Espectáculos Miércoles, 22 de junio de 2016 | Edición impresa

Los nuevos códigos de la sexualidad “teen”

Con notorias diferencias respecto a generaciones de antaño, los 13/20 hoy se valen de la tecnología para mediar la comunicación “previa”. Los especialistas aseguran que los jóvenes “manejan” mucha información de temas clave como el uso de preservativos y

Por Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

Intentar enmarcar los secretos “cifrados” de la sexualidad 2.0, y pre-púber del mundo adolescente resultaría un esfuerzo equívoco, ya que la misma tiene sus características especiales y concretas de acuerdo al contexto socio cultural y familiar en el que se crece.

Lo que sí es acertado hablar es de lo que el mundo de Internet y las más diversas redes sociales, apps, y nuevos instrumentos de conexión han permito generar en generaciones actuales, que crecen al ritmo del chat frenético, y la foto reveladora.

Es desde ese mismo contacto en donde los códigos de la sexualidad de hoy parecen tener su mayor pico de contacto, ya sea para el “histeriqueo” o la concreción.

Como explica el  licenciado Germán Gregorio Morassutti, psicólogo y sexólogo (integrante del equipo del consultorio de salud sexual del Hospital Central) “ los adolescentes de hoy tienen una forma totalmente diferente de comunicación respecto a la de antaño. Las tecnologías ayudan en este sentido, lo que no implica que a mayor cantidad de medios de comunicación, la misma sea más fluida”.

En ese devenir tecnológico-comunicacional cabe preguntarse, ¿cómo suelen realizar los jóvenes esa primera aproximación con alguien que les gusta?

“He notado que las herramientas como por ejemplo whatsapp y el chat de Facebook (por nombrar sólo uno)  son muy utilizados entre los adolescentes como forma de cortejo. Es muy difícil en la actualidad pensar en ese ‘galanteo’ como lo era hace 20 años atrás. Hoy las tecnologías brindan la plataforma como forma de comunicación para los jóvenes, que lo usan como una herramienta que les permite mayor soltura, desde un anonimato en el que no están cara a cara, ya que la mirada del otro para ellos tiene una gran peso”, detalló el sexólogo.

- ¿Podríamos decir que la tecnología y comunicaciones han generado una apertura hacia una sexualidad más visible y mayor?

- Todo dependerá del contexto en el que está cada adolescente y en el que se relacione. Existe un “macro contexto” que tiene que ver con lo social, en el que obviamente la sociedad actual ha cambiado y se ha modificado mucho en el tiempo. Sin embargo, es cierto que la apertura a lo sexual de esta época se vincula también con el fenómeno ineludible de las comunicaciones de todo tipo, a un sólo click.

- ¿A qué edades suelen iniciarse sexualmente los adolescentes?

- Todo dependerá como dijimos del contexto en el cual estén insertos. La estadística general habla de una edad promedio que oscila de los 12 a los 14...Todo dependerá de cada caso. Hay adolescentes que planean su primera vez en un determinado plazo, mientras que otros experimentan todo el tiempo hasta encontrar lo que buscan. No hay como un parámetro específico en esto.

Lo que sí es claro es que hoy los jóvenes eligen con quien tener esa primera relación sexual. Basta que comparemos esto con generaciones de antaño, en donde muchas veces el papá lo llevaba al hijo con una profesional. En la actualidad por lo general conocen a alguien, a veces sostienen noviazgos de dos o tres semanas que (aunque volátiles) tienen que ver con parejas elegidas. Sobre todo si hablamos de ese primer encuentro sexual. Después con el tiempo puede ser más casual o del momento.

- ¿Qué otros aspectos manejan hoy respecto a otros tiempos?

- Manejan mucha información respecto a la sexualidad, por ejemplo, en algo tan básico e importante como es el uso del preservativo. Saben que lo tienen que usar y para qué.

- Las chicas están más liberadas?

- Diría que en lo que respecta al  poder de la decisión, de la conquista y de la búsqueda, ambos géneros han llegado a estadios equiparables en este sentido. Es muy parejo todo. Lo que siempre es importante trabajar mucho es el respeto a la decisión del otro.

- ¿Qué pros ves en la sexualidad y la manera de vivir el sexo de hoy respecto a otras generaciones?

- Dentro del plano de la sexualidad, hoy hay mucha ganancia. La adolescencia es una etapa en donde la idea es poder conocer la propia sexualidad, poder experimentarla, para luego poder construirla. Lo que no implica que por mucho experimentar se construya mejor, sino de apostar a lo “cualitativo”.

Hoy el mayor acceso a la información (bien utilizada) y el diálogo más abierto con los padres son grandes aliados. Otro aspecto que también me llama la atención de manera positiva es la consulta temprana de los jóvenes cuando pasan por una disfunción como la eyaculación precoz, la anorgasmia, o la disfunción eréctil (entre otras). En generaciones anteriores el promedio de consulta es a los 40 años de edad. Hoy tengo adolescentes que ante la menor duda, vienen al consultorio, y esto es positivo para ayudarlos de manera temprana, y para no desarrollar prejuicios sobre lo que les sucede.

Esto también se vincula con la comunicación que tienen con sus padres, en donde todo lo concerniente a lo sexual aparece más blanqueado. La comunicación entre generaciones es una gran conquista.

Juntos, pero no tanto
A la hora de hablar de diferencias significativas respecto a la sexualidad de los jóvenes de hoy respecto a la de otras generaciones, María Zysman (psicopedagoga y escritora bonaerense, directora de “Libres de Bullying”)  explicó: “una diferencia importante es que hoy se pueda hablar más sobre sexualidad, sobre todo en el hogar. Además todo el acceso tecnológico de hoy también abre un juego previo a la concreción del acto sexual, en donde se tiene la posibilidad de practicar, conocer, mostrar, ver, y  hacerse ver en un plano virtual, que de alguna manera posterga la iniciación más concreta.

La contracara es que esta herramienta de contacto ilimitada también expone a los  adolescentes a riesgos que antes no habían, ya que al subir tanto material de ellos mismos a la redes, y exponerse en ese terreno, dejan una huella que luego no saben bien hasta dónde llega, o los arriesga.

Por ejemplo, establecer contacto con gente desconocida, y que determinado material que han enviado se use luego para extorsionarlos... Una vez que entra una cámara de fotos a una relación sexual, le da acceso a un tercero. Esa conciencia el joven de hoy  no la tiene, por el simple hecho de que justamente es adolescente”.

- ¿Cómo suelen relacionarse o flirtear entre ellos?

- Existen como “categorías de novios”, por llamarlas de alguna manera (siempre entendiendo que generalizamos, y que hay muchos casos que no son así). Antes se estaba, o no de novio. Ahora hay como clasificaciones que manejan los adolescentes como  es la figura definida por ellos mismos del “chapante”. Sería aquella persona con la que se  encuentran, “chapan” (según sus términos) pero con el que no tienen ningún vínculo en especial”.

Entonces este tipo de “relación”luego los habilita al intercambio de mensajes por whatsapp, pero sin llamarse por teléfono. Es como que cada categoría tiene diferentes permisos, que uno como adulto desconoce. Como padres y madres quizá esperamos que nuestros hijos nos presenten a algún noviecito en algún momento, pero ellos en realidad mantienen conexiones de este estilo. 

- Serían relaciones ocasionales?

-  En general diría que son ocasionales-estables...Eso es lo que más sorprende. No se trata de un día de encuentro y adiós...Sino el pensamiento de que si se encuentran con ese otro de casualidad saben que van “chapar”, pero no hacen nada para encontrarse. Lo que sí saben es que ambos frecuentan lugares comunes como fiestas o boliches a los que saben que el otro asistirá, y en los que seguramente cabe la posibilidad de encontrarse.

- ¿Consideras que son diferentes los noviazgos teens?

- Sí. Son diferentes a otras épocas, aunque como en todo el amor romántico y de pareja, también puede verse en chicas y chicos de estas edades. Sin embargo y lo que suele observarse es que el noviazgo de hoy para los adolescentes  no implica verse seguido con el otro. Incluso pueden llegar a juntarse una vez a la semana, pero ellos están de novios igual, ya que como están híper conectados por el whatsapp, Internet, cámaras, y toda red social imaginable, la cercanía la tienen igual. Para uno que observa el fenómeno desde otra generación, se genera asombro.

Lo cierto es que la manera de manejar los vínculos con el otro se ha visto permeada por la tecnología y los cambios socioculturales.  Antes el novio nos pasaba a buscar, y salíamos. Ahora no tanto. Más bien los novios son de salir en grupo, o se instalan quizá frente a la tele a mirar juntos maratones de series...Nosotros teníamos que buscar el entretenimiento afuera e ir a un cine por ejemplo.

- ¿Qué balance hacés de lo viven los adolescentes en la actualidad?

- Hay todo tipo de relaciones, y aunque se conecten y comuniquen primariamente por los chats, e Internet también viven sus relaciones y experiencias de manera visible, y hablan de sexualidad con sus padres y viceversa. Eso es importante.

En general están informados en cuanto a lo sexual, y saben que se tienen que cuidarse (más allá de un embarazo) de las enfermedades de transmisión sexual. El riesgo que veo es la sobre exposición en la búsqueda de experimentar, y el no saber qué están compartiendo realmente en red cuando envían materiales de su intimidad, sin tener en cuenta los alcances de esto, a un otro virtual.

Snapchat, el elegido de los más jóvenes

Snapchat es el nuevo fenómeno social que arrasa entre la muchachada más joven. A través de la app envía más de 400 millones de fotos al día (más que en Facebook), y solo hace falta ver la repercusión que ha generado a nivel mundial (y que se da también en España y en países latinos, aunque en menor medida que en los anglosajones) desde que comenzó.

En su base, Snapchat funciona de forma similar a una app de mensajería instantánea, permitiendo añadir contactos y enviarles mensajes en forma de fotos o videos de forma individual o a grupos. La principal diferencia es que la persona  selecciona el tiempo que el receptor podrá ver ese mensaje (de 1 a 10 segundos) antes de que se destruya.

Es decir, manda su foto, la edita si quiere (puede añadirle un pequeño texto o dibujar encima) y la manda a quien quiera especificando el tiempo que podrá acceder a ella. Después al usuario se le notifica que tiene un mensaje y puede verlo presionando sobre el mensaje durante el tiempo especificado por el que lo envió (si deja de presionar, deja de verlo). De esta forma es más difícil que el usuario capture una imagen o foto del pantallazo en sí.

Por si fuera poco es una app que tiene chat integrado, (por si no bastaba con Facebook Messenger, Telegram, Line y WhatsApp), para que los jóvenes y adolescentes sigan más conectados que nunca.