Evelyn, de San Carlos: Un reinado entre el hockey y la medicina

La joven es deportista y sus familiares, vecinos y amigos destacan que unas de sus principales virtudes es el optimismo. Quiere ser asistente de quirófano y ya cursó el primer año de enfermera universitaria.

No tiene signos de haberse acostado a las 6 de la mañana, después de celebrar el reinado con una interminable caravana por Tres Esquinas, donde casi todo el poblado recibió el amanecer emocionado hasta las lágrimas. Con gran predisposición a la charla y un buen humor envidiable, Evelyn Gisel Neila destacó la dicha que siente por haber conseguido el primer reinado departamental para su distrito en la fiesta "Hijos del agua y de la tierra".

"Son muchas alegrías juntas para nosotros. Porque en diciembre, en mi fiesta de proclamación, leyeron el acta donde Tres Esquinas deja de ser paraje para convertirse en distrito. Hay mucho por festejar", sostiene la nueva soberana de San Carlos, que parece no perder nunca el optimismo y la alegría.

"¿Que si conozco a la reina?", repitió la pregunta recibida don Juan Verdugo, quien estaba cerca de un puesto de pan casero sobre la ruta 40. "Acá nos conocemos todos. Además, es la primera vez que tenemos soberana, imagínese. La familia Neila es muy buena gente y esa chica es un sol", comentó este vecino, que vive a unos cuantos kilómetros de la familia ahora "real".

Evelyn tiene 19 años y participa activamente en el club y la unión vecinal de Tres Esquinas, de los cuales su papá José Luis fue presidente por algún tiempo. Ella, junto a sus hermanos y amigos, ayudan en la organización de la fiesta distrital y en distintos proyectos. "Dan clases de aerobic, pintura y talleres de capacitación", promociona el clan Neila a pleno.

Ahora, están armando el equipo distrital de hockey femenino. Este deporte siempre constituyó una pasión para la morocha. "Estuvimos toda una noche despiertas buscando un nombre. Nos llamaremos Las Mantis, porque son verdes y son fuertes", sentencia convencida Evelyn, mientras reconoce el aspecto algo seco de la cancha distrital. "Antes nos gastaban porque las ovejas nos cortaban el pasto, pero estaba mejor", se ríe.

"Lamenté no haber podido ir a la fiesta anoche, pero tenía el turno de riego. Quiero mucho a esa familia, trabajo en la finca con el papá de la reina", sostuvo orgulloso Lucas Funes, vecino del Viejo Carril Nacional, donde reside Evelyn.

Los Neila son agricultores de cuna, saben de improvisar "gualichos" para alejar tormentas y de sufrir con los vaivenes de la economía que suben o bajan los precios a su antojo. Sus antepasados vivieron en esta zona rural sancarlina y ellos siguen allí para cuidar de sus plantaciones.

"No cambiamos este lugar por nada. Hay seguridad y tenemos grandes amigos", señala la mamá Susana Riveros, que estudia Artes Visuales en el instituto Vera Peñaloza de Eugenio Bustos.

Evelyn es la más pequeña de cuatro hermanos: Marlen, Jésica y Jonathan. En ese clan todos colaboran con las tareas domésticas y comparten proyectos e iniciativas. Jonathan es atleta y ya se postuló como entrenador físico del equipo de hockey.

"Ella es muy buena amiga, toda la gente la quiere, es paciente y tiene gran facilidad para dar vuelta de página y pasar las dificultades con una sonrisa", reconoce su madre. "Mis compañeros siempre me decían: 'parece que vos nunca tenés problemas'. Y es que no me gusta involucrar a los otros en mis problemas", resuelve la reina.

La sancarlina hizo la primaria en la Antonio Olivares y la secundaria en la privada Nuestra Señora del Huerto de Eugenio Bustos. Tiene en claro que quiere trabajar en un quirófano y correr al ritmo de las urgencias médicas. Mientras se prepara para el pre de la Tecnicatura en Asistente de Quirófano de la UNCuyo, realizó el primer año de Enfermería.

Hijos del Agua y de la Tierra

El sábado a la noche, el anfiteatro Neyu Mapú se llenó de música y color. Gatos, cuecas, bandoneones y bailarines surgieron de las gradas del escenario mayor.

‘Hijos del agua y de la tierra’ se denominó el espectáculo artístico, en el que se lucieron más de 300 artistas, con cuadros alegres y coloridos.

La propuesta fue dirigida por los locales Elías Àbrego y Lucas Corzo. Como no podía ser de otra manera, la defensa del agua fue el centro del espectáculo en este rincón antiminero del Valle de Uco.

La mayor ovación del público se produjo cuando Raúl Parra -el actor principal y director de la escuela artística de San Carlos- gritó “no podemos venderle a la muerte por un poco de monedas el secreto de la vida. El agua no es eterna”. Y el show, de claro tono localista, cerró con la frase “somos los hijos predilectos del agua y de la tierra”.

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