Opinión Lunes, 20 de julio de 2015 | Edición impresa

Un presente complicado y un futuro incierto

Para algunos, el precio del vino se mantiene, mientras otros consideran que inclusive está por debajo de los valores que se movían durante la cosecha.

Luis Fermosel - la.fermosel@gmail.com

Resulta difícil establecer una pauta concreta sobre lo que está pasando con la industria del vino en la actualidad. Porque mientras para algunos el mercado “se mantiene”, para otros los precios han bajado respecto de lo que se pagaba durante la cosecha, y mientras unos señalan que pueden plantearse aspectos positivos respecto de “lo que viene” a corto y mediano plazos, otros consideran que habrá mucho que remar para intentar llevar algún tipo de solución.

De allí que resulte necesario considerar cada uno de los aspectos de manera particular para intentar armar el rompecabezas en que actualmente se encuentra la industria.

Liberación de los vinos: En nuestra nota anterior habíamos señalado que las fuentes consultadas habían anticipado que se habían presentado numerosos recursos de amparo ante la decisión de las autoridades del INV de liberar “individualmente” los vinos, de acuerdo con el pedido de las bodegas. Desde el organismo nacional aclararon que “hasta el momento” la oficina de Jurídica no había recibido una sola presentación.

Ante nuestra consulta, la fuente proveniente de la industria destacó que “el problema es que estamos en feria judicial, razón por la cual, cuando la actividad judicial vuelva a la normalidad, los planteos van a llegar al INV”.

El plano previsional: la industria vio con buenos ojos la decisión del Gobierno nacional de postergar el pago de los aportes de corresponsabilidad gremial hasta febrero de 2016.

“Se trata de un hecho importante porque estamos hablando de unos 100 millones de pesos”, dijo un dirigente, quien agregó que “es un alivio financiero porque es un aporte que hay que pagar ya que estamos hablando de la seguridad social de los trabajadores de la cosecha”. También consideraron oportuno que el titular de la AFIP considerara en el planteo las deudas anteriores a la cosecha 2015.

Exportación de graneles: Según señalan algunas fuentes consultadas, en los últimos días se ha reactivado la actividad de la comisión conformada para tratar de “sacar” una parte importante de vinos a través de las exportaciones. Se asegura que hubo varias reuniones y que hasta el momento se han exportado 17 millones de litros, una cifra exigua si nos atenemos a que lo que están sobrando son 200 millones de litros.

“Lo que sucede es que aquí también pesa el factor confianza”, destacó un dirigente, quien agregó que “quienes exportan quieren estar seguros de que van a recibir efectivamente el peso por litro exportado”. Se indicó que habría sido el propio gobernador de la provincia el que tomó intervención para asegurar y acelerar el procedimiento.

El precio del vino: se trata de un tema en el que hay diferencias en las opiniones. Dirigentes de entidades aseguran que los precios se mantienen y que es muy factible que comiencen a moverse una vez producida la liberación de la totalidad de los caldos. Aseguran, de todos modos, que esta quietud está afectando esencialmente a los productores más chicos, en razón de que necesitan “ahora” el dinero para comenzar con las tareas culturales de invierno, como la poda.

Sin embargo, para el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este la situación es muy distinta, porque “hace pocos días, una de las empresas que concentra la compra de vinos genéricos bajó inexplicablemente los precios del vino blanco y de color y detrás de ella, aprovechando la succión, se coló el resto. Conclusión -dice- los precios están por debajo de los que se ofrecían durante la cosecha, y no hablemos de las condiciones de pago ni del manoseo administrativo de las operaciones cerradas que aún esperan concretarse”.

Para esa entidad, el Gobierno provincial, “que tiene en sus manos algunos de los resortes de intervención en el mercado, sigue equivocando el rumbo porque se encuentra en una invisibilidad de no querer o no saber qué hacer”.

Contactos políticos: ya hubo algunos contactos con candidatos a legisladores nacionales a los efectos de que éstos lleven las inquietudes al Congreso en caso de resultar electos. Los dirigentes de las entidades centran sus planteos en dos aspectos: por un lado la necesidad de impulsar y lograr la aprobación de la ley de uso de jugos naturales para la edulcoración de bebidas gaseosas, que abriría las posibilidades al mosto, y por el otro que se derogue, por ley, el impuesto al champán.

“Además -dijeron- queremos saber qué propuestas tienen para la industria o qué proyectos van a impulsar”, dijo un dirigente, quien agregó que “también queremos conocer si en el futuro tendrán acceso a las más altas autoridades nacionales, según quién se imponga en las elecciones de octubre”. 

“Estamos esperanzados en que en el próximo gobierno haya mendocinos metidos en la estructura para poder trabajar los temas que nos afectan, a pesar de que lo que le pasa a la vitivinicultura es lo mismo que lo que le ocurre a todas las economías regionales”, señaló una fuente, la que indicó que “de haber sido tomados como el ejemplo a seguir, en los últimos años hemos salido de agenda...”.

Y, en el caso provincial, destacaron que “el gobierno de Cornejo tendrá que establecer una nueva agenda de temas a resolver porque va a asumir el 10 de diciembre y habrá temas que si no fueron trabajados antes no tendrán solución”.

En ese mismo marco, consideran que uno de los asuntos que con seguridad se va a plantear es qué puede ocurrir con el futuro del INV en razón de que Mendoza tendrá un signo político distinto al del resto de las provincias vitivinícolas y en todo caso habrá necesidad de consenso, tanto con el Gobierno nacional como con el resto de las provincias.

El futuro de la industria 
Hay un tema en el cual todos coinciden y es en querer conocer cuál será el futuro de la industria. En la gran mayoría de los casos, consideran que las soluciones no deben pasar por medidas que retrotraigan al pasado, sino en aquellas que llevaron a la industria en las últimas décadas a ganar mercados internacionales.

Indicaron que no esperan del próximo gobierno una devaluación, porque quedó demostrado en los hechos que la producida en enero no dio los resultados esperados sino que creen que debería establecerse un dólar diferencial para las exportaciones y una reducción en las retenciones.

“Si ello no se produce, la situación se va a profundizar y es muy factible que muchos productores queden fuera del esquema”, aseguró un dirigente, quien destacó que “no sólo no se está produciendo una reconversión sino que ni siquiera se están realizando las tareas culturales”.

En ese marco de situación, se indicó que la Coviar está trabajando en el tema, intentando que el productor tome conciencia de lo que se viene. Se indicó que el 31 del actual habrá una jornada muy importante en la zona Este, donde se hará hincapié en las necesidades y el futuro del sector.