Vecinos Miércoles, 25 de febrero de 2015

Guardaparques fueron golpeados y amenazados en la reserva Llancanelo

Fueron atacados por nueve personas que se resistían a la confiscación de un rifle sin documentación. Dañaron una camioneta oficial.

Por Gustavo Yañez - Especial para Los Andes

Guardaparques que se encontraban realizando patrullajes de rutina sobre la ruta provincial 188 en la zona Norte de Llancanelo fueron amenazados de muerte y agredidos por un grupo de nueve sujetos que se resistía a la confiscación de un rifle sin documentación.

Alrededor de las 10.30 del pasado domingo 15, los guardaparques detuvieron una camioneta Ford F-100 de color blanco. En el rodado viajaban adultos y dos niños. Al momento de la requisa se encontró en el interior de la camioneta un arma de fuego cargada sin la correspondiente documentación, según informaron a este diario guardaparques de Malargüe.

El arma en cuestión es un rifle calibre 22 y no tenía colocado el seguro, a pesar de tener en la recamara municiones. Además al rifle se le había adosado una mira.

Ante este panorama, y según consta en la denuncia, personal de Guardaparques secuestró el arma y las municiones, pero el propietario de la misma se negó a firmar el acta y solicitó que se le devolviera el rifle. Además, el sujeto le ordenó a los menores que fueran a un puesto cercano en busca de ayuda.

Minutos después, y en el medio del campo, arribó al lugar una mujer en una moto enduro y arremetió verbalmente contra los guardaparques. “La agresión fue de amenazas de muerte y físicas, ya que a uno de los funcionarios le dio un puntapié en la pierna derecha a un guardaparques”, consta en el acta policial.

“La agresión fue de amenazas de muerte y físicas"

Al ver esta situación los guardaparques solicitaron apoyo urgente de la Comisaría 24 de Malargüe, por lo que una movilidad de esta dependencia se trasladó inmediatamente.

Los minutos fueron pasando y hasta el lugar arribaron más personas, sumando un total de nueve, según se informó a Los Andes.

Nuevamente se repitieron los insultos hacia los guardaparques y la situación fue empeorando a tal punto que uno de los sujetos ingresó a la camioneta de Guardaparques con la intención de sacar el arma secuestrada, por lo que se produjo un forcejeo en el habitáculo del rodado.

Los mismos familiares de este hombre lograron sacar al descontrolado sujeto del interior de la camioneta, mientras que el guardaparques se refugió en la parte trasera de la camioneta con las puertas de atrás de la camionetas cerradas y con los seguros colocados.

Si bien los guardaparques ya habían solicitado el apoyo a la Comisaría 24, las largas distancias hicieron que el apoyo tardara demasiado y no llegara, sumado a que en Malargüe no hay policías rurales.

El grupo de trabajadores quedó expuesto en la oscura noche y ante las agresiones de nueve personas. En tanto que los niños en el transcurso de todo el procedimiento efectuaron daños al móvil oficial. Doblaron las patentes y dañaron la chapería.

Minutos después, un hombre se acercó a los funcionarios pidiendo que se retiraran del lugar, continuando con las amenazas de muerte y agresiones verbales. Además advirtió que efectuarían una denuncia por el supuesto robo del arma.

Debido a la crítica situación, los guardaparques se retiraron del lugar con la movilidad dañada y con el arma secuestrada.

Un dato no menor es que uno de los involucrados en este hecho, de apellido Sepúlveda, ya tiene registros de infracciones en la misma zona por problemas de armas de fuego mal transportadas y sin la documentación correspondiente.