sábado 15 de agosto de 2020

Caso Próvolo: la defensora de los curas no cree en el relato de las víctimas
Sociedad

Caso Próvolo: la defensora de los curas no cree en el relato de las víctimas

Además de pedir la nulidad del proceso, Alicia Arlotta apuntó contra los ex alumnos del instituto religioso de Carrodilla.

Caso Próvolo: la defensora de los curas no cree en el relato de las víctimas

Después de haber pedido la nulidad de las acusaciones, la defensora oficial de los dos sacerdotes católicos y de un jardinero del instituto Próvolo, puso en duda la veracidad de los relatos de las presuntas víctimas.

Ayer la defensora Alicia Arlotta, durante la segunda jornada de sus alegatos, salió a sembrar dudas sobre los alegatos de la fiscalía y de los abogados querellantes, que ya solicitaron al tribunal penas altísimas -de hasta 50 años de cárcel- para los curas Horacio Corbacho (59) y Nicola Corradi (83), y de 30 años para el jardinero Armando Gómez (49).

Según trascendió ayer en Tribunales (vale recordar que se trata de un juicio a puertas cerradas, como todos los de abusos sexuales), la abogada Arlotta centró su presentación en contraponerse a la prueba principal de la acusación: el relato de las presuntas víctimas, todos chicos que concurrían al instituto Próvolo de Luján. 

Arlotta sostuvo que en los expedientes de los chicos presuntamente abusados están consignadas algunas enfermedades y comportamientos que, para las partes acusadoras y también para los especialistas que actuaron como peritos, son signos claros que presentan habitualmente las víctimas de abusos sexuales. 

También sostuvo que algunos alumnos del Próvolo sabían lenguaje de señas y que incluso sus padres también lo manejaban. Además aseguró, ante las dudas sobre los métodos de enseñanza basados en la oralidad planteadas, que en todo caso estaban avaladas y supervisadas por la Dirección General de Escuelas.

Arlotta también apuntó contra el relato de los denunciantes, al sostener que tendrían que estar imputados los médicos a los cuales las autoridades del Próvolo recurrían para tratar las heridas producidas por los abusos y maltratos.

Por otra parte, la letrada apuntó que no se debería considerar el delito de corrección de menores porque las víctimas no están identificadas, tal como sostienen algunos juristas.

También dedicó buena parte de su alegato al sacerdote Corbacho. Según Arlotta, ni la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales ni los querellantes han podido probar que entre 2007 y 2016 -período en que se habrían producidos todas las agresiones sexuales- Corbacho estuvo en las instalaciones del Próvolo de Mendoza.

Sigue el martes

El martes próximo se espera que la defensora termine su alegato y solicite para sus tres asistidos algún tipo de pena o bien la absolución. Esto es seguro: volverá a solicitar a los jueces Carlos Díaz, Aníbal Crivelli y Mauricio Juan la nulidad de las acusaciones, es decir, que todo vuelva a cero.

Frente a esta posición están la de los fiscales Gustavo Stroppiana y Alejandro Iturbide, quienes  solicitaron 45 años de prisión para cada uno de los curas y 22 años y medio para el jardinero.

En tanto que los letrados de Xumek, Sergio Salinas y Lucas Lecour, subieron la apuesta y pidieron 50 años de cárcel para Corbacho -la pena máxima permitida por las leyes argentinas-, 15 años para Corradi y otros 15 para Gómez, sólo por las cinco causas que ellos representan.

Por último, los querellantes Oscar Barrera y Leandro Lanci solicitaron al tribunal 50 años de prisión para los dos sacerdotes católicos y 30 años para el jardinero.

Alegatos

-La fiscalía y la querella han solicitado penas muy altas para los sacerdotes. Los fiscales pidieron 45 años de prisión, mientras que los distintos querellantes elevaron el pedido a 50 años.

-La defensa de los curas y del jardinero solicitó al tribunal la nulidad de las acusaciones. Cuando cierre su presentación podría pedir la absolución o penas notablemente inferiores.