Sociedad Jueves, 4 de mayo de 2017 | Edición impresa

Un adolescente en San Juan, víctima de la “ballena azul”

Intentó suicidarse tras haber anunciado que estaba jugando al polémico desafío virtual. Está internado pero fuera de peligro.

Por Redacción LA

Un adolescente de 14 años se recupera en un hospital de San Juan luego de haberse intoxicado con una tira completa de pastillas que tomó por estar jugando a la “Ballena Azul”. La familia informó que el joven había anunciado en un mensaje de WhatsApp que estaba por tomar una drástica decisión: “Adiós a todos. Los amo”, había publicado. 

El menor, que está internado en terapia intermedia tras superar un estado crítico, vive con sus padres y tres hermanos en Rawson, localidad cercana a la ciudad de San Juan. Fue auxiliado por su mamá, Mónica, a las 7 de la mañana del martes cuando se preparaba para ir a la escuela y se desmayó en el baño de la casa. 

Uno de sus hermanos, que vive en Mendoza, contó a través de las redes sociales que el adolescente había publicado que se encontraba jugando a la Ballena Azul pero que no le había dado importancia hasta ahora: “¿Cómo no me di cuenta de tus estados, hermanito? Si me hubiera dado cuenta no estarías así hoy. Me siento culpable”. 

El hermano agregó, en diálogo con el Diario de Cuyo, que a la víctima del macabro juego “no le falta nada y tiene mucho cariño y amor de parte de familia y amistades”. También afirmó: “Yo no le vi marcas en ninguna parte de las que te hace hacer el reto del juego”. 

La familia contó que el adolescente publicó en su WhatsApp 2 minutos antes de la 1 de la mañana del martes, un texto que decía “Jugando al juego de la ballena azul” y que 4 minutos después escribió: “Adiós a todos. Los amo”. 

El joven es el primer caso que se conoce en Argentina vinculado al macabro juego virtual en el que los participantes deben cumplir una serie de retos cada vez más peligrosos para terminar con el suicidio. 

El menor fue atendido en el Servicio de Urgencias del hospital. Según contó el hermano mayor, se le realizaron “análisis, lavaje de estómago y una tomografía”. 

Mónica, su madre, señaló a la prensa que sabía que existía el juego “pero no me imaginé nunca que él sería capaz de hacer una cosa así”, relató. La mamá, que junto a su familia es miembro de la Iglesia Evangélica, recordó: “Cuando nos enteramos de eso, le dijimos que tuviera cuidado con ese juego porque era muy peligroso. Él dijo que jamás lo jugaría porque es satánico”. Mónica además informó que su hijo “ya está fuera de peligro”.