viernes 25 de septiembre de 2020

Félix Daniel Morán: “Fue como si un hincha hubiera hecho los goles”
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Félix Daniel Morán: “Fue como si un hincha hubiera hecho los goles”

Pasaron 19 años de la tarde en que el Negro se convirtió en ídolo del Chacarero, tras una remontada histórica ante Brown de Arrecifes.

Félix Daniel Morán: “Fue como si un hincha hubiera hecho los goles”

Un domingo cualquiera, todo puede reducirse a ese momento. Una jugada; o dos, pueden marcarlo a uno para siempre. Estar en el lugar indicado, a la hora indicada, puede significar la gloria. Pero para eso, hay que sacrificarse. Y mucho. Eso lo supo desde siempre Félix Daniel Morán, quien la tarde del 19 de mayo de 2001 iba a meterse para siempre en la memoria de los hinchas albirrojos con dos goles que provocaron algo más que una angustiosa clasificación. Significaron el sueño de cualquier hincha: el de convertir la angustia popular en un festejo desenfrenado, con los ojos empañados por la lluvia de un otoño inolvidable.

El empate conseguido en la ida, en Arrecifes, ante Almirante Brown, dejaba al Atlético Club San Martín muy bien parado para el encuentro de vuelta, en el estadio Libertador General San Martín. Sin embargo, un primer tiempo para el olvido puso todo cuesta arriba. Roberto Lescano puso el 1-0 para la visita y desató los nervios albirrojos. Encima el Luigi Villalba erró un penal a poco del final de este capítulo. Angustia adentro y afuera. Paz aumento a la vuelta del descanso y la cancha se convirtió en un cúmulo de nervios dibujados en puños apretados y corazones latiendo al límite de sus posibilidades. Hasta que apareció el "Negro", a los 36' del complemento, para mostrar el camino, para señalar que no había que rendirse. Y apenas dos minutos después volvió a escribir su nombre en lo más alto de la popular Sur, cuando empujó a la red un rebote de Justo Vilar, el arquero visitante. De ahí en más, fueron algunos minutos de angustia hasta abrochar una clasificación que, por las formas, se  grabó a fuego en la historia Chacarero.

A 19 años de aquella hazaña, el "Negro" todavía suele ingresar al campo de juego del estadio ubicado en Ruta 50 y calle Lavalle para ensayar los goles. Va hasta el área y, mientras relata en voz alta, empieza a perfilarse para cuando el rebote le llegue manso, sin intermediarios, a su pie izquierdo. Y casi de inmediato, cierra los ojos y el negro se vuelve albirrojo, el silencio desaparece ante el grito que se empaña en estirar la o hasta acabar con el aliento.

Gentileza

-¿En que anda Félix Moran hoy?

-Soy “gerente rural” (risas). Me encargo de las fincas que tiene mi suegro, Esteban (NdR:_Panella, quien fue durante muchos años presidente del club). Una vez estaba en una reunión y comenzó a presentar a todos los gerentes de la empresa. Cuando llegó mi turno, me presenté: “gerente rural”. Todos estallaron en risas.

-Como dice el tango, 20 años no son nada (o casi)...

-No son nada, pero como se agigantan las anécdotas. El martes pasado, cuando se cumplieron 19 años de aquel partido, me mandó un mensaje un hincha, Carlitos Crotta, que decía: feliz aniversario. Y me envió los goles. Fue tremendo. Me escribieron muchos hinchas y lo que pasó en las redes sociales fue impresionante. Las páginas partidarias explotaron. Parece que ese día estuvieron todos en la cancha. ¡50 mil personas! (Risas).

-Yo si estuve: fue emotivo y el final fue inolvidable...

-Fue impresionante. Ellos jugaron muy bien y nosotros muy mal. Encima erramos el penal y crecían los nervios. Ese día arranque de carrilero izquierdo. Cuando el Tano Riggio sacó a Gustavo Córdoba, que estaba jugando de lateral derecho, me mandó de centrodelantero y tuve la suerte de encontrarme dos rebotes.

-Y ahí Riggio te mandó a llamar; ¿qué te dijo?

-Que rearmaramos la línea de cuatro defensores: ¡me mandó de lateral derecho! (Risas).

-¿Te acordás como fue el segundo gol?

-Luigi hizo un tiro libre, cabecea Dimaría y el arquero no pudo retener el balón. Me cayó justo y lo empuje. Salí corriendo hacia atrás del arco para festejar y se quebraron los parantes del alambrado y se cayó sobre el arco. ¡Se subieron todos! Recuerdo segundo a segundo cada momento.

-Las imágenes te mostraban llorando...

-Es que hicimos mucho esfuerzo para empatarlo. Además, lo viví como hincha. Cuando me preguntan que sentí, digo que es lo que sentiría un hincha. Es como si te cruzás la tela, te dan la camiseta y haces los dos goles.

-¿Y en el vestuario que pasó?

-Los periodistas hicieron una conexión con mi viejo, quien no iba a la cancha por problemas de salud. Después llegar a mi casa, la esquina embanderada, los vecinos aplaudiendo... Ser profeta en tu tierra es dificilísimo y ese dia fue asi. Hoy en día me pasa que recuerdo lo vivido y me quedo con el abrazo con mi viejo, a quien ya no tengo. Volver a sentir esa sensación no tiene palabras.

-Jugaste en muchas posiciones a lo largo de tu carrera, ¿de qué jugabas?

-Polifuncional (y se toma dos segundos para seguir). En la cancha y en la vida. Las pasé todas en mi vida. De tener un buen pasar a no tener nada. Solo en tres posiciones no jugué: de arquero, de lateral izquierdo y de enganche, por obvias razones (risas).

Inolvidable. La tapa del MAS Deportes, el día después de la hazaña. | Archivo / Los Andes

-Ahora despuntás el vicio en torneos amateur...

-Siempre lo hice como amateur. Nunca jugué de otra manera, ni siquiera cuando era profesional. Siempre lo hice con todas mis ganas; lo disfruto porque el fútbol es uno solo. La diferencia es que te pagan un sueldo y gente que te mira. Ahora es distinto; poner plata para jugar. Pero si no lo disfrutan, no vale.

-¿Cómo te llevás con el paso de los años?

-Se nota (risas); pero trato de sostenerlo comiendo bien, entrenando todos los días. Trato de llevarlo lo mejor posible.

-Dice una canción: "al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver": ¿volverías a aquella tarde?

-Generalmente vuelvo a esos momentos. Hoy entro a la cancha y me acuerdo de los goles, pero a veces me da miedo errarlos. Por eso, mejor dejalos donde están: escritos.