Economía Domingo, 10 de abril de 2016 | Edición impresa

Financiación con tarjetas, a tasas de hasta el 70%

Con excepción del Ahora 12, solventado por el Estado, el resto de las cuotas “sin interés” suma altos costos que van en contra del consumo y del bolsillo de los compradores.

Por Laura Saieg - lsaieg@losandes.com.ar

La decisión del Banco Central de la República Argentina, de aumentar las tasas de interés de referencia, como son las Letras (Lebac), derivó en un salto en el costo de financiar el uso de las tarjetas de crédito. Las 12 cuotas ya tienen una tasa nominal anual (TNA) de hasta el 70%. 

De este modo, como anticipó este medio, la parte positiva para individuos y pequeños ahorristas, era que las tasas de los plazos fijos se habían incrementado y, en muchos casos, llegaba al 30%, un porcentaje similar a la inflación. Sin embargo, el lado negativo de la política monetaria que lleva adelante el BCRA es que todos los operadores de tarjetas de crédito ajustaron sus tasas de interés por la financiación que otorgan. 

Es así que las entidades bancarias ya comenzaron a comunicar a sus clientes acreedores de tarjetas Visa, American Express y FirstData (operadora de Mastercard, Dinersclub, Argencard, Cencosud y CMR Falabella) las nuevas tasas que tendrán que asumir desde el 17 y 21 de marzo. 

Los incrementos, según los diferentes plásticos que tomó Los Andes, van del 2% al 5%. De este modo es que, dependiendo la entidad, financiar el pago de la tarjeta, el costo financiero puede ir desde 50% si se hace en tres cuotas hasta afrontar una tasa del 70%, si se paga en 12 cuotas, sobre todo con aquellas tarjetas que no son bancarias. Mientras que cuando se realiza el pago mínimo (un gran engaño y costo al que el consumidor puede recurrir; según advierten economistas), la tasa por esa financiación es de 70% de interés anual. 

Cada entidad financiera que ofrece tarjeta de crédito maneja sus propios números. Según pudo analizar este medio, desde mediados de marzo de 2017, el plazo a financiar debe ser mirado bajo una lupa. 

Para ejemplificar, quienes compren un producto de $ 1.000 y decidan pagarlo en 12 cuotas, al año deberán pagar un extra de 700 pesos (según la tasa nominal anual del 70%) mientras que a una tasa del 44%, como por ejemplo la que ofrece el ICBC, el extra a abonar será de 440 pesos. 

La TNA del Banco Nación es una de las más bajas. La misma llega al 36% aproximadamente, según comentaron desde la entidad. Pero de acuerdo a su gerente, Luis Hernando Riveros, los gastos de distribución continúan igual. Lo único que ha variado han sido las tasas de interés. 

Pero además, el análisis que hay que hacer es el costo financiero total (CFT), que llega hasta el 93%. Éste es el ejemplo más grosero que se evaluó, pero en la mayoría de los casos alcanza una tasa del 70%. En esta tasa se suman, todos los costos administrativos y seguros, además de los intereses por financiación. 

Según mencionó Daniel Garro, de Value International Group, una vez que el Gobierno logre estabilizar el tipo de cambio en $ 15/$ 16, recién ahí bajarán las tasas, las cuales se incrementaron en consecuencia de la tasa de las Lebac, que pasaron del 28% antes que asumiera el nuevo gobierno al 38% actual, con el Poder Ejecutivo de Mauricio Macri.

Para este economista, el cambio se podría recién dar luego de julio, aunque "es una gran incógnita ya que el Gobierno deberá emitir mucho dinero para cubrir el déficit fiscal, y la clave pasará por ver cuántos dólares consigue con deuda ya que las inversiones serán muy pocas”. 

Otro golpe al consumo 
El poder adquisitivo de la familia tipo ha ido disminuyendo en el último tiempo. Desde hace unos meses, sobre todo desde el fin del cepo, los precios de la mayoría de los productos se fueron actualizando, mientras que los salarios de la mayoría de los trabajadores, no. Es así que continúan percibiendo en su bolsillo un sueldo de 2015 y deben consumir y pagar precios de 2016. 
Frente a este fenómeno, es que son cada vez más los consumidores que optan por pagar diversidad de artículos con tarjetas de crédito, como puede ser supermercado, ropa, calzado, o hasta la compra diaria, cuando no se llega a fin de mes. Así, es que se ha dejado de usarla para lo que antes se acostumbraba, que era sobre todo para bienes durables. 

En base a esto, según menciona el economista Sebastián Laza, seguramente el consumo de aquellos productos que no sean de primera necesidad se verán afectados también por este fenómeno. Para este especialista, “los sectores más afectados serán los comercios de calzado, indumentaria, electrónicas”. De hecho, la última medición de ventas de la FEM dio una caída de casi 7%

En este marco, Laza consideró que más de un consumidor a la hora de llegar al mostrador o a la caja del supermercado, tiene que analizar bien la financiación de su compra; sobre todo si la compra realizada el mes pasado ya fue abonada o no.

Es que según indica el economista, “muchas veces sucede que el consumidor realiza la compra mensual del supermercado y la abona en tres cuotas. Después al siguiente mes hace lo mismo, y así sucesivamente, lo que se termina convirtiendo en una bola ya que se le van juntando los abonos. Cuando esto pasa y no pueden pagar el total, recurren al mínimo y ahí es cuando el costo financiero de las transacciones termina siendo muy importante para el bolsillo. 

De este modo, seguramente, “en la estructura familiar de gastos de cada familia se priorizarán consumos que estén en la primera escala de necesidades”, remarcó el economista Rodrigo González. 

Es así que Laza puntualizó que el consumo entrará en un proceso recesivo, efecto colateral de las decisiones que está tomando el BCRA. 
Por este motivo, y ante la desaceleración que se observa en el consumo -señala el economista- es de esperar que las tasas vuelvan a bajar en los próximos meses. De otro modo, “la economía se frenará demasiado y no es el objetivo de la medida tomada por este Gobierno”. 

Suba de los productos en cuotas 
Frente a los incrementos de las tasas de financiación hay un juego en el que entran las empresas. Según los especialistas, las casas acuerdan con los bancos 12 cuotas sin interés. Pero la entidad bancaria, arregla pagar, por ejemplo, el 90% del producto mientras que el resto es absorbido por la empresa que ofrece el producto. Pero para no perder en este juego, lo que hacen muchas empresas es aumentar sus precios de lista, con el fin de ofrecer cuotas y no relegar todo su margen de ganancia. 

Por ende, en el análisis de los economistas, una cosa es el Ahora 12 -12 cuotas sin interés impulsado por el Gobierno nacional- el cual está financiado por el Estado, y otra las cuotas acordadas entre empresas y bancos. 

Por ende, señalaron que hay que tener cuidado de no comprar un producto mucho más caro por la financiación pese a que admitieron los consumidores que optan por esta vía ya que de otro modo no podrían acceder sobre todo a bienes durables. 

No obstante, frente a este fenómeno, el economista Rodrigo González también comentó que lo que sucede es que el financiamiento con tasa 0 tiende a desaparecer.