Amigos con derechos: cuando encontrarse es sólo para disfrutar

Amigos con derechos: cuando encontrarse es sólo para disfrutar
Amigos con derechos: cuando encontrarse es sólo para disfrutar

Vínculos amorosos que no implican compromiso son cada vez más frecuentes entre adultos jóvenes. Incluyen reglas que no deben romperse.

Lejos de las relaciones formales y monógamas asociadas a la heterosexualidad que durante tanto tiempo han sido la norma y lo "políticamente correcto", los cambios de los últimos años han dado lugar a una sexualidad que se vive con más libertad y menos culpas. En ese plano, las relaciones conocidas como "amigos con derechos" son cada vez más frecuentes: una amistad en la que ambos comienzan a verse con otros ojos, donde el cuerpo se atraviesa y se cruza la línea para encontrarse sexualmente. O simplemente una que surge con estas intenciones. 

Son relaciones sin compromiso de fidelidad ni frecuencia, en las que la norma es pasarla bien en cada encuentro que ocurre, sólo cuando hay ganas. No deben aparecer los celos, los reclamos, la invasión ni las limitaciones.

Son vínculos honestos en los que las reglas de juego se dejan claras, se establece abiertamente lo que se quiere y lo que no. Y es así que desde hace un tiempo, para que fueran más claras aún, comenzó a circular por las redes el "Decálogo de los amigos con derecho" que viene a ordenar las ideas.

No mentir, no hacer pública la relación, no celar, estar abierto a otra posible relación, no incluir al otro en cuestiones cotidianas con saludos ni mensajes, tampoco con celebraciones son algunos conceptos. Pero fundamentalmente: no enamorarse ni sufrir.

"Nuestra relación es muy especial, nos queremos mucho", cuenta Victoria (42) quien conoce a su amigo desde hace 8 años y hace 6 se entregaron a esta otra pulsión. 

“No nos vemos constantemente, nos organizamos cada tanto y el resto del tiempo es más que nada por las redes”, continuó.

No se habla mucho de la vida privada, los problemas y preocupaciones se dejan en la puerta y todo se planea para pasar un buen momento.

“Una buena comida , siempre bien vestidos - apunta ella- y no es necesario que nos contemos si estamos con alguien; quizás, si ocurre, simplemente diremos que no ante una invitación y sin dar más explicaciones”.

Pautas claras

Apunta a no ser una carga y tener laxitud en cuanto a las exigencias. Sin embargo no está exenta de reglas que ante todo deben ser claras y no romperse porque sería el principio del fin...y quizás el inicio del dolor también.

La  licenciada en Psicología, psicopedagoga y especialista en sexualidad, Susana Ferreyra, lo destaca: las cosas siempre se dicen y se dejan claras.

“Se ve mucho en esta época y sobre todo en varones jóvenes que suelen ser universitarios; lo hacen desde un lugar de mayor honestidad, quieren otro tipo de vinculación, no repetir el modelo de sus padres con relaciones largas que se sostenían a costa de todo”, explicó.

Y en ese sentido consideró que el decálogo le pone palabras a las ideas que a veces necesitan expresar. 

La regla número uno que establece el listado es “no mentirás: la regla para que esto funcione es que hablen claro desde el principio”. La segunda es otro pilar: “No te enamorarás: No mezcles sentimientos, evita las charlas demasiado personales”.

A partir de estos parámetros se desprende el resto.  “No celarás: No es tu pareja, no tienes exclusividad”, subraya.

Los otros puntos manifiestan que la relación se mantendrá como algo privado y no será presentada, no habrá celebraciones, no se llamarán, no se verán frecuentemente para no invadirse y evitar la monotonía.

Quizás el próximo 19 de julio puedan hacer una excepción y festejar, ya que es el Día del Amigo con Derechos.

El punto 9 marca otro aspecto esencial para quitarle carga: "No sufrirás: El chiste de esto es que lo pases bien. Si te provoca más dolores de cabeza, olvídalo". Y finalmente aclara que se sigue siendo soltero por lo que no hay que cerrarse a otras relaciones.
Los consultados estuvieron de acuerdo con todos los puntos.

Experiencias

"Lo ideal es tirar todas las cartas sobre la mesa, el día que alguno se enamore se abre, pero para eso es fundamental encontrar del otro lado una persona con códigos que cuando le digás se cortó lo respete", destacó Julieta (35). 

"El concepto es: si empiezo a sentir cosas te lo voy a decir porque si no por ahí te pegás un frentazo si el otro no siente los mismo", agregó y consideró que "hoy es muy fácil acceder a una persona que te gusta". 

Victoria no está segura de que no les genere alguna incomodidad verse con otra persona pero es algo que dura poco, no se han hecho reclamos y si lo comentan lo hacen en tono de humor. "Lo he visto con otra chica pero aún en esa situación no deja de prestarme atención", mencionó.

Augusto (44) ha mantenido varias relaciones de este tipo pero asegura que no lo elige: "lo pienso 40 veces antes de hacerlo porque nunca he vuelto a ser el amigo confidente después de haber compartido la cama y uno aprende de viejo, que arruinar una amistad por el sexo no vale la pena".

Aclaró que es importante tener en cuenta que se trata de amigos reales porque de otro modo son “chongos” (ver tipología aparte).

“Cuando entra el sexo el afecto sigue existiendo y es en definitiva una relación de amor, pero siempre alguien se involucra más que el otro y termina sufriendo”, consideró.

Vínculos líquidos

Si se trata de interpretar surgen cuestiones culturales y personales. Psicólogas y especialistas en sexualidad consultadas señalaron que esto puede elegirse a cualquier edad pero fundamentalmente hay un grupo entre los más jóvenes, los veinteañeros y otros mayores, de  más de 30 y 40 largos que probablemente hayan salido de alguna relación larga que les dejó daños colaterales.

"Son modos de vinculación propios de la modernidad líquida, de la cultura del instante, donde la permanencia representa la quietud, hay una gran necesidad de sentir desde el punto de vista sensible, de la experiencia inmediata", explicó Ferreyra. Pero además advirtió que implica ser consciente de la atracción por el otro y la posibilidad de avanzar está dada por la confianza que le permite establecer un acuerdo. Desde su punto de vista, subyace el temor al compromiso, a la falta de libertad por lo que se impone un escudo protector frente a un posible sufrimiento.

Para Alejandrina Román de Giro, psicóloga y sexóloga es cada vez más frecuente en parte porque "empiezan a naturalizarse todas las formas de vínculos que a uno se le acurran, porque en esta sociedad liquida los vínculos también lo son".

Decálogo

1-No mentirás: La regla para que esto funcione es que hablen claro desde el principio. 
 
2-No te enamorarás: No mezcles sentimientos, evita charlas demasiado personales. 
 
3-No lo celarás: No es tu pareja, no tienes exclusividad. 
 
4-No lo divulgarás: Sé discreto y guarda la aventura sólo para ti. 
 
5-No lo presentarás: No se vale llevarlo a reuniones familiares ni con amigos. 
 
6- No celebrarán: No compartas fechas importantes juntos, los cumpleaños se festejan con otra gente; eso crea vínculos. 
 
7-No llamrás: ¡No es tu novio(a)! Las llamadas de buenos días o buenas noches guardalas para mamá. 
 
8-No lo frecuentarás: Quedarse de ver seguido puede resultar monótono. 
 
9-No sufrirás: El chiste de esto es que lo pases bien. Si te provoca más dolores de cabeza, olvídalo. 
 
10-No descartarás: Eres soltero(a) hasta que llegue el indicado. Un amigo con derecho no es un impedimento para cerrarte a una relación.

Tipología de los amigos con derechos

Desde la experiencia, Julieta (35) se atreve a plantear tres tipos de relaciones de esta índole:

1- El atrevido. Se empieza como amigos, luego se cruza al plano sexual. Es con el que se pueden compartir más cuestiones personales y presentar a otros amigos. Según Augusto, si es tu amigo real es inevitable lo personal, como escribirle o saludarlo para su cumpleaños.

2- El cómplice. Es el que comienza con un vínculo físico y va ganando terreno. Con el tiempo, lo sexual deja de funcionar pero ya se creó una muy buena amistad. "Tengo un amigo que es mi hermano, ya no queda atracción sexual, cuando vimos que no daba para más lo dijimos y quedamos como mejores amigos", relató Julieta.

3- "El chongo". Es el que sólo queda en el plano de lo físico y con quien sólo hay contacto para encuentros casuales, el que no es parte de la vida personal, el que no se cuenta y nunca se llevaría a una reunión.

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