jueves 22 de octubre de 2020

María Cristina Isoba: “Los fallecidos por accidentes de tránsito sólo han bajado 0.6%”
Sociedad

María Cristina Isoba: “Los fallecidos por accidentes de tránsito sólo han bajado 0.6%”

La directora de Investigación de la asociación civil resaltó que pese a que el país se comprometió ante la ONU a bajar en un decenio 50% la cantidad de víctimas fatales no se ha alcanzado ni 1%. Opinó que la policía no debe dedicarse a cobrar impuestos s

María Cristina Isoba: “Los fallecidos por accidentes de tránsito sólo han bajado 0.6%”

Es una mañana fría y soleada en la peatonal mendocina. Pasan rostros, los de todos los días, por las veredas de la ex calle Sarmiento entre los bares que recién abren sus puertas y los cafetines, con el trajinar de mozos y bandejas correspondiente.

En uno de ellos se encuentra María Cristina Isoba. El nombre seguramente no le dice nada a muchísimas personas, pero quizás la nominación de la institución a la que representa sí. Es la directora de Investigación y Educación vial de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, segunda al mando -por decirlo de alguna manera- detrás de Alberto Silveira, presidente de la asociación.

En la provincia asistió a la jornada de concientización de la seguridad vial con el fin de analizar la problemática que se da en este ámbito desde diversos puntos de vista y brindar una mirada proactiva que ayude a mejorar la situación que afecta a todos los argentinos.

En el poco tiempo que tuvo disponible, charló con Los Andes al respecto de su ámbito de trabajo diario exponiendo el panorama por el que atraviesa el país en esta situación dramática que durante cada fin de semana, sobre todo, cobra la vida de al menos un joven argentino.

- ¿Cristina, contanos que reflexiones te llevás de las jornadas?

- He observado que existe la voluntad política de comprometerse con el tema de la seguridad vial. Hecho que es muy importante porque sin voluntad los números de víctimas, que llamativamente observamos que se mantienen constantes en estos últimos años, no van a disminuir. Así, desde la Legislatura convocaron a Luchemos por la vida para que contemos nuestra experiencia y para que presentemos lo que a nuestro criterio son los desafíos inmediatos.

- ¿Y cuáles serían?

- Nosotros entendemos que pese a que hubo algunos movimientos y progresos, las estadísticas de los muertos -y heridos- están congeladas. Eso nos indica que no se hace lo suficiente para rever lo que está ocurriendo.

Según Isoba, y tal cual lo muestra un informe elaborado por Luchemos, se estima que por año se registran 120 mil heridos y 8 mil muertos, lo que da un promedio de 22 fallecidos por día en todo el territorio nacional. Y eso teniendo en cuenta sólo aquellos accidentes que se reportan de manera oficial. De esos heridos Isoba asegura que 12% sobreviven con discapacidades permanentes.

La situación es grave, pero alcanza verdadera magnitud cuando se la compara con otros países. Por ejemplo, mientras que en Argentina durante los años 2011/12 murieron 863 personas por cada millón de automóviles. Con registros mucho menores, en Suecia lo hicieron 73, en España 93 y en Estados Unidos 126.

Una bomba en la familia

Los efectos traumáticos de un padre o una madre que pierde a un hijo por un accidente de tránsito son devastadores. Isoba es psicóloga y desde su especialidad admite que es necesario hablar, cuando se expone sobre seguridad vial, de los efectos colaterales de las familias que sobreviven a la tragedia.

- ¿Cuándo hablás de discapacidad, también hacés referencia a los traumas psicológicos, me imagino?

- Seguro. Las personas son una unidad psíquica y es inevitable que ante un accidente además de lo físico quede un trauma. Pero también hay que hablar del efecto colateral que causa a los familiares de las víctimas. Las familias quedan destruidas. Los padres pierden a un hijo que nunca imaginaron que iban a tener que enterrar. Es como si en el medio del grupo familiar explotara una bomba y las pérdidas son múltiples.

- Pese a que se anuncian y realizan campañas de concientización, por ejemplo acá se hizo un programa bastante interesante que se denominó Vida y Vuelta, es llamativo que la cantidad de muertes no bajan, y sobre todo siguen muriendo los adolescentes. ¿Qué pensás al respecto?

- Los muertos son el indicador principal que muestra el grado de enfermedad o salud en lo que respecta a seguridad vial. Argentina adhirió al decenio de acción para la seguridad vial, propuesto por la ONU, que se puso en marcha en 2011 y es hasta 2020. Allí se interpela a los gobernantes a que realicen acciones que efectivamente reduzcan los muertos. La idea es que para 2020 haya 50% menos de muertos que los que había en 2010.

Pero…¿Sabés cuánto ha bajado el país a la fecha? Sólo 0,6% y no son datos que vienen solo de Luchemos sino que son estadísticas oficiales y que a pesar de que siempre diferimos en números en esto estamos igual ( las cifras, tal como indica un documento de Luchemos por la vida, provienen de la Agencia Nacional de Seguridad Vial según  IRTAD  - International Transport Forum - Road Safety Annual Report 2015).

- Entonces las campañas no sirven o no se destinan recursos suficientes para reducir efectivamente los muertos porque no tener accidentes no es algo con lo que hacer campaña política…

- Yo creo que las campañas sirven y eso se ve sobre todo en los pueblos pequeños, porque si se reducen los muertos la gente lo aprecia. Aunque al principio lo resiste. Es cierto que una campaña para que todos usen casco en los pueblos al principio genera rechazo, a la gente le molesta, pero a la larga se reconoce que es algo positivo y es apreciado.

- ¿Qué pensás de las campañas donde se ven imágenes explícitas de los accidentes?¿La gente les presta atención y cambia cuando está al volante?

- Debe trabajarse con diferentes recursos. Las campañas llamadas duras tienen alto impacto, son registradas o recordadas. Hay un alto porcentaje de personas que son receptivas a estas campañas, pero debe alternarse con campañas que puedan aportar desde el cuestionamiento cognitivo.

Que las personas se pregunten por los afectos, por lo emocional. En general, las campañas son limitadas para lograr cambios de comportamiento. Sin embargo, son importantes porque preparan a la sociedad. La predisponen para cumplir las normas. Una buena campaña para usar el cinturón, por ejemplo, puede lograr un 25% de reducción de muertos en accidentes. Y si se hace en forma sostenida y a ello se le suman controles bien hechos, se logra reducir los fallecidos a un 97%, seguro.

Medidas efectivas

Como se dijo, los muertos por accidentes de tránsito sólo han bajado 0.6% desde 2010. Ese año se registraron 7659 muertos en todo el país, en 2011 hubo 7517, en 2012 fueron 7485, al año siguiente 7896 y el año pasado 7613. Es decir que entre 2010 y 2014, con subas y bajas, sólo hay una diferencia de 46 fallecidos menos.

- ¿Qué crees que hay que hacer para que efectivamente haya una reducción significativa de las vidas que se pierden?

- Hay que educar y hacer cumplir la ley. Hacer cumplir la ley implica controlar a los ciudadanos o sancionar a los que infringen, pero es sabido que es una medida antipática. Salvar vidas es una causa muy bien vista, pero hay que tener la valentía y tomar medidas que no van a ser bien recibidas. Deben ser tomadas con coherencia, si se informa el objetivo y se ejecuta con honestidad y continuidad, seguramente se van a ver resultados. La gente lo agradece.

Por ejemplo, si nosotros sabemos que hay límites para beber alcohol y se anuncia que habrá controles de alcoholemia, estos controles, que deben sostenerse en el tiempo, deben derivar en sanciones efectivas.

Además, deben ser rotativos en día, horario y lugar, sino no sirve de nada. También deben ser auditados, para que no haya corrupción. No sirve de nada que todos sepamos a qué hora y dónde están los controles, porque simplemente no pasamos por ahí y listo.

- Que es lo que hacen todos…esquivan el control y toman lo mismo…

- Sí y además, para que sean eficaces tienen que culminar en una sanción efectiva y realista. Se hablaba de cobrar multas iguales al valor del auto, una locura. Eso da lugar a que se genere corrupción. Pero se deben poner penalizaciones, como servicio comunitario, porque si la sanción no es ejecutada es como si no se hubiera aplicado y se genera un circuito de ineficiencia.

Por otro lado la policía debe ocuparse de salvar más vidas, no en saber si has pagado el seguro o la patente. Debe ocuparse de ver si las personas usan el cinturón, si han tomado alcohol o si usan el casco, en el caso de las motos. Con radares se lograrían verdaderos controles de velocidad. No son caros de colocar, se solventan con las multas, el mantenimiento es mínimo y no es corrompible. Si se operasen lograríamos una reducción sustancial en el mediano plazo.

- Y por último, la educación de seguridad vial en los niños, ¿qué papel juega?

- La educación de los niños es muy importante. Debe haber una concientización masiva para modificar el sistema de creencias. Sucede que la mayoría, en cuestiones de tránsito, se guía por su experiencia. Entonces, creen que como nunca les pasó nada, no les va a pasar en el futuro.

Pero la realidad estadística muestra que no es real esa creencia. Tener conciencia de lo que nos puede llegar a pasar sirve para percibir el riesgo de manera objetiva, se lo denomina psicología del tránsito con riesgo elegido.