sábado 17 de abril de2021

Cristina descabeza la Inteligencia K
Política

Cristina descabeza la Inteligencia K

La Presidenta desplazó a Icazuriaga quien había llegado a la SI con Néstor Kirchner. Lo remplazó con Parrilli, cuyo lugar ahora será ocupado por Aníbal Fernández.

  • miércoles, 17 de diciembre de 2014
Cristina descabeza la Inteligencia K

La Jefa de Estado Cristina Fernández decidió descabezar la cúpula de la Secretaría de Inteligencia y colocar allí a un hombre de su máxima confianza como Oscar Parrilli, al tiempo que hizo volver al gabinete nacional a Aníbal Fernández, como Secretario General de la Presidencia.

El vocero presidencial, Alfredo Scocimarro, fue el encargado de informar que “en el día de la fecha presentaron su renuncia el titular de la Secretaría de Inteligencia, Héctor Icazuriaga, y el subsecretario de Inteligencia, Francisco Larcher”.

“La presidenta de la Nación aceptó ambas renuncias y designó al frente de la Secretaría de Inteligencia al doctor Oscar Isidro Parrilli y como subsecretario a Juan Martín Mena, que era jefe del Gabinete del Ministerio de Justicia que encabeza Julio Alak”, añadió.

Parrilli asumió anoche durante un breve acto en Casa de Gobierno, donde la Presidenta le tomó juramento, ante la mirada del vicepresidente Amado Boudou; el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich y gran parte del gabinete nacional que aplaudió su nombramiento.

Icazuriaga era un hombre de máxima confianza del ex presidente Néstor Kirchner, al igual que “Paco” Larcher, aunque en menor medida.

El avance de la Presidenta sobre la ex SIDE se produce luego del mayor protagonismo que adquirió el actual jefe del Ejército, César Milani, en el área de inteligencia del Estado.

Milani primero fue jefe de Inteligencia del Ejército, luego vicejefe y finalmente, el año pasado, titular con influencia sobre el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y el servicio de inteligencia de la Fuerza Aérea.

Pese a la resistencia de organismos relacionados con los Derechos Humanos así como de la oposición a la designación de Milani, por posibles vinculaciones con la dictadura militar, la Presidenta insistió en mantenerlo a cargo del Ejército y del sector de Inteligencia.

Según trascendió, prueba de la preferencia de Fernández de Kirchner sobre la Inteligencia en el área de Defensa, en lugar de la SI, fue el aumento del presupuesto en un 30 por ciento al área controlada por Milani y de sólo el 16 por ciento para el organismo cuyo titular hasta ayer era Icazuriaga.

Sobre Larcher, en los últimos meses habían versiones que lo ubicaban cerca del precandidato presidencial del Frente Renovador, Sergio Massa.

Desde la oposición analizaron la ofensiva presidencial contra la Secretaría de Inteligencia como “un mensaje a la Justicia y al Ministerio Público Fiscal”.

“Es una clara muestra de necesidad porque el gobierno siente que ha perdido el control sobre los jueces federales y directamente se los quiere llevar adelante a partir de la ex SIDE”, advirtió en diálogo con DyN la vicepresidenta del bloque Unión Pro en la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich.

Por otro lado, la diputada macrista Laura Alonso señaló a esta agencia que los cambios en el gabinete son “un mensaje al Poder Judicial y al Ministerio Público Fiscal”, y los relacionó a “la desesperación, en los últimos días, por parte de la presidenta (Cristina Fernández) sobre su situación judicial”.

El diputado radical y vicepresidente primero de la Comisión de Defensa, Julio Martínez, consideró que todo responde a que Milani “está violando la ley” para “hacer el trabajo que necesita” el Gobierno “espiando a políticos de la oposición y dirigentes sindicales”.

“La Presidenta perdió la confianza a la SIDE. Más allá de la afinidad que pueda tener con un funcionario no lograba disciplinar a la tropa y que hicieran bien los deberes y, por eso, había recaído su confianza en Milani”, sostuvo Martínez a DyN.

Los cambios dispuestos por la mandataria también marcaron el regreso al elenco ministerial de Aníbal Fernández, que fue Jefe de gabinete de Cristina Fernández hasta 2011, cuando la presidenta inició su segundo mandato.

Fernández ya había ocupado el cargo de Secretario General de la Presidencia en 2002, durante el gobierno de transición de Eduardo Duhalde y renunciará a su banca en el Senado para volver a ese cargo en el gabinete nacional.

El regreso de Aníbal F.

Aníbal Fernández regresará al Ejecutivo nacional luego de tres años y lo hará en un contexto clave: los últimos meses de un gobierno con flancos abiertos en distintos ámbitos, entre ellos el judicial y el económico.

Con este nuevo cargo, Secretario General de la Presidencia, el mismo que ocupó en 2002 cuando el presidente era Eduardo Duhalde, Fernández engrosa la lista de ministerios y dependencias oficiales en las cuales se desempeñó: durante los 11 años de kirchnerismo, fue Ministro de Interior, de Justicia, y Jefe de Gabinete.

Verborrágico, sumará su discurso al del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que todas las mañanas fija la posición oficial del gobierno ante los temas de actualidad.

Regresa al Ejecutivo con un marcado bajo perfil, en contraste con la participación pública y política que había adquirido como coordinador de ministros (2009-2011), aunque mantuvo fuertes enfrentamientos con opositores como los referentes del Pro y del Frente Renovador, Mauricio Macri y Sergio Massa, o la diputada nacional Elisa Carrió.

Durante los últimos tres años, como senador y lejos de su rol de “pararrayos” o “filtro” en el organigrama K, Aníbal Fernández diversificó su actividad política con la actividad dirigencial deportiva: desde finales de 2013 cumple un segundo mandato como presidente del Quilmes Atlético Club y, además, es titular de la Confederación Argentina de Hockey (CAH).

Así, distantes fueron sus opiniones en sobre la situación judicial del vicepresidente Amado Boudou, sobre quien aseguró “no poner las manos en el fuego” y también su participación parlamentaria en donde, entre otros proyectos, presentó una iniciativa para despenalizar la adquisición, tenencia y cultivo de drogas.