Mundo Miércoles, 20 de septiembre de 2017

La ciudad de México, construida sobre una "Venecia Azteca" y un enorme lago

Buena parte del DF se hizo sobre la ciudad sagrada de Tenochitlán y arriba de una laguna. Esto amplifica los movimientos sísmicos

Por Redacción LA

Buena parte de Ciudad de México se alza sobre el lecho de una antigua laguna y el terreno puede amplificar los efectos de temblores centrados a cientos de kilómetros, por lo que el sismo de ayer resultó letal. 

El subjefe del departamento de investigaciones sismológicas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), Gerardo Sánchez, explicó que "la escala Richter es la medida de la magnitud y está asociada a la energía liberada por un terremoto".

"En esta escala cada grado representa treinta y dos veces más energía que el anterior, o sea que un terremoto de 8,2 como el del pasado 7 de septiembre se liberó treinta y dos veces más energía que en el de hoy", aseguró Sánchez.

Explicó que "la otra escala que se utiliza es la que se conoce como Mercalli modificada y que es la que se usa como parámetro relativo para los daños que el sismo causa en una ciudad".

"La Ciudad de México está construida sobre lo que era el viejo lago de Tenochtitlán, y esa zona tenía arcillas muy particulares, que producen una mayor amplificación, con movimientos más intensos. La suma de esos dos factores,construcciones vulnerables y particularidades del suelo, aumentaron los daños", contó el director del organismo, Alejandro Giuliano.

Lo cierto es que México está sobre agua. Parte de la ciudad era la ciudad sagrada de los aztecas, Tenochtitlan, por la que se desplazaban en canoas y estaba rodeada de canales y de agua.

Luego de la caída del imperio azteca en 1521 por la feroz lucha del español Hernán Cortés se destruyó la ciudad y se construyó otra. El "conquistador" decidió tapar el agua por completo y hacer lo que hoy es Ciudad de México.

Contexto tectónico complejo

Los dos terremotos que sacudieron a México las últimas dos semanas se explican por el "contexto tectónico complicado" del país, afirmaron expertos del Servicio Sismológico Nacional (SSN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 

"México está en un contexto tectónico complicado, complejísimo; tenemos la interacción de cinco placas (tectónicas)", destacó Xyoli Pérez Campos, directora del SMN

Se trata de las placas de Cocos, de Norteamérica, del Pacífico, de Rivera y del Caribe. 

Las placas son segmentos de la corteza terrestre, a la que dividen como un rompecabezas, cuya interacción al desplazarse sobre un manto semilíquido y viscoso es una de las principales causas de terremotos en el mundo. 

Un reporte técnico del Sismológico sobre el temblor de este martes señaló que en la región del epicentro del terremoto "la Placa de Cocos subduce (se hunde) por debajo de la Placa de Norteamérica". 

El epicentro fue localizado en los límites de los estados de Puebla y Morelos, a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, Morelos, y a 120 kilómetros de Ciudad de México, a una profundidad de 57 kilómetros. 

"Si bien el mecanismo es similar, son dos sismos independientes; uno (el terremoto del 7 de septiembre) ocurrió en el Golfo de Tehuantepec y éste (el del 19 de septiembre) se produjo por debajo de los estados de Puebla y Morelos", apuntó Pérez. 

El sismo del 7 de septiembre, el más poderoso desde 1932 en el país con magnitud 8,2 grados, causó 78 muertos en Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco, que sumaron un total de 98. 

Por otro lado, Pérez enfatizó que es una "mera coincidencia" el que el más reciente temblor haya ocurrido en la misma fecha (19 de septiembre) que el devastador terremoto de 1985, que originó miles de muertos en la capital. "No hay otra razón", reafirmó. 

Subrayó que nadie puede predecir el momento en que ocurrirá un movimiento telúrico. 

"Los sismos no se pueden predecir, por lo tanto siempre hay que estar preparado", expuso.