jueves 13 de agosto de 2020

Sociedad

Carrera contrarreloj para reunir materiales e impedir el cierre de un jardincito

La comunidad del María Madre, ubicado en el barrio Cocucci de Guaymallén, inició una colecta para arreglar el edificio. Sólo tienen 5 meses.

Las autoridades y los miembros de la comunidad educativa del jardín maternal María Madre de Guaymallén están desesperados: saben que sólo tienen cinco meses para arreglar el edificio e impedir el cierre. Saben que cuando termine el ciclo lectivo, si no logran refaccionar el lugar, no podrán seguir asistiendo al centenar de niños que concurre a diario para recibir la merienda y apoyo escolar.

Por eso, un grupo solidario de policías y vecinos inició una colecta para reunir materiales y mejorar las precarias condiciones edilicias del lugar.

El jardín maternal y centro de apoyo educativo María Madre está ubicado entre las calles Famatina y Guanacache del barrio Cocucci, en Rodeo de la Cruz. Fue fundado el 25 de marzo de 1993 en una casa alquilada.

En 1995 las autoridades consiguieron la donación de un terreno y la instalación de una casa prefabricada. Padres y vecinos revistieron las paredes exteriores, colocaron el cierre perimetral, la conexión de gas natural y con el tiempo lograron ampliar dos salas con construcción antisísmica. El principal problema es que el edificio es de construcción mixta, con algunas paredes de durlock. Las condiciones son muy humildes y precarias y tienen algunos problemas con las cloacas, confiaron desde la Dirección General de Escuelas.

En 2010 en el María Madre se creó un centro de apoyo educativo para dar a niños de 6 a 13 años servicio de comedor y acompañamiento pedagógico junto a talleres de jardinería, cocina y recreación.

Hoy son 11 los docentes que educan a un centenar de niños. También se desarrollan dos programas nacionales: "Alfabetización para adultos", para personas analfabetas, y "Buena Cosecha" para hijos de cosechadores que son acompañados mientras su padres trabajan. La institución permanece abierta todo el año, sin cese de actividades en receso invernal ni de verano.

Policías solidarios

Desde hace un tiempo, policías solidarios se acercaron al jardín maternal para ayudar con lo que necesitaran o animar a los niños. Son algunos de ellos los que se cargaron al hombro la campaña para conseguir fondos que les permitan mejorar las condiciones en la construcción. Incluso ponen la mano de obra para realizar las refacciones.

“Esos niños vienen de todos los barrios cercanos. Se les da desayuno, almuerzo y merienda. La idea es refaccionarlo para que puedan seguir yendo y usar todos los medios para que no se cierre. Los chicos no tienen manera de ir si lo sacan, es algo muy sacrificado para ellos y sus papás”, contó a Los Andes Diego Barroso, uno de los uniformados que “apadrina” al jardín.

“Son chicos que tienen valores bien formados y el día de mañana van a quedar a la deriva y pueden terminar delinquiendo si cierran el jardín. Lo mejor es preservar el lugar donde son educados”, agregó Barroso.

"Son chicos que tienen valores bien formados y pueden terminar delinquiendo si cierran el jardín"

“Hemos conseguido algunos materiales y vamos a poner la mano de obra los policías y padres. Hasta los mismos maestros hacen colectas. Es todo de corazón”, cerró el efectivo.

Con el tiempo corriendo en su contra y con las dificultades económicas asediándolos, la comunidad educativa inició una colecta para reunir materiales de construcción o dinero que será utilizado para las refacciones. Para colaborar se puede ingresar a la cuenta de Facebook del jardín María Madre y contactarse directamente con ellos.

En busca de la habilitación definitiva

Desde la Dirección de Gestión Social y Cooperativas explicaron a Los Andes que hace tres meses los directivos del jardín fueron notificados de las malas condiciones edilicias del lugar, que implican un riesgo para los alumnos y docentes que asisten a diario.

Aclararon que la preocupación es “velar por la higiene y seguridad en el lugar” y que, de contar con la habilitación municipal definitiva, no habrá problemas en que sigan llevando adelante sus actividades.

"Es una construcción precaria que no cuenta con las condiciones suficientes para funcionar como un jardín", explicó por su parte el director de Obras Privadas de la Municipalidad de Guaymallén, Miguel Valentini.

El funcionario aclaró que el jardín cuenta con una habilitación provisoria. "Están emplazados por la Dirección de Gestión Social a contar con la habilitación y el municipio les dio una habilitación en forma provisoria hasta fin de año para que completen el ciclo lectivo con el compromiso de que están trabajando en un proyecto para hacer una construcción adecuada", apuntó Valentini.

“Sabemos que es un jardín con una enorme e importante función social y sabemos que tres veces al día funciona como merendero. Tiene una importancia para el municipio pero necesitamos que funcione en condiciones edilicias seguras. Los vamos a acompañar a quede en condiciones óptimas y seguras”, se comprometió Valentini. Así, si logran concretar las refacciones y hacer del edificio un lugar seguro, el María Madre podrá contar con la habilitación municipal definitiva y no existirá el temor de que esos niños queden a la deriva.