sábado 4 de julio de 2020

Alejandro Grimson: “No caben dudas de que fracasó de manera rotunda el neoliberalismo”
Política

Alejandro Grimson: “No caben dudas de que fracasó de manera rotunda el neoliberalismo”

Coordinó un libro de 30 intelectuales sobre los escenarios futuros tras la pandemia. El rol del Estado y la Argentina política que viene.

Alejandro Grimson: “No caben dudas de que fracasó de manera rotunda el neoliberalismo”

"El impacto y la expansión del COVID 19 hacia todos los rincones del mundo y los efectos que permanecerán en el corto y mediano plazo, son materia ineludible hoy para pensar en cómo construimos nuestro futuro", dice el antropólogo Alejandro Grimson en el prólogo de la compilación de textos "El día después del COVID-19". Grimson, académico de la Universidad Nacional de San Martín, en su calidad de asesor presidencial y titular del programa "Argentina Futura" (que funciona bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete), coordinó la convocatoria de una treintena de intelectuales. La socióloga Dora Barrancos, la ensayista Beatriz Sarlo, Horacio González, Atilio Borón, Diana Maffia y el psicoanalista Jorge Alemán (deja su pensamiento en una entrevista) figuran entre los que hicieron sus aportes.

"Los artículos compilados en este trabajo han sido realizados por intelectuales que son referentes en los campos de la política, las relaciones internacionales, la cultura, la educación, el empleo, los estudios de género, la literatura, entre otros", dice Grimson. "Generalmente los libros se escriben durante muchos años. Ante la crisis, intentamos general colectivamente un libro de emergencia. Un oxímoron. Invitamos a una multiplicidad de voces argentinas con miradas políticas y disciplinarias diversas", avisa el prologuista.

El texto ya se puede descargar de manera gratuita en https://www.argentina.gob.ar/argentina-futura

-En días donde mandan las urgencias, cuesta pensar en el después…

-Así es. En los momentos de crisis muy aguda como los que estamos viviendo u otros que hemos vivido, la situación nos lleva a pensar en el presente y en el día a día. Esa es la misma crisis. Acorta los tiempos. Convierte todo en emergencia y urgencia. Por eso el libro es una contribución para intentar poder pensar en el mediano y largo plazo, en una Argentina de acá a diez, veinte años, y poder situar muchas decisiones del presente o cualquier controversia del presente en dilemas que tiene la Argentina para un futuro más largo. El futuro, por un lado, tiene que ser pensado y por otro lado, las decisiones del presente están conectadas con esa construcción.

-¿Cómo fue la convocatoria para el libro?

-Reunimos casi treinta personas que pertenecen a distintas disciplinas, a distintas tradiciones políticas, distintas miradas, y justamente esa es la riqueza del libro. Nosotros no queremos ni una Argentina uniforme, ni una Argentina dividida; queremos promover una convivencia en la diferencia.

-¿Hubo un hilo común entre las miradas diversas que ofrecen los autores?

-Una preocupación muy común de mucho de los autores es cómo es posible construir una sociedad que en lugar de estar interesada en los devenires del capital financiero y sus matemáticas esté interesada en el ser humano, en su vida, en las dimensiones de la democracia, la justicia, una sociedad más igualitaria.

-La pandemia pareció dañar la globalización: cada país se encerró y tomó medidas inconsultas a organizaciones supranacionales. Como el Mercosur, por ejemplo.

-Hay un claro desafío en el plano internacional: cómo lográs un planeta más igualitario en términos económicos, sociales, en términos geopolíticos. Cómo lográs eso cuando ante la pandemia, en muchos países se ha generado más nacionalismo. Más proceso de solidaridad global. Es un libro sobre lineamientos conceptuales, filosóficos, éticos, políticos, que busca abrir los horizontes de la imaginación social, de la imaginación cultural y política respecto del futuro.

-¿La pandemia de COVID-19 puso en foco el papel del Estado?

-Sí, me parece bastante claro. Desde mi punto de vista, no caben dudas de que ha fracasado de manera rotunda el neoliberalismo, que ha fracasado de manera rotunda el retiro del Estado. Los procesos de desinversión en la salud pública son los que tornan fácil que este virus produzca daños en la sociedad. Este virus no opera en un territorio vacío sino que opera en un contexto específico. En la Argentina tiene un contexto, en el mundo otro. Hubo una tendencia global desde hace cuatro décadas de procesos de retiro del Estado en áreas de protección social. Fijate quién va a pagar los sueldos de las empresas privadas en la Argentina, quién va a pagar las compensaciones o los ingresos de emergencia, quién está pagando la comida en los comedores…

-En el plano político, ciertas manifestaciones en las redes sociales indicarían que la crisis no ha acercado las miradas enfrentadas…

-No, ha cambiado completamente. Las encuestas son muy contundentes. Hay un apoyo al presidente de la Nación que está en cifras impresionantes, pocas veces vistas y hay un apoyo muy contundente a sus decisiones y en particular, a la cuarentena. Después eso no tiene que ser confundido con que puede haber manifestaciones diversas de distintos sectores de la población. Por otro lado, hay dos sectores de la oposición. Uno que gobierna y que está tomando decisiones junto con el Presidente.

-Alberto Fernández dijo recientemente: "Tengo la suerte de que los gobernadores que no son de mi partido, acompañan".

-Sí. Siempre insiste en que aquellos que tienen responsabilidades de gobierno están trabajando para sacar a la Argentina de esta situación. Y después plantea que hay opositores que, bueno, no están gobernando y tuitean. Un ejemplo muy espectacular porque fue un protagonista de la destrucción económica de la Argentina es Alfonso Prat Gay diciendo que el gobierno actual destruyó la economía, cuando el gobierno anterior destruyó la economía sin cuarentena y sin virus.

-¿La pandemia puede reconfigurar el mapa político o es muy temprano para arriesgar algo así?

-Creo que es temprano. Sí tengo expectativa y para lo que creo que vale la pena trabajar, y por eso este libro, es para que haya modificaciones en la forma de convivir. Todos aquellos que tienen responsabilidad de gobierno, así como hoy están unidos en la lucha contra la pandemia, también creo que están unidos en el tema de la deuda externa, tendrían que estar unidos en el futuro en otros temas relevantes como estos. Hay temas de Estado que trascienden los intereses de los partidos. Eso es muy importante y tiene que ser alentado en la cultura política argentina. Esta publicación hace un aporte al respecto.

-Vuelvo a las redes. Hay mensajes de odio muy fuertes…

-¿De personas o de trolls?

-Algunos serán trolls pero creo que también hay personas comunes, que expresan sus opiniones. No sé cuánto representan en la población.

-Creo que no hay que menospreciar ni exagerar ese fenómeno. ¿Qué sería menospreciarlo? No mirar con cierta preocupación que pueda haber una pequeña minoría, aunque sea el diez por ciento, que plantea este discurso del odio, que tiende a estigmatizar. En Argentina y en el mundo, los discursos racistas, misóginos, homofóbicos, producen estigmatizaciones políticas. ¿Qué quiere decir no magnificarlo? Quiere decir que, efectivamente, en la Argentina son minoría mientras que en otras sociedades son porciones muy grandes de la población. Estos tipos de discursos en el mundo en los últimos cinco años han sido muy significativos, están muy lejos de ser un fenómeno argentino. Nosotros tendemos a creer que todos los fenómenos políticos son argentinos pero después miramos al mundo y nos damos cuenta de que la polarización política existe en muchísimos países, que la Argentina.

Cambios sociales y culturales

-La pandemia de COVID-19 está modificando la vida cotidiana. La irrupción del teletrabajo, por ejemplo.

-Creo que la sociedad argentina debería avanzar hacia más capacidades de teletrabajo, de educación a distancia. Hoy, a mi juicio, la Argentina no tiene todos los mecanismos preparados. La pandemia hizo que se empezaran a pensar mecanismos para fortalecer en todos los niveles, en todas las áreas, las posibilidades de trabajo a distancia, educación a distancia. En algunas dimensiones del trabajo, por ejemplo, es posible que pueda hacerse en un porcentaje muy alto a distancia.

-En la educación sin embargo, parecería que el aula física para chicos y chicas es insustituible.

-Sí, la educación nunca va a poder ser completamente a distancia porque hay una dimensión que es la socialización, el compartir con el otro, las reglas; hay una serie de cuestiones que solo se pueden producir en la convivencia. La educación no solo enseña saberes abstractos sino que también enseña a convivir en sociedad.