sábado 15 de agosto de 2020

Opinión

Se viene el paro nacional y popular

Frente al paro general por 24 horas, el primero que hará la CGT al gobierno de Mauricio Macri, el autor presenta datos sobre dichas medidas tomadas en gestiones anteriores.

  • martes, 27 de septiembre de 2016

Por Fernando Iglesias - Periodista. Especial para  Los Andes

Se viene el paro nacional y popular. Se viene el paro de la CGT unificada. Así lo anuncia el compañero Pablo Moyano, primer heredero de un gremio de la historia del mundo-mundial. De manera que decidí pegarle un vistazo a los datos de Chequeado, suficientemente kirchnoperonistas para mi gusto, y he aquí lo que encontré:

Total de paros: “Alfonsín es el presidente que sufrió mayor cantidad de medidas sindicales durante su gestión (13), seguido por De la Rúa (9) y Menem (8). El período kirchnerista (2003/15) se ubica como el de menos paros en la historia de la democracia reciente (6)”.

Frecuencia: “Alfonsín tuvo una frecuencia de un paro cada 6 meses, Menem de uno cada 16 meses, De la Rúa uno cada 3 meses, Duhalde de uno cada 5 meses, Kirchner uno solo en 55 meses y Cristina uno cada 18 meses”.

Velocidad: “Alfonsín sufrió el primer paro al mes número 9 de su gestión, Menem recién al número 40, De la Rúa al comenzar el tercer mes, Duhalde al finalizar el quinto, Kirchner recién en el 47 y Cristina al mes 59”.

Se le pasó, a Chequeado, mencionar el hecho de que los paros contra el gobierno de Cristina se hicieron con media CGT, hábilmente dividida por el kirchnerismo mediante la creación de la CGT-Balcarce del compañero Antonio Caló.

Lo sé. La situación sigue siendo difícil y el segundo semestre no fue lo que se esperaba. La inflación fue mayor de lo previsto, hubo expulsión de mano de obra en muchos sectores y sólo sobre fin de año o en 2017 se podrá comprobar el efecto de las medidas adoptadas. Sin embargo, el ajuste salvaje que denuncia el Club del Helicóptero K, acompañado cada vez más de cerca por el peronismo en general, no está sucediendo. Para comprobarlo, basta comparar los resultados económicos de 2016 con los de 2014, el año mágico de la devaluación de Kicillof.

En enero de 2014, una devaluación del 22% llevó a un aumento de precios del 13,35% en tres meses (datos del IPC-CABA). En cambio, la liberación del cepo de diciembre de 2015 que aumentó el valor del dólar en casi un 40% provocó una inflación menor, del 12,48%. Ninguna fuente indica, tampoco, que el número de despidos haya superado el récord de 2014, cuando los trabajadores ocupados registrados por el Indec pasaron de 16.081.000 en diciembre de 2013 a 15.686.000 en diciembre de 2014, con una pérdida neta de 395.000 puestos de trabajo a una media de 33.000 por mes; o de 250.000 puestos de trabajo a un ritmo de 21.000 por mes, si se prefiere el dato de la Encuesta Permanente de Hogares.

En cuanto al “brutal ajuste del consumo” y el éxito en la baja de la inflación “basado en el recorte del consumo popular”, los informes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) -una entidad que llegó a homenajear a Néstor Kirchner con motivo del Día de la Industria- ofrecen los siguientes datos comparativos (ver tabla de consumos).

Como se ve, la retracción del consumo fue mayor en el redistributivo, empoderado, nacional y popular 2014 de Cristina-Kicillof que en el sangriento y neoliberal 2016 de Macri-Prat Gay. No sólo eso. Quien observe con atención comprobará que la caída es menos marcada en los rubros específicos del consumo popular (alimentos, bebidas, calzado, textiles) que en los más influidos por las compras de las clases media y alta (como construcción, electrodomésticos y electrónicos). ¿Una excepción del mes de agosto? Veamos el comparativo anual entre 2014 y 2016, completo (infografía).

Cualquiera que sepa leer un gráfico entiende, al menos, tres cosas: 1) la contracción del consumo fue menor en 2016 que en 2014 (acumulado de agosto: -9.3% en 2014, contra -7.4% en 2016); 2) el rebote comenzó antes en 2016 que en 2014 (julio 2016 contra agosto 2014); 3) la velocidad de la recuperación desde el fondo del pozo es, en los dos meses computados, mayor en 2016 que en 2014 (2,6 puntos porcentuales junio-agosto 2016 contra 1,4 en julio-setiembre 2014).

Visto en esta perspectiva, la de una recuperación del consumo minorista anterior y más veloz a la del 2014 y una inflación núcleo desestacionalizada del 1,7% mensual para agosto de 2016, el comparativo 2014-2016 da aún más favorable a este último año; en particular, porque es previsible que, así como hubo deterioro del salario real por una inflación mayor a lo acordado en paritarias, seguirán ahora meses de inflación por debajo de lo acordado en paritarias; con reconstrucción del salario real, el consumo y la actividad.

Es también cierto que la baja del PBI de -3,4% acumulado para el segundo semestre es claramente mayor que el -2% acumulado para el mismo período en 2016; y lo mismo vale para el sector industrial (-5,3% en 2014 contra -7,9% en 2016). Pero también era peor la performance en términos de consumo en esos meses. Habrá que esperar los datos de producción del tercer trimestre para verificar si se corresponden con la mejora de los datos de consumo.

En todo caso, aún los pronósticos más adversos, como el del FMI, anticipan para todo el 2016 una caída del PBI de -1,5%, contra el -2,5% total registrado en 2014. Así lo hace pensar, entre otras cosas, el hecho de que la caída de las exportaciones haya sido mucho menor (-1,9% interanual para el segundo trimestre de 2016 contra -9,5% en el mismo período de 2014) y los primeros signos de recuperación en sectores aún aislado pero decisivos, como la venta de automotores (+21% interanual) y los despachos de cemento (+6,6% interanual).

Sobre las paredes del Mausoleo a Néstor Kirchner edificado por Lázaro Báez en Río Gallegos, la CAME hizo amurar una placa que rezaba: “Homenaje al presidente de los argentinos, Dr. Néstor Carlos Kirchner, en el Día de la Industria, y en reconocimiento a su defensa de la producción nacional”. Era el año 2012. Para quienes no sepan o no quieran leer gráficos van pues los comentarios sobre las hazañas de Kicillof que en diciembre de 2014 hizo esa misma CAME: “Es el tercer año consecutivo que las ventas minoristas se retraen. En diciembre las ventas repuntaron 2% pero no alcanzó para revertir la tendencia negativa de 2014… marcada por un año donde el poder adquisitivo de las familias se redujo y se desaceleraron visiblemente los gastos de consumo. Tampoco las fechas especiales tuvieron la fuerza de otros años para estimular las compras, e incluso en festejos donde el regalo tiene un rol importante como son el Día de la Madre, del Padre o del Niño, las ventas finalizaron en baja”. Y todo, para nada. Sólo para permitirle al kirchnerismo transferirle la papa caliente al siguiente gobierno, para clamar entonces contra el feroz ataque oligárquico a los intereses del campo nacional y popular.

Por lo tanto, si los miembros del Club del Helicóptero buscan al responsable del mayor ajuste de la economía argentina reciente harían bien en darse una vuelta por las Plazas del Pueblo en busca de un señor bajito, patilludo y con vestuario y estilo oratorio de asambleísta de Ciencias Sociales. Un tipo plagado de buenos consejos destinados a que otros arreglen el divertido combo de inflación alta con atraso cambiario, economía recalentada pero en recesión y déficit fiscal récord con carga fiscal récord que armó en sólo dos años de gestión.