martes 29 de septiembre de 2020

Carlos Ercoli: el señor de los abstractos
Sup. Cultura

Carlos Ercoli: el señor de los abstractos

El miércoles inaugura en la Bolsa de Comercio una muestra del artista. Sus obras serán expuestas junto a las esculturas de Leandro Pintos.

Carlos Ercoli: el señor de los abstractos

Imaginen un abstracto de dos metros creado por Carlos Ércoli, llamado "Ciudad nocturna". Ésa, su obra más reciente, junto a varias más que realizó este año y algunas otras pinturas de etapas anteriores serán expuestas desde el próximo miércoles en la Bolsa de Comercio (Peatonal y España, Ciudad).

Es la tercera muestra que el prestigioso artista mendocino realiza luego de recuperarse de una complicada enfermedad. "Una por año", es el ritmo que se ha impuesto. Este 2018, pues, ha decidido compartir una serie nueva de uno de sus temas recurrentes: urbes. Expondrá, además, algunas naturalezas muertas y paisajes, siempre mediados por su libre interpretación. Fondos blancos y grafismos. Fondos oscuros, signos y arabescos. En general, óleo sobre tabla.

La muestra que inaugura este miércoles reúne las obras de Ércoli con las esculturas de Leandro Pintos. La inauguración es a las 19. 

Carlos Ércoli nació en Mendoza en 1940. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de esta ciudad, en la Universidad de Córdoba y en la Universidad de Florencia.

Es profesor de Artes Plásticas.

Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en Chile, Uruguay, México e Italia. Sus obras se encuentran en América Latina y en Estados Unidos, Holanda, España, Italia, Egipto y Japón. 

"Sus abstracciones son tan delicadas como sutiles, y nos recuerdan aquello que las artes, en la medida de su excelencia, se aproximan a la música", escribió sobre su obra Rafael Squirru.

Una cantidad de esculturas arquitectónicas pueblan las repisas de Ércoli. Con trozos de madera y metal, también pasa sus días construyendo estas de urbes de fantasía.

Recuperado de una temporada hospitalaria, Carlos conserva uno de los dibujos con el que pasó las horas de convalecencia. "Me entretenía", dice con humildad. Asumiendo que también es su lazo con la vida.

En el living de su casa, Ércoli aprecia las obras de Scalco y Retamosa, dos de sus plásticos mendocinos admirados. Presencias infaltables como "El Aleph" de Borges y "Punto y línea sobre plano" de Kandinsky. 

La literatura es una compañera constante en la vida del artista. Entre sus incontables libros, "Las ciudades invisibles" de Ítalo Calvino es la obra que asoma en su taller.

El recuerdo del taller de grabado dictado por Marcela Furlani asoma en uno de sus portarretratos. "Fue una experiencia muy estimulante", cuenta el maestro que no deja el camino del aprendizaje.

"De niño, en cuadernitos de tapas blandas, empecé a hacer dibujos raros", cuenta quien a los 10 años recibió como regalo "La Eneida" de Virgilio y a los 12 ya había leído "El Quijote". Con el tiempo, los pomos de acuarelas y tintas se convirtieron en su forma de fabricar mundos.

Grabados y monotipias conforman su historia gráfica. “El grabado me apasiona. Es tan absorbente...”, dice mientras muestra su serie “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”.

La ficha

Muestra de Carlos Ércoli

Día y hora: inaugura el miércoles, a las 19.

Lugar: Bolsa de Comercio (España y Peatonal)