Economía Martes, 3 de mayo de 2016 | Edición impresa

Por qué sube la nafta en Argentina

El tipo de cambio y la protección a las petroleras locales, entre los motivos.

Por CC

Varios motivos explican que en Argentina, a contramano del resto del mundo, la nafta siga subiendo aunque el precio del barril de petróleo baje y esté a unos 45 dólares.

La primera razón, siempre invocada por el ministro de Energía Juan José Aranguren, es el tipo de cambio. Entre el 16 de diciembre y hoy, los importadores de Argentina pasaron de pagar 9,8 pesos por la divisa estadounidense a entregar unos 14,5 pesos por cada dólar.

En el mismo período, el barril de petróleo de Texas pasó de 40 a 45 dólares (una suba de 12,5%). Teniendo en cuenta la devaluación, la suba fue aún mayor: de 392 pesos el 16 de diciembre; a 652,5 pesos hoy (una suba de 66,45%).

Ante el razonamiento anterior se podría argumentar que si bien es cierto que en los últimos meses subieron tanto el dólar como el barril, en los meses anteriores había caído dramáticamente el precio internacional del petróleo (sólo en los últimos dos años, el barril pasó de 85 a 45 dólares) y eso nunca se reflejó en bajas locales.

No fue así en todos lados. De acuerdo con un informe de la consultora especializada Oil Price Information Service, cada automovilista estadounidense se ahorró 540 dólares en 2015 gracias a la caída en el valor del crudo. ¿Por qué no se abarató entonces la nafta local? Porque en Argentina el precio del barril no lo fijan las leyes del mercado sino el Gobierno. Una de las políticas kirchneristas que el gobierno de Mauricio Macri mantiene prácticamente sin tocar porque beneficia al país en el largo plazo, aunque en el corto sea una evidente carga para los automovilistas.

Aranguren lo explicó a principios de año durante una entrevista: “De los últimos 12 años, en 10 ocurrió al revés, donde el precio internacional estaba por arriba de U$S 100 el barril y en la Argentina estaba entre 40 y 60, ha habido una transferencia de ingresos, y eso evitó invertir y que hoy podamos estar dependiendo menos de la importación”.

Según el ministro de Energía, permitir que en Argentina baje el precio dejaría a “mucha gente fuera de su puesto de trabajo en las nueve provincias que producen petróleo y gas, y esas jurisdicciones tendrían serios problemas financieros, porque dependen muchas de ellas del ingreso por regalías”.