Vendimia Sábado, 7 de marzo de 2015

Sin anuncios nuevos y con un balance de su gestión, Pérez habló ante la Coviar

Brindó su último discurso como Gobernador. Hablo de subsidios a pequeños viñateros y del precio del kilo de uva para exportación.

Por Redacción LA

El gobernador Francisco Pérez inauguró un nuevo desayuno de la COVIAR en el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2015, donde frente a centenares de empresarios, productores, bodegueros, autoridades nacionales y  provinciales, pidió la revisión total del Plan Estrategico Vitivinicola (PEVI).

También anunció la implementación de un operativo de uvas para elaboración de vinos cosecha 2015 destinados a exportación, con un aporte de $ 1 por Kg de uva entregada a ese destino, que se pagará en forma directa al productor, a lo que se sumará un mínimo de $ 0,60 por Kg. que pagará la bodega, asegurando para el productor un precio mínimo de $ 1,60 por Kg.

Este operativo permitirá colocar en el exterior un volumen no menor a los 120 millones de litros de vinos blancos, garantizando un precio mínimo al productor.

El desayuno de COVIAR estuvo signado por la presencia de autoridades como Carlos Casamiquela, Ministro de Agricultura y Pesca de la Nación, la Presidente de COVIAR, Hilda Wilhem; ex gobernadores de Mendoza, Octavio Bordón, Rodolfo Gabrielli, Arturo Lafalla, Roberto Iglesias y Julio Cobos. También estuvieron presentes ministros, intendentes y pre candidatos a gobernador y presidente de la Nación.

El gobernador Francisco Pérez, aseveró algo que viene ocurriendo en Mendoza que tiene que ver con la concentración comercial y hasta la especulación: “Es inaceptable que un eslabón obtenga una rentabilidad del 70% u 80% a costa del quiebre del sector productivo, del abandono de propiedades, de la destrucción de la familia rural, de la concentración exagerada de la riqueza, matando al generador mismo del negocio. Lo que estoy diciendo, se entiende con un ejemplo”, expresó.

“Como puede ser que el productor reciba $2 por el litro de vino, la bodega menos de $6 por la venta al supermercado y sin embargo el supermercado en la góndola lo vende en $14, más del doble”, dijo el Gobernador en medio de aplausos de la masiva concurrencia.

El mandatario provincial agregó: “Por eso le pedimos a la Nación que, a través de la Secretaría de Comercio y con la misma firmeza que ha actuado hasta el momento, acelere los procedimientos y resoluciones que establezcan criterios de justicia distributiva entre los distintos eslabones de la cadena, desahogando al sector productivo y posibilitando retomar niveles de vida dignos y acordes al esfuerzo realizado”.

Diagnóstico del sector

Perez dejó trazado, de este modo, los ejes estratégicos de intervención y apoyo al sector que definimos al inicio de este  Gobierno, y que se centraron prioritariamente en cuatro aspectos: la integración del pequeño productor, la industrialización de la ruralidad, la comercialización de nuestros productos y el financiamiento para el sector.

1) Integración del Pequeño Productor:

La vitivinicultura mendocina se caracteriza por el predominio del minifundio. El pequeño productor aislado no tiene posibilidades de sostenerse en el tiempo, dado que aislado es difícil tener eficiencia productiva, acceder al financiamiento, desarrollarse comercialmente, y termina atado a la suerte de los actores más fuertes y mejor posicionados de la industria.

Una de las principales políticas vitivinícolas que se trabaja desde el ejecutivo provincial es la integración de la totalidad de esos productores a la cadena de valor. La Provincia de Mendoza ha destinado recursos año tras año, siempre con el convencimiento de sostener la principal característica de la vitivinicultura local, la familia productora, única garantía de una adecuada distribución de la riqueza.

Se promovió fuertemente el asociativismo, y hoy son cerca de 200 los productores asociados a cooperativas existentes o nuevas.

Con fondos aportados por el Gobierno Nacional se acercaron herramientas de integración, como el Programa de Maquinarias comunitarias, entregando más de 74 tractores y maquinarias a grupos asociativos que han logrado superar los individualismos, asociarse y a partir de ahí empezar a transitar un camino de integración y eficiencia productiva.

2) Industrialización de la ruralidad

Se puso a disposición de las PYMES programas como el servicio de fraccionamiento y el Pool de Compras de Insumos secos, con el cual se les otorga un subsidio por cada botella fraccionada, generando así valor agregado y competitividad. Durante los últimos tres años se beneficiaron por estos programas 140 bodegas, con una inversión del Estado Nacional de más de $4.500.000.

La industrialización requiere de un desarrollo logístico integral. El flete en las economías regionales es un factor determinante que es necesario trabajar y mejorar. Fue por eso que, ante la necesidad de bajar los costos logísticos, se firmó con la Empresa Trenes Argentinos una tarifa diferenciada para la vitivinicultura, que permitió reducir los costos en un 60%.

El gobernador enumeró otras acciones tales como: el apoyo a todas las bodegas que decidieron avanzar en normas de calidad como el Programa Buenas Prácticas de Manufacturas, aportando desde el Estado un subsidio de hasta $75.000 por bodega, beneficiando a 26 Bodegas e invirtiendo $1.792.000.

3) Comercialización:

Se logró destacar la presencia de vinos mendocinos en más de 120 países, y mantener tanto los volúmenes como los montos exportados a pesar de las dificultades.

Se brindó apoyo en la comercialización de los vinos en el mercado interno. El Programa Pequeños Bodegueros, que comenzó con 8 bodegas, hoy cuenta con más de 120 bodegas. Esta herramienta apunta a la promoción y comercialización de los vinos utilizando la marca paraguas “Pequeños Bodegueros de Mendoza”.

Se destinaron fondos para la campaña de vino “Un Buen Vino”. El total aportado fue de $12 millones para la comunicación genérica. Esta promoción estuvo vigente durante más de 2 años en los principales medios de comunicación de Argentina.

4) Financiamiento:

Se financió a productores y bodegas, a través de líneas tales como cosecha y acarreo, maquinaria agrícola industrial, malla antigranizo, equipos de riego, capital de trabajo, inversiones y compra de insumos locales, entre otras.

En lo que va del 2015, se entregaron más de $250 millones en créditos, y año tras año se ha incrementado esta asistencia crediticia al sector.

En los últimos tres años, el Fondo para la Transformación y el Crecimiento ha beneficiado a más de 6.000 productores vitivinícolas, por un monto superior a los $725 millones.

El Gobernador reseñó ante la COVIAR que: “la vitivinicultura cuenta con una planificación estratégica en la cual participan todas las cámaras, federaciones e instituciones. Somos el primer sector que hizo un plan estratégico en la Argentina, hace ya 12 años, plan que es un modelo y ejemplo a seguir.

“En estos últimos años se han producido cambios dramáticos en la economía internacional que indudablemente impactaron en la economía nacional y regional. Situaciones en las cuales ha sido necesaria la intervención del Estado para solucionar problemas, sea de falta de precios o de falta de stock, en algunos casos, como este año, de sobrestock, con asistencia permanente desde el punto de vista financiero. Y que impactan con más fuerza en el sector más débil de la cadena, poniendo en riesgo el futuro de miles de pequeños productores y por ende la característica saliente de nuestra vitivinicultura, que es el minifundio y la familia rural”, dijo.

En este punto el Gobernador señaló estar convencido de que todos estos cambios “nos deben conducir a la revisión y profundización de nuestras metas y estrategias. Esta revisión debe tener en cuenta la eficiencia productiva, la eficiencia industrial y la eficiencia comercial”, al reclamar la revisión del Plan Estratégico Vitivinicola.

“No es casualidad que tengamos menos agua todos los años. La adaptación al cambio climático debe ser tenida en cuenta en la revisión del plan, conjuntamente con la propuesta de modificación de la ley de agua, que data del año 1884, y que nos obligue a ser más eficientes en el uso del agua para riego”, apuntó.

Pérez dijo que los hábitos de consumo han ido cambiando como también han quedado atrasadas medidas y marcos normativos como la Ley Nacional de Vinos que tiene 55 años.

“Lo que quiero transmitirles claramente es la necesidad de volver a sentarse a hablar de temas estructurales, estratégicos y de largo plazo. Sin esto, seguiremos apagando incendios año tras año, actuando en la coyuntura y destinando cuantiosos recursos de todos los mendocinos, sin lograr resolver los problemas estructurales del sector” .

Por último Pérez pidió a todos los productores, empresarios, bodegueros y autoridades presentes trabajar en conjunto para encontrar la salida a la grave crisis que vive la vitivinicultura argentina.