto se ha vivido como algo caótico, sumado a los chicos, la casa, la escuela".

Pero Ariet aclaró que, por otra parte, hay que tener en cuenta que la manera en que se ha teletrabajado durante la pandemia no es como se haría si, por ejemplo, los hijos retornan a la rutina ya que irían a la escuela y eso no debería resolverse en el hogar. Por ello cree que tiene aspectos positivos y negativos: algunos se adaptaron y otros valoraron ir a trabajar, al menos, unos días a la semana.

Ariet consideró que el área de servicios es un sector donde ganará terreno esta tendencia. Cree que se implementará con fuerza en el ámbito público, en la venta on line y en la industria del conocimiento.

Epígrafe: Complementar lo doméstico con lo laboral es un desafío.

Crédito: AP