lunes 19 de octubre de 2020

Piden aplicar acuerdo de paz en Ucrania
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Piden aplicar acuerdo de paz en Ucrania

Los gobiernos de Rusia, Alemania y Francia exhortaron a que se respeten los convenios pactados en la ciudad de Minsk a pesar de las violaciones del alto el fuego.

Piden aplicar acuerdo de paz en Ucrania

Los dirigentes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia instaron ayer a aplicar los acuerdos de Minsk, a pesar de las violaciones del alto el fuego constatadas en el este de Ucrania, especialmente, en la ciudad de Debaltsevo, tomada por los separatistas prorrusos.

Petro Poroshenko, Vladimir Putin, Angela Merkel y François Hollande, quienes hablaron por teléfono a primera hora de la mañana de ayer, denunciaron las violaciones de la tregua decretada el sábado a medianoche.

Asimismo, acordaron, según un comunicado del Kremlin, “aplicar con rigor todo el paquete de medidas pactadas el 12 de febrero en Minsk”, que prevén un alto el fuego total, la retirada de las armas pesadas del frente y la liberación de prisioneros.

El presidente ucraniano, por su parte, hizo hincapié en los combates en Debaltsevo y reclamó “garantías claras” en caso de nuevas “violaciones de los acuerdos” por los separatistas. No obstante, ni la jefa del gobierno alemán ni el presidente francés evocaron la batalla de Debaltsevo.

En esta estratégica localidad, el ejército ucraniano reconoció haber sufrido duras pérdidas en los enfrentamientos. Al menos 13 soldados perdieron la vida, 157 resultaron heridos y otros 82 se encuentran en paradero desconocido.

Unos 90 soldados más fueron capturados en la batalla de Debaltsevo, en cuyos alrededores continúan los combates. “Hay aún unidades de la guardia nacional. Registran edificio por edificio. Los soldados están escondidos, algunos están en los bosques o temen rendirse”, declaró Alexandre Afendikov, un líder separatista nombrado el miércoles “alcalde” de Debaltsevo.

En Artemivsk, donde las tropas ucranianas se replegaron, muchos soldados parecían ociosos y algunos adoptaban un comportamiento a menudo agresivo, constató un periodista en el terreno.

Según un responsable de la administración local partidario de Kiev, que pidió el anonimato, la mayoría de ellos rechazan volver a combatir, mientras aparecen muchas críticas contra la gestión de la batalla por el Estado Mayor ucraniano.

El territorio bajo control prorruso es ahora homogéneo, ya que la conquista de Debaltsevo, mayor centro ferroviario de la región, posibilita la unión entre los territorios separatistas de Lugansk y Donetsk.

Justo después de anunciar la conquista de Debaltsevo, los separatistas indicaron que retiraban las armas pesadas del frente, conforme a los acuerdos de Minsk 2, que habían violado el domingo. Asimismo, continuaban disparando proyectiles con lanzacohetes múltiple, como constató a 4 kilómetros de Debaltsevo.

Al frente militar, se unió de nuevo el frente gasístico. La compañía rusa Gazprom anunció que empezó a distribuir gas a los territorios separatistas, después de que la compañía ucraniana Naftogaz cortara el suministro a los prorrusos, y subrayó que estas entregas se realizarían “en virtud del contrato en vigor” entre Gazprom y su homólogo ucraniano.

No obstante, Naftogaz indicó poco después que Kiev no pagaría el hidrocarburo suministrado por Gazprom a los territorios bajo control separatista, al no poder controlar ni su volumen ni su uso, e anunció la reanudación de sus entregas de gas al este de Ucrania, interrumpidas a causa de los combates.

Poroshenko anunció en la noche del miércoles que pediría el envío de un contingente internacional de paz, bajo mandato de Naciones Unidas, para vigilar la frontera entre Rusia y Ucrania, y la línea que separa Ucrania de las regiones separatistas.

Esta petición ha sido acogida con frialdad por la Unión Europea, que indicó que esta misión correspondería a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE) y repitió que “el objetivo es la puesta en marcha de los acuerdos de Minsk”, según una portavoz de la diplomacia europea, Catherine Ray.

El líder separatista de Donetsk, Denis Pushilin, rechazó la propuesta de Kiev, al estimar que supondría una violación de los acuerdos de Minsk. La posición de los prorrusos coincide con la de Moscú. Poroshenko busca “destruir los acuerdos de Minsk” pidiendo fuerzas de paz, acusó el embajador ruso en la ONU, Vitali Churkin.

Por su parte, Washington se mostró más optimista y estimó que el acuerdo de alto el fuego del 12 de febrero sigue vigente. “No consideramos que (el alto el fuego) esté muerto”, declaró la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, tras una conversación telefónica entre el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y su homólogo ruso, Serguei Lavrov.

En Madrid, los jefes de la diplomacia español y británico reiteraron su apuesta por el diálogo, al descartar el envío de armas a Ucrania.

“Creemos que en este momento no sería útil aportar un apoyo armado a las fuerzas ucranianas”, dijo el británico Philip Hammond, mientras que su homólogo español, José Manuel García-Margallo abogó por un "diálogo franco y abierto” y llamó a Rusia a respetar “la integridad territorial de Ucrania”.

Interceptan aviones rusos en Inglaterra

El Ministerio de Defensa británico reveló ayer que una escuadrilla de aviones de la Real Fuerza Aérea (RAF) interceptó a cazas rusos que volaban en espacio aéreo internacional cerca de la costa de Cornualles, en el oeste del país.

Un comunicado del organismo destacó que aviones Typhoon que operaban bajo comando de la OTAN “escoltaron” a dos Tu-95 (que la OTAN llama “Bear”) rusos hasta que se alejaron de “la zona de interés del Reino Unido”, si bien en ningún momento llegaron a penetrar en “el espacio aéreo soberano británico”, puntualizó.

El texto oficial explicó, además, que los aviones fueron enviados como parte de una operación de reacción rápida ante la proximidad de los aparatos rusos, pero aclaró que “en ningún momento se consideró que los aviones rusos representaran una amenaza”.

Este es el segundo incidente con bombarderos enviados por Rusia en menos de un mes, ya que el 28 de enero fueron interceptados otros dos Tu-95 en las proximidades del espacio aéreo británico, cerca del canal de la Mancha.

Analistas de la OTAN destacaron que las incursiones de aviones rusos aumentaron especialmente desde el aumento de las tensiones con Rusia por la crisis en Ucrania.