jueves 29 de octubre de 2020

El día que Hitler se robó la Navidad
Sociedad

El día que Hitler se robó la Navidad

El nazismo se esforzó por imponer modificaciones en el tradicional festejo navideño y creó su propio "Manual de Navidad Nazi".

El día que Hitler se robó la Navidad

Teniendo en cuenta que Jesús era judío festejar su nacimiento resultó muy conflictivo para los nazis. Friedrich Rehm, uno de los ideólogos del nacionalsocialismo, escribió al respecto hacia 1937: "Es inconcebible para nosotros que la Navidad y todo su profundo contenido conmovedor sean el producto de una religión oriental". Por este motivo el gobierno del Tercer Reich emitió una especie de "Manual de Navidad Nazi" para festejarla "correctamente". El mismo se comunicó a través de la prensa.

El argumento base fue que la Nochebuena no tenía nada que ver con Cristo -a quien eliminaron por completo-, sino con festividades paganas relacionadas con el solsticio de invierno. Papá Noel dejó de llegar a Alemania, pero para tranquilidad de los niños el dios germano Odín ocupó su lugar y se encargó de repartir regalos. Los villancicos también sufrieron modificaciones, desapareciendo "Dios", "Cristo", etc. Estas nuevas versiones arraigadas en la ideología nazi fueron distribuidas masivamente en radios, escuelas y en las celebraciones navideñas masivas organizadas por el Gobierno.

Así se decoraban los salones donde los nazis celebraban la navidad.

Con respecto a la estrella que corona el árbol, para evitar la de seis puntas -que es hebrea- o la de cinco puntas por ser un sìmbolo bolchevique. Los nazis la reemplazaron con esvásticas, "ruedas solares" germánicas o "runas sig". Llamativamente estas últimas simbolizan el sol y se utilizaron por duplicado para crear la insignia de las SS. El resto de los adornos navideños también sufrieron modificaciones, se llegaron a crear pequeñas cabezas de Hitler realizadas en metal para decorar, algo que desagradó al mismo Adolf y las prohibió.

Se llegaron a crear pequeñas cabezas de Hitler realizadas en metal para decorar, algo que desagradó al mismo Adolf y las prohibió.

En un completo artículo del diario británico "Independent" Tony Paterson -especialista en el tema- explicó que "durante el curso de la Segunda Guerra Mundial, los intentos de los nazis de sacar al Cristo de la Navidad se vieron cada vez más eclipsados por el esfuerzo de guerra. La festividad rápidamente se convirtió en una lucha para enviar cajas de regalo y tarjetas a las tropas en el frente. Al final de la guerra, los nazis habían tratado de convertir la Navidad en una ceremonia de duelo por los caídos, pero, para entonces, casi nadie se había dado cuenta".

A pesar de todos los esfuerzos del Partido y el Ministerio de Propaganda Nazi, gran parte de la población jamás suprimió el significado cristiano de esta fecha. En 1944 se celebró la última "Navidad Nazi", meses más tarde finalizó la Segunda Guerra Mundial y Hitler comenzó a ser un mal recuerdo del que los alemanes quisieron desprenderse.