viernes 10 de julio de 2020

Vecinos

Enojo de guardaparques por cazadores furtivos reincidentes

Tras un operativo en un paraje a 40 km del centro malargüino, secuestraron un arma, proyectiles y dos choiques muertos.

El secuestro de un arma, proyectiles y dos choiques muertos fue el resultado de un operativo de guardaparques contra cazadores furtivos. Esta vez, se trató de dos personas reincidentes, ya que, según comentaron en otras oportunidades también se les quitaron armas y animales de la fauna autóctona.

Según se informó, el lunes por la mañana, personal de guardaparques realizó un procedimiento en la ruta 181, en la zona de La Batra, a unos 40 km hacia el sur de la ciudad de Malargüe.

"Todo el tiempo estamos realizando secuestros, acá tenemos un problema como sociedad y no damos abasto", señaló el guardaparques Simón Ocampo molesto con la situación.

Los trabajadores ambientales contaron que un puestero de la zona alertó sobre la presencia de posibles cazadores furtivos, por lo que una movilidad con cinco guardianes de la naturaleza se trasladó al lugar.

Al momento del arribo constataron que efectivamente había dos personas en un vehículo y portaban un arma de fuego, por lo que solicitaron que descendieran del rodado y entregaran el arma. "Se vivió un momento tenso porque estas dos personas, de apellido Olivera y Pardo, se quisieron dar a la fuga y tuvimos que cruzarles las camionetas", agregaron los guardaparques que participaron del procedimiento.

Ante esta situación pidieron apoyo a la Comisaría 24 y un móvil se desplazó al lugar. "Los cazadores, al escuchar que nos comunicamos con la Comisaría 24 descendieron del vehículo, entregaron el arma y al momento de la requisa les secuestramos dos choiques muertos", explicaron los entrevistados.

Después de labrada el acta, personal de guardaparques les solicitó a los cazadores que esperaran hasta que llegaran los uniformados de la Comisaría 24, pero los sujetos hicieron caso omiso y se marcharon.

Los guardaparques comentaron que en los últimos dos meses a estas personas se les secuestraron en tres oportunidades armas y fauna silvestre. "Estoy acostumbrado a lidiar con esta gente pero esta familia tiene la necesidad de matar y le hacen mucho daño a nuestra fauna, ya han pasado un límite", lanzó el guardaparque Ocampo.

Sobre el arma secuestrada, se trata de un fusil con mira telescópica con balas de guerra 308, similar al calibre 7,62mm. En tanto que los involucrados, sumaron otra causa a sus antecedentes.

Cabe recordar que en enero, guardaparques que se encontraban realizando patrullajes de rutina sobre la ruta 188 en la zona Norte de Llancanelo fueron amenazados de muerte y agredidos por un grupo de nueve sujetos que se resistía a la confiscación de un rifle sin documentación.