+ Deportes Domingo, 31 de agosto de 2014 | Edición impresa

El imperio Bragarnik

Es el representante con más poder e influencia en el país. Tiene una relación muy estrecha con Godoy Cruz. Se recibió de abogado, pero maneja técnicos y coloca jugadores en los clubes a través de ellos.

Por Redacción LA

Su nombre se instaló con fuerza en los medios en este mercado de pases, pero en el mundo futbolístico hace ya varios años que viene trabajando con bastante solvencia: Christian Bragarnik, de él se trata. 


Y de él se viene hablando por ser quizá el representante de futbolistas y entrenadores más influyente y poderoso en la actualidad dentro del fútbol argentino. 


Cuando está en Buenos Aires, José Mansur no duerme en un lugar cualquiera. El presidente de Godoy Cruz tiene las llaves que le presta el nuevo cerrajero del fútbol argentino, ése que es capaz de destrabar el pase imposible. 


El departamento ubicado al lado de la oficina de Score Fútbol es el espacio que elige Mansur para sus estadías porteñas y está a nombre del dueño de la empresa que gobierna el mercado argentino.


Godoy Cruz tiene cinco futbolistas de ese representante. Jorge Almirón, el ex técnico del equipo, también es patrocinado por Bragarnik. Cuando Independiente lo contrató, Mansur pataleó contra el club de Avellaneda, pero no contra quien había hecho las gestiones para mudarlo.

“Es un buen muchacho, hizo todo lo posible para que siguiera con nosotros”, lo defendió. Un reconocimiento posible podría ser que no dejó sin DT a Godoy Cruz: Marcelo Valeri, uno de sus socios, le consiguió un entrenador.

La víctima fue Atlanta, que a dos semanas de empezar el torneo perdió a Carlos Mayor. El equipo de la Primera B no tiene jugadores representados por Bragarnik.


Muy diferente es el caso de Defensa y Justicia, que cuenta con siete futbolistas de Score Fútbol. Bragarnik es una especie de gerenciador del Halcón. Con ironía, un dirigente del Ascenso: “El halcón no es un buitre”.


Colón también fue un depósito de futbolistas del nuevo Gustavo Mascardi. En la época del ya destituido Germán Lerche contó con diez de sus futbolistas.

El técnico era Antonio Mohamed, también representado por Bragarnik. En el edificio de Puerto Madero donde está Score Fútbol hay, además, un departamento a nombre del ahora DT de América de México.

Si alguna vez coincidieran en Buenos Aires, Bragarnik, Mohamed y Mansur podrían ser vecinos. Y todo como en casa.


 Bragarnik no sólo domina el mapa de los 220 representantes argentinos registrados en FIFA. Sus brazos llegan hasta México. La lupa hay que ubicarla sobre Tijuana, donde juegan los Xolos.

Según una investigación de la revista Un Caño, “el vínculo viene por su amistad con Jorge Alberto Hank Inzunza, uno de los 19 hijos de Jorge Hank Rhon, dueño de Xolos”.


Gargantas profundas. Leonel Di Plácido jugó pocos partidos en All Boys. Sin embargo, el defensor llamó la atención de Racing. El club de Avellaneda es dirigido por Diego Cocca, quien condujo al ascenso a Defensa.


Di Plácido tiene 20 años y buenas condiciones. Su problema era burocrático: el representante es Fernando Hidalgo. El chico habló en un programa de radio y puso un manto de dudas sobre su situación: “Me insinuaron que cambie de representante. Alguien me dijo que para ir a Racing yo tenía que irme con él. Conozco a la persona que me llamó. Creo que es el representante también del técnico de All Boys”.

El DT era Ricardo Rodríguez, otro de los entrenadores de Bragarnik, hoy en Independiente Rivadavia.


Una denuncia similar hizo Ismael Quilez hace cuatro años, cuando jugaba para Colón. El técnico del Sabalero era Mohamed y el defensor pasó de titular al abismo.

A Quilez le recomendaron cambiar de representante. “Incluso llamaron a mi viejo, pero no quise”, disparó en su momento.


Por entonces, Bragarnik empezaba a construir su imperio.

Asesor y muy cercano a Godoy Cruz

Cristian Bragarnik y José Mansur, presidente de Godoy Cruz,vienen haciendo negocios desde hace tiempo, con la llegada de jugadores y técnicos a la Bodega.

Y el empresario futbolístico reconoce que, además, mantienen una fuerte amistad. Y así lo explica: “No sólo tengo una gran llegada a él, también lo considero mi amigo. Yo sé diferenciar la amistad del trabajo, tenemos muchas charlas futbolísticas. A veces lo asesoro diciéndole qué me parece bien y qué me parece mal”.