Política Domingo, 8 de febrero de 2015 | Edición impresa

Pérez le quitó un área petrolera a Báez

El empresario kirchnerista, a través de una de sus empresas, la tenía preadjudicada desde 2003. Está ubicada en Malargüe pero no hizo inversiones y por esto finalmente el Gobierno provincial decidió no avanzar en la adjudicación final. Ahora volverán a li

Por Ángeles L. Acosta - aacosta@losandes.com.ar

La noticia en sí quizá no dice tanto. El Gobierno provincial resolvió -esta semana- quitar un área de exploración petrolera, preadjudicada desde 2003, a la empresa Misahar Argentina S.A. Pero resulta que esa petrolera es propiedad del empresario kirchnerista Lázaro Báez. Si se analiza el contexto en el que esto, después de más de 11 años, sucede, se puede interpretar claramente que la “novedad” tiene implicancias políticas. 


La decisión del Estado mendocino aparece en un momento en el que la relación con la Casa Rosada no es de lo más armónica, luego de que Francisco Pérez decidiera el desdoblamiento electoral.

También se da cuando el empresario en cuestión parece haber caído en desgracia por las denuncias de lavado de dinero en su contra que le han traído más de un problema judicial a él y a su familia, además de una crisis económico-financiera a sus empresas.


El área en cuestión, ubicada en Malargüe y cuyo nombre técnico es CN-VII/A, había sido preadjudicada por la Secretaría de Energía de la Nación mediante la resolución 154 en 2003. La única oferente fue, justamente, la sociedad  anónima de Báez, quien hoy tiene una acusación por el delito de lavado de dinero y en marzo deberá presentarse a declarar ante un juez federal. 


Por ese caso, el empresario de la construcción, con reconocidos vínculos comerciales con Néstor y Cristina Kirchner, tendrá que explicar su vinculación con la compra de unos campos en Tunuyán, operación que se concretó por medio del asesor financiero Leonardo Fariña, hoy preso por no haber pagado los impuestos correspondientes por la compra y posterior venta de esa propiedad. 


El área que no se adjudicó
Báez es un contratista de obra pública cuyo patrimonio creció considerable y rápidamente desde la asunción del fallecido Néstor Kirchner en 2003. El yacimiento que le fue preadjudicado por la Nación durante la gestión de Julio Cobos en Mendoza tiene una extensión de 172 kilómetros cuadrados y está situado en el sur de la provincia, en la denominada cuenca Neuquina. Eso fue posible gracias al llamado “Plan Argentina”, que llevó a cabo el proceso licitatorio pero que hoy no existe más. 


Es que en los últimos años la situación legal -por ende, también técnica- y política cambió considerablemente. Con la sanción de la 26.197, modificatoria de la 17.319 o Ley Corta de Hidrocarburos, Mendoza pasó a tener a su cargo la administración de todas las áreas petroleras de la provincia. Ese año (2007) muchas áreas se encontraban, al igual que la del empresario K, en proceso de adjudicación.


“En 2007 se para el 'Plan Argentina' y se transfieren todos los expedientes -tal cual estaban- a Mendoza porque ese año la ley Corta lo que hace es provincializar los recursos naturales. Ese expediente (por el de Misahar S.A.) siguió durmiendo hasta que nosotros 'agarramos' las áreas una por una, las fuimos trabajando y viendo en qué situación estaban”, comenzó explicando el ministro de Energía, Marcos Zandomeni. 


Según detalló el funcionario de Pérez, que está al frente de esa cartera hace poco más de un año, el Gobierno decidió no adjudicar el área a Báez porque su empresa se negó a mejorar la oferta de inversión, tal cual había solicitado el Estado provincial.

 
“La oferta inicial que Misahar había hecho era de 105 unidades de trabajo, es decir 500 mil dólares. Eso es un poco menos de un pozo. Le pedimos una mejora y pasaron a 410 unidades de trabajo, más 41 mil dólares en concepto de fondo escolar.

Tampoco era suficiente porque según nuestro asesoramiento geológico, la expectativa era de más del doble. Los llamamos varias veces hasta que, como no se logró avanzar, se resolvió no aprobar la adjudicación”, contó Zandomeni. 


Tal cual asegura el Gobierno provincial, el área que finalmente no se le adjudicó a Báez era la única que el empresario tenía a su nombre (al de su empresa en realidad) en suelo mendocino. Ahora, ese sitio apto para la exploración  -y posible producción- de petróleo vuelve a manos del Estado provincial y será licitado nuevamente. 


“Pasa a la Provincia y se 'relicita'. Estamos en proceso de licitación de ocho áreas en total ahora. Además, según datos de la Secretaría de Energía, Misahar produjo 29 metros cúbicos de crudo en 2014. Eso es nada considerando que un pozo produce inicialmente 60 metros cúbicos. No es una empresa conocida como petrolera en el mercado.

Yo, que vengo trabajando a full en el tema petrolero, ni conocía a la empresa ni sabía que Lázaro Báez era el dueño. Por la información geológica, esa área es apta para ser activada pero no ha producido hasta el momento", aseguró el ministro. 

Otro mal negocio: un campo en Tunuýan

La relación del empresario Báez con Mendoza no ha sido la mejor. Al menos, en lo que a sus negocios se refiere, ya que no ha tenido la suerte que seguramente esperaba. 


El 13 de marzo tendrá que presentarse a declarar ante el juez federal Sebastián Casanello por presunto lavado de dinero en la compra de un campo en Tunuyán (cerca del Manzano Histórico). Por esa misma razón hoy uno de sus asesores financieros y ex marido de la modelo Karina Jelinek, Leonardo Fariña, se halla tras las rejas. 


En diciembre de 2010, Fariña llegó a Mendoza para adquirir ese campo y pagó 5.000.000 de dólares en efectivo. Dos años después lo vendió en 1.800.000 dólares al empresario Roberto Erusalimsky. 


Este diario reveló el 21 de abril de 2013 la operación de compra, que Fariña declaró ante el escribano hacer “en comisión”, es decir por encargo de un tercero cuya identidad no reveló. Pero en junio de 2013, citado por la Justicia por evadir impuestos en la operación, dijo que lo había adquirido para Báez, por entonces su jefe.


Esta semana, la Cámara Federal había dicho que “resulta impostergable escuchar en indagatoria a Lázaro Antonio Báez” para completar la operatoria con todos los acusados que participaron de la compra de los campos de la estancia “El Carrizalejo”.


El juez Casanello hizo caso y finalmente el viernes citó a Báez para el 13 de marzo y para los días previos a otros tres acusados: el abogado Daniel Pérez Gadín; a Fabián Rossi, ex esposo de la vedette Ileana Calabró, y al escribano mendocino Martín Rosta, que intervino en las sucesivas transferencias del campo de Tunuyán.