miércoles 28 de octubre de 2020

Fotogalería: así es el trabajo de las funerarias de Mendoza en tiempos de pandemia
Sociedad

Fotogalería: así es el trabajo de las funerarias de Mendoza en tiempos de pandemia

Las empresas han extremado las medidas y se encargan del porceso de traslado hasta cementerios o crematorios con un estricto protocolo.

Fotogalería: así es el trabajo de las funerarias de Mendoza en tiempos de pandemia

Al dolor de perder un ser querido, la pandemia le ha sumado la restricción de velorios y acompañamientos. Sin embargo las empresas funerarias no han parado de trabajar en cuarentena aunque tuvieron que adaptar su labor a los protocolos sanitarios para evitar cualquier contagio de Covid-19 en sus empleados.

Las funerarias de Mendoza han modificado su trabajo para evitar exponerse a contagios de coronavirus | Ignacio Blanco / Los Andes

Los traslados de los cuerpos desde los hospitales u hogares hasta los cementerios, parques de descansos o sitio de cremación corren por cuenta de las funerarias o empresas de sepelios. Allí el protocolo de sanidad debe ser cumplido a rajatabla para evitar posibles contagios, ya sea por una muerte dudosa al que no se le alcanzó a realizar un testeo y por ende no figura en el informe pertinente; o por medio de contacto estrecho con un familiar asintomático.

Mariela Giménez es dueña de Funeraria Giménez y detalló cómo operan frente a estas dos posibles situaciones. "Tuvimos tres casos sospechosos, porque en el hospital no alcanzaron a realizarle al fallecido la prueba por Covid-19. Nunca nos confirmaron y ante la duda, tomamos precauciones. En un principio, antes de tener los reactivos en la provincia, varios informes eran de neumonía intrahospitalaria y fueron tomados como sospechosos", sostuvo la empresaria.

Las empresas fúnebres señalan que las costumbres cambiaron y no hay acompañamientos en ningún caso | Ignacio Blanco / Los Andes

Por eso, frente a nuevas posibilidades que esto se retira "los encargados de trasladar el cuerpo van con el uniforme que exige el protocolo (botas, máscaras, barbijos, gafas, guantes) y una vez en el crematorio, se desinfecta el furgón, el ataúd, aunque el cuerpo ya viene embolsado desde la morgue, dentro de una caja metálica, sellada, previamente desinfectada por el forense", confió.

Varias son las funerarias que trabajan las 24 horas, manteniendo siempre los cuidados en la atención. "Estamos con guardias mínimas y las oficinas no están abiertas al público, solamente se atiende por teléfono. Y si el caso es por un deceso con otra causa que no es por coronavirus, se recibe hasta dos personas, exigiendo barbijo y el distanciamiento", aseguró.

El trabajo en funerarias no mermó demasiado pero sí cambió la forma de trabajar | Ignacio Blanco / Los Andes

Distancia social hasta en el cementerio

Por su parte, Ariel Boschín, de Boschín & Hermanos, confió que ellos tuvieron los dos primeros casos de Covid-19 en la provincia. "El protocolo de prohibición es en general para todos los casos, aunque se trate de Covid-19 o no: no hay auto acompañamiento ni velatorios. Las excepciones son sólo para aquellos casos donde se certificó que la muerte no fue por motivos del coronavirus y solo se permite hasta cuatro familiares directos, en una breve despedida de 15 minutos, en la sala de velatorios".

El trabajo de las empresas sigue siendo 24 horas pero se cortó el contacto personal con los clientes | Ignacio Blanco / Los Andes

Además, ratificó que durante el traslado del fallecido "el personal no hace paradas y va directo al crematorio. Siempre con los uniformes de máxima protección ante estos casos o aquellos considerados sospechosos", sostuvo.

En cuanto al contacto con los familiares, "la gente ya ni viene, ellos mismos evitan el contacto. En los cementerios o parques, también se cumple con el protocolo de cantidad de personas mínimas. Y en los crematorios directamente no se permite la asistencia", aseguró, justificando ser también el principal motivo de la caída de los servicios, no solo en cuanto a pérdidas económicas sino también en la calidad.

Los trabajadores de las empresas llevan por protocolo todo lo necesario para evitar contagios | Ignacio Blanco / Los Andes

Por su parte en Sepelios Mendoza, ubicado en Las Heras, aplica este modo de operar y algunos recaudos más. Sandra Barrera, encargada del lugar trabaja junto a su esposo Miguel Salomón, propietario del local. Ella contó: "Atendemos a puertas cerradas pero estamos las 24 horas, con turnos rotativos. Y la atención es por teléfonos o medios automáticos y no hacemos sepelios". 

En el momento de "buscar a un cuerpo al hospital, el personal va siempre con el equipo de protección, aunque no se trate de un caso de coronavirus. Estos cuidados, en realidad, los venimos teniendo desde siempre. El uniforme, las botas, las mascarillas y los guantes es un requisito que tomamos desde antes a esta epidemia, porque la neumonía, el sida, la hepatitis y la tuberculosis, entre otras también son enfermedades contagiosas".  

Aunque muchas personas fallezcan de otras enfermedades igualmente no se permiten los velorios | Ignacio Blanco / Los Andes

A pesar de las medidas, Sandra confesó que existe aun cierto temor: "Está siempre y más aún con los contagios en Las Heras. Pero no solo por los contagios, sino porque en varios sectores de este departamento la gente sigue sin ser consciente de cuidarse, caminan por la calle sin barbijos y sin conservar el distanciamiento", analizó.

Y después, concluyó: "Por suerte, entre los funerarios estamos permanentemente en contacto, nunca estuvimos tan unidos para ofrecer estos servicios manteniendo los cuidados necesarios, no solo por quienes trabajamos en esto, sino también por las personas que acuden a nosotros".