Adolfo Rubinstein: “Hay que descartar que estemos ante una epidemia por hantavirus”

Adolfo Rubinstein: “Hay que descartar que estemos ante una epidemia por hantavirus”
Adolfo Rubinstein: “Hay que descartar que estemos ante una epidemia por hantavirus”

Diferenció lo ocurrido en Epuyén -donde existe un brote-, de los casos endémicos de contagio ambiental reportados en diversas provincias.

La situación en Epuyén por el brote de hantavirus, si bien "no está controlada, entraría en un cauce de control", dijo el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein. En entrevista exclusiva con Los Andes, el máximo responsable nacional del área salud precisó que suman 36 el total de casos en el país: 28 en Epuyén y otros ocho entre Salta, Jujuy, Entre Ríos y la provincia de Buenos Aires.

-¿Está controlada la situación en Epuyén?

-La situación sigue igual, seguimos con 28 casos positivos reportados y 10 fallecidos, no se ha modificado el panorama epidemiológico, y el número de personas en aislamiento respiratorio selectivo en Epuyén y en las dos o tres localidades aledañas está disminuyendo, porque algunos están siendo dados de alta.

La situación no está controlada, pero somos razonablemente optimistas encuanto a que la situación entraría en un cauce de control. Digo razonablemente porque no lo puedo asegurar: entre la primera semana, que es cuando apareció el primer paciente, el caso índice, y los primeros  contagiados de la fiesta de Epuyén, cuando establecimos  que el contagio era interhumano, se pudo haber filtrado algún contacto que salió del área y eventualmente podrían aparecer casos que no hemos identificado todavía.

Lo que podemos decir es que se hizo una búsqueda exhaustiva y el criterio de aislamiento domiciliario fue muy amplio. Hasta ahora, los 28 casos de Epuyén están referenciados y remiten al caso índice, el señor leñador que fue con síntomas a la fiesta, a principios de noviembre. Además, ya han pasado varios días sin casos nuevos, y los últimos fueron de personas que estaban en aislamiento selectivo, de manera que sabemos que no hubo contagios. Es un buen panorama, pero no podemos garantizar nada.

-También aparecieron casos en Entre Ríos y en Buenos Aires. ¿Se teme una epidemia?

-No, eso hay que descartarlo porque es otra cosa. No tiene absolutamente nada que ver el brote de Epuyén con los casos endémicos que están reportándose ahora en Salta, Jujuy, Entre Ríos y la provincia de Buenos Aires. Es distinto, esto se da todos los años; es más, hay más de cien casos anuales en promedio que se reportan desde siempre. En 2018, por ejemplo, las provincias que más casos aportaron fueron Buenos Aires, Salta y Jujuy.

Estos son casos endémicos de contagio ambiental que se dan en zonas rurales donde está el hanta: en el norte, en Salta y Jujuy; en el centro, Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe; y en la Patagonia. Y son cepas distintas. La cepa que está hoy en el brote de Epuyén y que estuvo en el brote de El Bolsón en 1996 es la cepa Andes Sur. En cambio, las que están circulando en el norte o en la provincia de Buenos Aires son endémicas, diferentes.

-¿Cuántos casos hay contabilizados en todo el país hasta ahora?

--El reporte llegó hace quince minutos (la entrevista fue al atardecer de ayer). Sacando los casos de Chubut, tenemos confirmados ocho casos de hanta endémico. En la provincia de Buenos Aires hay cinco; en Entre Ríos, uno; en Jujuy, uno y en Salta, uno. Eso es todo lo que tenemos reportado en lo que va de 2019. Si comparamos con los diferentes eneros de los últimos años, estamos en los mismos números de siempre.

-¿Por qué cree que se multiplicaron tan rápidamente los casos de Epuyén?

-El de Epuyén es un brote. Hubo en 1996 una famosa epidemia en El Bolsón, que fue mucho peor que esta, llegó a tener casi un 60% de mortalidad. Entonces no se sabía que podía haber una vía de contagio interhumana, respiratoria, se pensaba que el contagio de hanta era ambiental, por inhalación de secreciones de ratones infectados, en áreas rurales, malezas, espacios cerrados, etcétera. No hay tratamiento específico para el hantavirus, pero en este momento estamos diseñando protocolos experimentales para tratamientos específicos.

-¿Hay otros países con este problema?

-Sí, existen muchos hantas, con diferentes manifestaciones clínicas. Esta cepa Andes Sur está en la Patagonia chilena también. Pero hay hanta en Estados Unidos, en África, con diferentes complicaciones.

-¿Se eliminó la partida asignada a Chubut para el control de enfermedades endémicas?

-No. Eso es soberanía sanitaria. No tiene que ver con nada. Todo el presupuesto de los programas de vectores aumentó muchísimo. Nada que ver. No sólo no hubo disminución, sino que hubo aumento. Son chicanas políticas que tienen que ver con la degradación del ministerio a secretaría, dicen que los programas de prevención están desarmados, pero sin ninguna evidencia . Olvidate, no es cierto. La realidad es que este es un brote similar al de 1996, con la diferencia de que entonces no se conocía la vía de transmisión interhumana. Los 28 casos reportados hasta ahora en Epuyén se remiten a este caso índice. Es un brote de libro.

-¿El hantavirus deja secuelas?

--No, hay pacientes que empiezan con los síntomas clínicos, sindrome gripal, dolores abdominales, diarrea, dolor de cabeza, congestiones, dolores musculares y no les pasa nada. La complicación más temida es el síndrome pulmonar que es gravísimo y que tiene afectaciones en el corazón, y es lo que produce una altísima mortalidad.

-¿Está previsto algún tipo de asignación presupuestaria para atender a estas personas, si no pueden concurrir a sus trabajo?

--En Epuyén tenemos en este momento más de cien personas en aislamiento domiciliario obligatorio. Toda persona que haya entrado en contacto con un paciente que tuvo un caso positivo está en aislamiento domiciliario. Y es obligatorio. Chubut les está proporcionando alimentos y ayuda, por supuesto. Además, la Secretaría de Salud de la Nación le está dando a Chubut muchísima ayuda en insumos, equipamiento, recursos humanos.

De hecho, yo volví ayer de Epuyén y Esquel y estuvimos trabajando con nuestros equipos de la Dirección de Epidemiología, la Subsecretaría de Enfermedades Comunicables, el Instituto Malbrán, y la terapia intensiva del Hospital del Cruce, de Florencio Varela, para evaluar cómo funciona la terapia intensiva del hospital de Esquel; además, la Sociedad Argentina de Infectología. Hicimos un trabajo muy intenso, muy productivo.

-¿Las inundaciones podrían complicar la situación con el dengue y otras enfermedades.?

--Hoy estuve en Chaco y Corrientes para ver un poco las zonas inundadas y las necesidades y el panorama allí. El problema es cuando bajan las aguas, ahí es cuando uno tiene que empezar a responder, porque hay evacuados, y siempre aumenta el riesgo de enfermedades, sobre todo gastrointestinales, diarreas, más mosquitos.

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