sábado 5 de diciembre de 2020

Costa Rica, volcanes, calipso y Mel Gibson
Turismo

Costa Rica, volcanes, calipso y Mel Gibson

  • domingo, 30 de noviembre de 2014
Costa Rica, volcanes, calipso y Mel Gibson

Conocí a una actriz costarricense que estaba trabajando en ese momento en Córdoba. Nos enamoramos, nos casamos y por eso viajé a su país natal para conocer a su familia. Finalmente nos quedamos viviendo un año por allá.

Ella nació en una zona periférica de la capital, llamada Desamparados. San José es una ciudad ruidosa y asfixiante, demasiado moderna para mi gusto, por lo que siempre preferí conocer el interior del país.

Así fui descubriendo la idiosincrasia y ese modo de vida que hace a los pueblos y a su identidad. Lo primero que me llamó la atención fue cómo la gente arranca el día: con un súper desayuno, que incluye arroz, huevos revueltos, frijoles, cafés exquisitos y jugos de frutas.

Prácticamente lo opuesto a mis costumbres.  Lo segundo quizá es el trato siempre amable de los habitantes, su hablar respetuoso y afectivo. También hallé un lugar cercano, pues el costarricense es aficionado al fútbol y en general se lleva bien con los argentinos.

En cuanto a la música, si bien tiene semejanzas con los países fronterizos, un ritmo sobresale: el calipso -parecido al son-. Fue creado por un famoso cantautor llamado Walter Ferguson, una leyenda viviente del país, autor de muchas canciones que en la actualidad son emblema caribeño del país, especialmente el repertorio inspirado en la rutina de los pescadores de la aldea en la que pasó su infancia, Cahuita, en la provincia de Limón.

Más allá del folclore, también hay muchos solistas y bandas de rock, poco conocidos en Argentina pero muy famosos allí. Pero casi siempre prevalece la música más comercial. En las discos reina el reggaetón y su cultura de perreo, por lo que uno no se lo tiene que tomar tan en serio si pretende salir de carreteo nocturno.

En Costa Rica hay que visitar los parques naturales, especialmente los que tienen volcanes. Yo me quedé muy impresionado con el Poás, en la zona de Alajuela, con un gigantesco e intimidante cráter que tiene el tamaño de un estadio de fútbol. Es un circuito con muchas y espectaculares panorámicas.

Al tener la posibilidad de quedarme un año entero, experimenté la famosa "temporada de lluvias". Son varios meses de chaparrones intensos todo el día sin parar, desde el amanecer a la noche. La gente allí está acostumbrada pero para el visitante puede resultar toda una molestia.

Otra de las visitas que hay que hacer relacionada con el mar es tomar un ferry para dar un paseo por la parte media del Golfo y disfrutar de playas como Naranjo, Moctezuma, Cabuya y otras menos conocidas que se encuentran en la parte exterior peninsular.

También son increíblemente bellas las arenas de la isla Cedros, de Venado, San Lucas, Chira y Tortuga, además de las que se encuentran en la Bahía Ballena, como Tambor, en el que me crucé de lejos con el actor  Mel Gibson, que se paseaba como un turista más. Pero si uno tiene la posibilidad de atravesar el país hacia el Pacífico, están muy buenas las playas Herradura, Punta Leona, Jacó, Playa Hermosa y Esterillos. Seguramente hay otras para descubrir: dejo la posta.