+ Deportes Jueves, 20 de diciembre de 2012 | Edición impresa

El Club Deportivo IMPSA: la obra de Luis Pescarmona

El Club Deportivo Impsa, constituido a fines de la década de los ’70, trae a la memoria el nombre de su precursor y fundador, el empresario Luis Menotti Pescarmona, que además donó los terrenos donde ubica, en Alsina y 9 de Julio de Godoy Cruz. La joven

Por José Félix Suárez - Especial para Más Deportes

Las raíces del Club Deportivo Impsa, que fue fundado el 30 de agosto de 1979 y que desde este mes y hasta diciembre de 2015 presidirá el recordado jugador de hockey sobre patines Fabio Falco, se encuentran en la semilla diaria que con su permanente apoyo al deporte sembró con tanto amor y pasión el empresario Luis Menotti  Pescarmona, que durante años fue presidente del directorio de esa empresa metalúrgica. 

La joven entidad, con su sede social y modernas instalaciones, ubica en Alsina y 9 de Julio de  Godoy Cruz, en terrenos que fueron  donados por “don Luis”, como siempre se lo identificó en el ambiente empresarial y deportivo de la provincia. 

Se recuerda a David Pacheco Quiroga como su primer presidente. En la actualidad cuenta con un caudal societario que supera las 300 personas (80 son deportivos) y brinda sus comodidades y servicios, además de a los socios en general, a los empleados de Impsa -Industrias Metalúrgicas Pescarmona Sociedad Anónima-, relación que se establece con el área de Recursos Humanos y Relaciones Institucionales de esa empresa.

El pionero

En su niñez y juventud “don  Luis”, que nació el 7-7-14 y falleció el 22-5-93 a los 78 años,  y que era el mayor de cuatro hermanos, practicó diversas disciplinas, como natación, waterpolo, remo y esquí acuático en el Club Mendoza de Regatas, actividades que en las décadas del ’20 y del ’30 se desarrollaban en las aguas del lago porque todavía no se había construido la pileta del club.

Menotti solía contar que cuando tenía 9 años de edad su papá, Enrique Epaminondas Pescarmona, le pidió que no le tuviera miedo al lago y que tenía que aprender a nadar.

En antiguas crónicas de esos tiempos de nuestro diario se destaca que fue campeón mendocino de natación estilo pecho en cadetes, novicios y juniors y que en 1930 batió el récord provincial en su especialidad.

También el vespertino La Libertad de entonces informaba que en 1933 realizó varias exhibiciones de  waterpolo junto a su compañero de equipo Mario Díaz en el Parque Rivadavia de San Juan, donde el Club Mendoza de Regatas había enfrentado al combinado del Zonda Water  Polo Sporting.

En esa misma época fue quien introdujo el esquí acuático en Mendoza y se destacó en motonáutica a la par de los hermanos Mario y Humberto Pagano, hermanos Palaud, Franceschini e Iparraguirre, dirigidos por el profesor Bidaut.

En un artículo editado por Los Andes el  27 de agosto de 2008, con motivo del Centenario del Club Gimnasia y Esgrima, su esposa Anita Peña recordó que la primer lancha que se largó en 1946 a las aguas del lago del Parque General San Martín pertenecía a tres grandes amigos: Luis Menotti Pescarmona, Rolando Rosso y Marchessi.
 
Había sido bautizada con el nombre de “Liliana” la hija menor de “don Luis” que tuvo además otros dos hijos: Enrique y Mónica. Justamente Mónica es autora del libro “Menotti, Trazos de una Historia de Vida”, publicado en 1998. También fue cofundador del Esquí Club Mendoza con  sede en La Canaleta en Vallecitos. “Lo que más me apasiona es la natación” contaba Menotti en sus primeras entrevistas como deportista.

El dirigente 

Tiempo después, como dirigente, en la segunda etapa de su vida deportiva, en las décadas del ’70 y del ’80, ocupó el cargo de vicepresidente del Club Gimnasia y Esgrima durante las gestiones, entre otros, de Samuel Kolton y del ing. Salem Eduardo Nazar.

Era tanto el cariño que sentía por los  colores Blanquinegros que era capaz de suspender un viaje a Buenos Aires o una reunión de directorio en su empresa  si su equipo jugaba entre semana. Además, su presencia resultaba siempre inconfundible en el estadio del Lobo, donde se ubicaba en el sector de plateas con sus enormes habanos y sus largas bocanadas de humo.

Se recuerda además que disfrutaba a pleno cuando futbolistas como El Víctor, Darío Luis Felman, el Loco Oscar Ramón Fornari y el Gringo Enrique Juan Reggi  lo visitaban en sus oficinas de la calle Ceretti al 100 en la Planta I de Impsa. Tenía la costumbre de acompañarlos en la recorrida que hacían por los talleres para que les firmaran autógrafos a los obreros.

Otros deportes

En la misma época de su pasión futbolera, cuando entre numerosas gestiones  resultó decisivo en la millonaria contratación del arquero Reggi que pertenecía al Atlético San Martín y en la llegada a Mendoza del entrenador Juan José Pizzutti para dirigir a Gimnasia y Esgrima, “don Luis” apoyó otras disciplinas como el atletismo y el ciclismo.

Para terminar de formar a Alfredo Maravilla, especialista en 5.000 y 10.000 metros llanos, contrató al fondista colombiano Víctor Mora, ganador esos años  de la Corrida Internacional de San Silvestre.
 
La mejor recompensa fue la clasificación de Maravilla en el puesto 23 entre 1.500 participantes en la edición de 1979 de  esa prueba de largo aliento, que tenía la particularidad que se corría la noche del 31 de diciembre en San Pablo, Brasil, con el nacimiento del nuevo año.

Maravilla también participó en las maratones de Boston, Nueva York y Los Angeles,en los Estados Unidos, y de Italia, Alemania, Seúl y Japón a lo largo de la década del ’80 para orgullo de su descubridor y protector.

También en los ’80 el pedalista Antonio Matesevach se incorporó al equipo de Impsa que intervenía en  las competencias de ruta del campeonato mendocino y que integraban Juan Carlos Carmeno, Ramón Fernández, Manuel Cayetano Cortez, Quique Pérez y Videla. El “Payo” había vuelto a correr después del gravísimo accidente sufrido en junio de 1967 en Canadá, al ser atropellado por un automovilista en estado de ebriedad  cuando se preparaba para los Juegos Deportivos de Winnipeg de ese año, y con su calificada presencia jerarquizó el ciclismo local.

Del mismo modo  Horacio Sicilia en remo y Gustavo Oriozabala en aguas abiertas  han tenido siempre palabras de agradecimiento para “don Luis”  y su familia, que luego de su fallecimiento continuó brindando el máximo apoyo posible en viajes al exterior para que esos dos deportistas continuaran compitiendo con tanto éxito como lo hicieron.