lunes 28 de septiembre de 2020

El enigma de los magos venidos desde Oriente - Por Antonio Las Heras
Opinión

El enigma de los magos venidos desde Oriente - Por Antonio Las Heras

El enigma de los magos venidos desde Oriente - Por Antonio Las Heras

“Del Oriente vinieron magos que seguían a una estrella, la cual se detuvo sobre el lugar donde nació el nuevo Mesías.” Esta frase del Evangelio despertó, desde siempre, la curiosidad en los creyentes y el afán de investigación de los estudiosos.

El libro “La infancia de Jesús” –del Papa Emérito Benedicto XVI– dice que, según los textos del evangelista Mateo y el profeta Isaías, los “magos” procedían de Tarsis –o Tartessos– un reino que los historiadores ubican en algún punto indeterminado entre las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla.

“Así como la tradición de la Iglesia ha leído con toda naturalidad el relato de la Navidad sobre el trasfondo de Isaías 1,3, y de este modo llegaron al pesebre el buey y el asno, así también ha leído la historia de los Magos a la luz del Salmo 72,10 e Isaías 60. Y, de esta manera, los hombres sabios de Oriente se han convertido en reyes, y con ellos han entrado en el pesebre los camellos y los dromedarios”, escribe Benedicto XVI. “La promesa contenida en estos textos extiende la proveniencia de estos hombres hasta el extremo Occidente (Tarsis, Tartessos en España), pero la tradición ha desarrollado ulteriormente este anuncio de la universalidad de los reinos de aquellos soberanos, interpretándolos como reyes de los 3 continentes entonces conocidos: África, Asia y Europa.”

En la Biblia se los llama “magos”, a secas, siendo mencionados una sola vez: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, unos magos llegaron de Oriente a Jerusalén, preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?

Porque hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarlo (…) abrieron sus cofres y le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra (...)

El profesor Alfonso Di Nola, experto italiano en Historia de las Religiones y autor de textos que ayudaron a esclarecer al respecto, señala: “Los Magos son personajes del Evangelio, aunque se mencionan exclusivamente en el segundo capítulo del Evangelio de San Mateo. No son ni tres, ni reyes.” “Son mencionados de manera imprecisa como “magos” y provienen de un Oriente también indeterminado. (...) Posteriormente los textos apócrifos harán de ellos personajes más complejos, estableciendo que eran tres, y ricos... Pero en un principio no eran así”.

El historiador argentino Armando Alfonso Piñeiro en su libro “Los fantasmas del pasado”, dice: “sacerdotes y astrónomos de origen persa, como lo probaría el uso de camellos para transportarse hasta Belén. Vivían en Comagenes, diminuto reino ubicado al norte del río Eufrates y como rendían culto al Zoroastro, era imposible que fueran astrólogos”.