sábado 19 de septiembre de 2020

El 10% del comercio aún no abre y se esperan más cierres
Economía

El 10% del comercio aún no abre y se esperan más cierres

Por las bajas ventas ya hay empresas que redujeron su nómina activa con suspensiones que esperan ser homologadas.

El 10% del comercio aún no abre y se esperan más cierres

En el microcentro, alrededor del 90% de los comercios recuperaron una cierta normalidad desde que se les permitió reabrir para atender al público en general. Sin embargo, los días de cuarentena no fueron gratuitos y entre ventas de fondos de comercio, y cierres definitivos, algunos comerciantes chicos quedaron atrás.

En este marco, Adolfo Brennan, vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), señaló que a una semana de que se autorizara la atención al público, aún se encuentran reacomodándose, y resta esperar para ver qué tan definitivos serán algunos cierres que se pueden observar en el centro mendocino.

El principal problema que persiste a su entender, es que la demanda no se ha recompuesto. Hoy venden  25% de lo que se vendía antes de que se decretara el "aislamiento social, preventivo y obligatorio", por lo que "los números no dan para endeudarse".

Entre las ayudas del Gobierno, se ha notado una mayor oferta crediticia, sobre todo en las líneas de capital de trabajo con garantía del Fondo de Garantía Argentino (Fogar), con tasas del 20% en los 6 bancos con los que acordó Mendoza, y del 24% para el resto. Pero el derrumbe en las ventas genera que los propios comerciantes se muestren cautos antes de solicitar un préstamo.

"Todo es muy prematuro. Los números se van a notar primero que nada en la recaudación del Estado, pero las ventas han caído y mucho", señaló Brennan.

Finalmente, el empresario destacó que se ha incrementado la cantidad de comerciantes que fueron incluidos en el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), por el que la AFIP, a través de Anses, se hace cargo de depositar el 50% del salario neto en la cuenta de los empleados.

"Pero aún queda un 40% de comerciantes que no lo han recibido", cerró.

Cierres de comercios

Según explicaron desde la Cámara Empresaria, Comercio, Industria, Turismo y Servicios de la Ciudad de Mendoza (Cecitys), recién en la última semana se comenzó a relevar la situación, en coincidencia con las flexibilizaciones de la cuarentena, pero antes de eso fueron informados que "aquellas empresas que tenían más de una sucursal, cerraron subsidiarias, y otro sector ha decidido cerrar definitivamente".

"Hasta fines de abril todos tenían la esperanza de seguir abriendo, pero cuando se reanudó la actividad notamos que algunos comercios chicos no volvieron a abrir y que otros están con cambios de titularidad", explicó Adrián Alín, titular de la Cecitys.

De acuerdo con Alín para muchos resultó clave la posibilidad de alcanzar algún acuerdo con los dueños de los locales que alquilan a fin de sostener la actividad. "La indumentaria es el rubro que más ha sufrido, pero también uno de los que más hay en el centro. Detrás de cada local que cierra hay empleo que se pierde y familias que se complican", señaló.

Un recorrido por el Centro mendocino permite observar cierres en locales que estaban ubicados en calles Catamarca, Arístides Villanueva, Espejo, y especialmente dentro de las galerías de la Ciudad. Según explicó Alín, algunos de ellos "no pudieron negociar quitas en los alquileres", y otros "son cuentapropistas, con algún empleado, que se vieron sobrepasados por los costos fijos".

En el caso de las galerías los conflictos se presentaron con anterioridad al aislamiento. Desde hace dos años que la Cámara venía trabajando para aumentar la circulación hacia el interior de ellas pero, con la cuarentena, todo el trabajo volvió atrás.

"Las galerías sufrieron bajas por los comercios cerrados y en la Independencia hay cuatro que no van a volver a abrir", explicó el presidente de Cecitys. Comentó que a pesar de que hacia el interior de las mismas se extremaron las medidas de precaución (se solicita el documento de quienes ingresan para verificar que sea el día adecuado en que pueden comprar, y se brinda alcohol en gel a los consumidores, entre otras), es muy poca la circulación de gente".

"Antes de la pandemia, estábamos promoviendo la presencia de emprendedores, en el marco del proyecto de recuperación de galerías: se les prestaba un espacio, ellos se hacían cargo de impuestos, servicios, y expensas, y mantenían el local abierto hasta que se alquilara, o hasta que ellos mismos lo alquilaran. Ahora habrá que pensar en un escenario de vuelta a la normalidad, y continuar con estas acciones para dar impulso a las galerías", cerró Alín. 

Acuerdos con salarios a la baja

Por otro lado, según adelantó Fernando Ligorria, titular del Centro de Empleados de Comercio, desde la firma del convenio por el que se permite la suspensión de trabajadores, con una reducción del 25% del salario (5 de mayo), hasta la fecha, "sólo cinco empresas han realizado presentaciones y están en trámite convenios de suspensión".

"Seguramente la apertura de la actividad dejó esto de lado, y algunos no lo habrán presentado", indicó Ligorria y consideró que un 10% de los comercios del Gran Mendoza aún no reabren.

De igual manera, desde el Ministerio de Gobierno, del cual depende la Subsecretaría de Trabajo, confirmaron que no hay convenios homologados, pero que se están analizando las presentaciones para proceder con ello.

Cambios que llegaron  para quedarse

El horario corrido hoy es una necesidad. Los comercios que sólo pueden abrir hasta las 18  tratan de captar la atención de quienes acuden al centro para realizar trámites bancarios o consultas al médico y mantienen sus puertas abiertas en horarios de la siesta, cuando antes hubieran bajado sus persianas hasta la tarde.

Pero el planteo es anterior al 20 de marzo, y en Mendoza hace años que se discute un horario para el sector comercial.

Al respecto, Brennan señaló que se ha solicitado una mayor libertad a la hora de decidirlo, una vez que todo pase, pero que se inclinan más a un "horario escalonado", que permitiría reducir la circulación de gente en el transporte público y en las calles.

Esto sería, abrir más tarde de lo que lo hacen los bancos y la administración pública, y manejarse con un horario de verano y otro de invierno, sin desconocer las particularidades del clima mendocino.

Otro tema a considerar, será garantizar "la igualdad entre los centros comerciales cerrados y el resto del sector comercial", y que las posibilidades sean flexibles, "que no se fije por ley un horario, sino un escalonamiento".