sábado 26 de septiembre de 2020

Edificios solidarios: historias de voluntarios que cuidan a sus vecinos en cuarentena
Sociedad

Edificios solidarios: historias de voluntarios que cuidan a sus vecinos en cuarentena

A partir de una iniciativa de la municipilidad de Ciudad, más de 100 complejos se sumaron a la iniciativa. Asisten a adultos mayores.

Edificios solidarios: historias de voluntarios que cuidan a sus vecinos en cuarentena

Si algo despertó el aislamiento social para prevenir el coronavirus es el espíritu solidario de muchos mendocinos. Pese a los tiempos difíciles, es saludable encontrar acciones positivas.

En este contexto, más de 100 edificios -101 para ser precisos- son parte de una iniciativa solidaria denominada "Edificio Solidario", que promueve la ayuda a personas mayores por intermedio de vecinos voluntarios que colaboran con distintas necesidades.

El programa, impulsado por la municipalidad de Ciudad, busca acercar a quienes viven en un mismo espacio y para que aquellos que quieran ayudar a los demás, sin ánimo de lucro, puedan hacerlo bajo un marco que lo posibilite.

Silvana Macaroni es encargada de un edificio ubicado en la Peatonal. Desde allí cuenta que esta actitud debería ser innata en quienes desempeñan este rol, con lo cual el programa acompaña sus actividades. "Yo hacía esto desde antes de la cuarentena. Ha sido una linda experiencia. Es importante que seamos solidarios entre todos", manifestó Silvana, quien es encargada de este lugar desde hace 4 años.

Rol fundamental

Para adherirse a la iniciativa se debe acudir al consorcio, hablar con el encargado del edificio y, a partir de ese instante, este se encargará de señalar los pasos a seguir. La colaboración tiene que ver con la realización de compras de alimentos, medicación, escucha y cualquier otra ayuda que se requiera.

"Me tocó ayudar a una pareja de adultos mayores. El hombre fue operado durante la cuarentena y tuve que ayudarles a resolver muchas de las situaciones que se les iban planteando", relató Silvana, quien forma parte de la comisión de mujeres del Suther.

José Gutiérrez / Los Andes

Agregó que fue de gran ayuda con la familia de la pareja. "Él estaba con una sonda, necesitaba compras en el súper, comprar medicamentos en la farmacia. Para colmo, los hijos no podían venir porque son médicos así que, aunque estuvimos en contacto permanentemente, les ayudé mucho a sobrellevar la situación", señaló.

La encargada agregó que, en un principio, fueron 12 los inquilinos que participaron como voluntarios.

Es evidente que los encargados de consorcios cumplen un rol preponderante, ya que son quienes conocen a los vecinos que habitan el edificio que administran y pueden ser el nexo entre voluntarios y mayores que requieran algún acto solidario y sean vulnerables ante la situación de pandemia.

"Yo siempre consideré que ellos estaban en riesgo, sin tener en cuenta que yo también. Pero los encargados normalmente hacemos estas cosas. Ahora se magnificó todo. Y nos dimos cuenta de que la contención es muy importante", remarcó Silvana.

José Gutiérrez / Los Andes

Responsabilidades

Entre las responsabilidades de los voluntarios, que puede ser cualquier vecino además del encargado, está la de emitir un informe de la persona mayor atendida y respetar los horarios y días del compromiso.

También hay que avisar al encargado del edificio algún cambio que el voluntario quiera realizar y si, por causas ajenas, deben abandonar su voluntariado. Para esto deben dejar constancia de la información obtenida, así como informes actualizados para facilitar la labor del nuevo voluntario que se haga cargo.

Agradecidos

Desde su departamento, Eduardo Consoli y Nidia Ana Iervorino, la pareja protagonista de esta nota, manifestó su eterno agradecimiento a Silvana. "No tenemos palabras para expresar lo que nos ayudó. No hay forma de pagarle por su compromiso. Siempre tuvimos trato con ella pero con la cuarentena y mi operación nos ayudó en todo", comentó Eduardo.

El hombre contó que la encargada del edificio se ocupó hasta de pagarles las cuentas en locales de cobro de impuestos y servicios. "Por eso decimos que no tenemos palabras para alabarla. Hemos pasado esto gracias a ella. Y la municipalidad tuvo una idea perfecta", cerró Eduardo junto a su esposa.

La tarea que hace el municipio es el seguimiento por intermedio de los encargados. De igual forma, se compromete a dar capacitaciones a los administradores de consorcio o encargados de edificios para que estos seleccionen, de cada uno, personas aptas para ayudar a adultos mayores que requieran de colaboración ante la medida de aislamiento que se transita.

Por otra parte, la comuna se compromete a dictar, en este marco, los protocolos necesarios y a prestar asistencia a los encargados o voluntarios cada vez que lo requieran.