viernes 27 de noviembre de 2020

Sup. Economía

En 2017 se necesitarán hasta $ 240 por quintal para levantar uvas premium

Es lo estimado por técnicos de A&T para un viñedo de Valle de Uco y Luján con cosecha manual. La vendimia mecánica, en cambio, cuesta $ 90 por quintal.

  • domingo, 5 de febrero de 2017

La vendimia 2017 comenzó y las bodegas y productores comenzaron a hacer cuentas de cuánto costará este año levantar las uvas manualmente. En base a ello, según un informe realizado por el ingeniero agrónomo Christian Tsallis, de A&T, estiman que este año se van a necesitar hasta $ 240 por quintal para cosechar uvas premium, blancas y tintas, de las primeras zonas de Mendoza, Valle de Uco y Luján de Cuyo y en viñedos con bajos rendimientos. Esto implica un incremento del 71% con respecto al año pasado, cuando el costo era de $ 139 el quintal.

Sin embargo, Tsallis mencionó que en los viñedos con rendimientos razonables, el incremento para levantar variedades de primera calidad será del 45%.

En cuanto a los números expresados, el ingeniero explicó que el ítem que mayor incidencia tiene en el incremento presentado por la consultora A&T es el transporte. Es que, según describió, por lo general los cosechadores tienen que ser trasladados en tráfics a más de 60 km de la ciudad de Mendoza, a los viñedos del Valle de Uco.

Pero además, también la ficha ha tenido una suba con respecto al año pasado. En este sentido, explicó que antes hacían un jornal, ahora buscan hacer dos en un mismo día. Además, ante la merma de la cosecha llenar el tacho es mucho más laborioso, por lo que tienen que recorrer más metros por las bajas cantidades de granos y racimos en cada una de las fincas.

De hecho, según estima Christian Tsallis, los rendimientos de algunas fincas de la primera zona están siendo cercanas a los 50 quintales por hectárea, cuando deberían estar en alrededor de 120 quintales por hectárea. Es por ello, que aumenta el valor de lo que pide el cosechador.

En cuanto al valor de la ficha, Tsallis mencionó que la misma está en el orden de los $ 13 -en las zonas y con rendimientos antes expresados-. El precio presentado por el profesional por la ficha toma en cuenta IVA, los aportes por corresponsabilidad gremial, transporte, etc.

En este marco es que, además de subir la ficha -ya que saben que este año la uva va a valer más y los propietarios pueden pagarla también en consonancia-, quieren ganar dos jornales en un día de trabajo.

“Esta situación es lógica, ya que si analizamos los números en un mes, el cosechador llegaría a ganar cerca de 14 mil pesos, salario mínimo para no pisar la indigencia”, remarcó Tsallis.

Además, el gerente de viñedos de la la empresa A&T detalló que el costo de cosechar 100 kg de manera manual difiere mucho del de cosechar de manera mecánica. Según explicó, este año levantar uva de esta última forma es de $ 90. Por lo tanto, en términos generales, la cosecha mecánica sale 165% más económica que hacerlo de manera tradicional. Es que según remarcó el valor de las cosechadoras se cartelizó y se ubicó en 500 dólares por hectárea. Si hacemos la cuenta, se concluye que por quintal se necesitan 90 pesos.

Cabe destacar, que para comparar este caso, también se tomó viñedos de primera zona con uvas de bajo rendimiento y de alta calidad enológica.

Vendimia 2017

Luego de una cosecha 2016 marcada por ser la peor cosecha de los últimos 56 años en cuanto a cantidad, este año los datos serían más promisorios, aunque claramente estarán por debajo del promedio.

Es así, y en base a las primeras estimaciones del INV, recordemos que la foto hasta el 23 de diciembre reflejaba que en Mendoza se levantarán en promedio entre 35% y 50% más que la cosecha 2016, mientras que a nivel país marca un incremento promedio que va del 16,9% al 29%. A pesar de esta recuperación, esta temporada estaría por debajo de la media de Argentina, que es de 26 millones de quintales.

Coincidieron con estos números los ingenieros consultados por Los Andes, y por ello, es que estiman los incrementos de costos de la cosecha y de la ficha pedida en algunas de las fincas.

Sebastián Lafalla, productor de primera zona y miembro de la Asociación de Viñateros de Mendoza, mencionó que esta cosecha viene complicada, con corrimientos, dado principalmente por las heladas de octubre y noviembre. “Lo que no falta son racimos, sino granos por cada planta”, remarcó.

El panorama que brinda está dado en base a las primeras uvas que comenzó a levantar la semana pasada, que corresponde a las blancas para base de champán. De este modo, es que se animó a anticipar que las mermas que por ahora está viendo marca que la cosecha estará 30% por debajo de una vendimia normal, “pero es claro que será superior al año pasado”.

Más allá de que las blancas están siendo las primeras variedades en ser levantadas, Lafalla indicó que con las tintas de Valle de Uco pasa algo similar, y de hecho el corrimiento para esas cepas ha sido mayor.

Con respecto a las contingencias que marcaron el camino en estos viñedos, explicó que fundamentalmente fueron las heladas -como recién remarcó- que provocaron que se frenara el brote. Además, otro fenómeno durante esta vendimia fue el zonda que afectó a la planta en plena floración de malbec, “lo cual complicó más aún el panorama”.

Por su parte, el viñatero Juan Carlos Ubriaco, productor de fincas de Luján de Cuyo, concordó que las contingencias afectaron a la cantidad y que por ello se ha adelantado un par de semanas la cosecha, con respecto al año pasado. Es que para el profesional, el envero fue muy violento por los calores de enero y lo seco que ha sido este verano.

A pesar de ello, dijo: “Aún tenemos toda la cosecha por delante y debemos ser precavidos en que no nos agarren lluvias y humedad y luego nos encontremos con las enfermedades que éstas traen”.

En cuanto a la cantidad, estimó Ubriaco que con respecto al año pasado “estamos con números mayores, pero un poco menor a una temporada normal”. Con similares opiniones, dijo que esto se debe al zonda y helada que afectó principalmente a las plantas de Luján de Cuyo, ya que las mimas estaban en yema. “Estas contingencias afectan en el punto en que se ralea menos, por lo que hay menos granos por racimo”.

En cuanto al costo de la ficha, Lafalla mencionó que en la primera zona la ficha se ha elevado considerablemente. Y al igual que su colega la explicación está dada por la inflación, el costo de transporte y merma.

No obstante, Ubriaco, por su parte, dijo que los costos de la cosecha varían según la ubicación “y el precio de la ficha se negocia en la misma finca, viendo la planta, el viñedo, etc”. Es que según explicó, hay algunas fincas que van a tener rendimientos mejores que otras, por lo que varía mucho.

De todas maneras, y con una opinión dispar a sus colegas, estimó que la ficha no debería aumentar tanto ya que el año pasado ya estuvo muy elevada.


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