lunes 3 de agosto de 2020

Policiales

La difícil vida de la joven tatuada que hallaron asesinada

Con apenas 18 años cumplidos, Estefanía Carrumán fue hallada muerta en Los Corralitos.

Estefanía Marlene Carrumán López, de 18 años recién cumplidos (nació el 18 de julio de 1997), resultó ser la chica plagada de tatuajes que fue hallada muerta el jueves por la mañana en la calle Buenos Vecinos de Los Corralitos, Guaymallén.

La joven se dedicaba a la prostitución y su cuerpo fue encontrado boca arriba con los brazos extendidos (como crucificada) entre los pastizales de donde se construye el barrio Los Zarcillos. Fue encontrada por dos obreros de la zona. Cuando llegó la policía descubrieron que tenía dinero en los bolsillos pero no documentación personal.

"Si bien en un primer momento se habló de un seguro asesinato, ahora eso no se puede aseverar", dijo a este diario un investigador. La idea del pesquisa tiene que ver con que en los datos previos de la necropsia no aparecen lesiones mortales como golpes o heridas de ningún tipo. De todos modos, el cuerpo de Estefanía presentaba dos quemaduras: una en el pecho y otra en el cuello; "ninguna de ellas le habría provocado la muerte", siguió la misma fuente.

En ese sentido, desde el Cuerpo Médico Forense se indicó que la joven había sufrido un derrame cerebral, por lo que no se descarta que su muerte haya tenido vinculación con la ingesta de alguna droga, pero eso es algo que se va a saber cuando se tengan los estudios toxicológicos e histopatológicos.

El caso, inicialmente investigado por el fiscal de Guaymallén, Juan Manuel Bancalari, pasó al de delitos complejos, Daniel Carniello y la carátula es "averiguación de muerte".

Vida dura
De acuerdo con lo que se ha podido saber, la corta vida de Estefanía Carrumán fue dura y complicada. "La chica salió del ex Cose hace cinco meses y siempre tuvo problemas en su entorno familiar; al colegio lo había abandonado", dijo un detective.

De hecho, desde menor de edad comenzó con la prostitución, algo que llevaba a cabo hasta el día de su muerte.

Su madre, de apellido López y domiciliada en un asentamiento de Rodeo de la Cruz, fue quien reconoció el cadáver ya que hasta el jueves por la noche era una NN.

"La mujer ejercía la prostitución en la zona de la Cuarta Sección comprendida entre las calles Montecaseros, Federico Moreno Alberdi y Beltrán, una zona donde hay mucha actividad de ese tipo", explicó un policía.

En su historial médico le aparecen diversos tipos de adicciones, pero básicamente a la cocaína y a la mezcla de Clonazepam con bebidas blancas.
Su cuerpo presentaba entre 10 y 15 tatuajes con nombres de personas y uno más grande con la imagen del santo pagano "San La Muerte".

Sus allegados dijeron ante la policía que hacía dos semanas que no tenían noticias de ella y que eso "era algo natural".

Especulaciones
Con lo poco que cuentan los pesquisas, queda esperar los resultados finales de la necropsia que estarán para la semana que viene. Como también tratar de reconstruir las últimas horas de la víctima para eso es factible que se llame a declarar a varias prostitutas de la zona donde Estefanía solía parar.

Una especulación fuerte es que la chica se fue con un cliente y que el derrame cerebral finalmente la mató. "Luego se deshicieron del cadáver", según dijeron a este diario,

En el historial de Estefanía convergen dos situaciones vinculadas con el delito: se dedicaba a la prostitución y es sobrina directo del "Ñato" Capano, integrante de una familia con muchos antecedentes en el hampa de Mendoza.