Mundo Club House Viernes, 12 de diciembre de 2014

Antonio Gamba el artista español que eligió Mendoza

Sus“Huellas” lo condujeron a nuestra provincia.Antonio Gamba decidió quedarse y regalarnos su arte que ya es parte de nuestra idiosincrasia.

Por Redacción CH

En esta nota descubrimos su obra, indagamos -a través de sus relatos- su recorrido hasta Mendoza y el camino desde aquí emprendido. También, desde la distancia que le otorga no ser de estas tierras sino haberlas elegido, le preguntamos por su mirada sobre el arte local, nuestras particularidades, dificultades y potencialidades. Su obra nos invita a conocer más sobre este polifacético artista.

Por Natalia Encinas

Mirar Mendoza desde otra geografía. Llegar. Buscar un encuentro, un intercambio. El arte como protagonista. El amor en el medio, inesperado, irrumptivo… decisivo. Llegar, pero ahora, quedarse, elegir quedarse. El arte siempre en el medio, a cuestas, reinventándose, proyectándose… mostrándose. Estas líneas, aún sin protagonista y que podrían describir el trayecto de muchos y muchas artistas que casi por casualidad llegaron a Mendoza y la eligieron luego para desarrollar su creatividad, ilustran el panorama para presentar al artista.                                                                 

Antonio Camba es español, artista plástico y visual. Ha sido reconocido en su país por su producción estética y está considerado por la revista Arte Informado como uno de los 50 artistas españoles con más relevancia para los próximos 10 años. En 2007, llegó a Mendoza por cuestiones profesionales, buscando favorecer el intercambio con nuestros artistas; pero aquí, se enamoró y tras algunos trayectos entre esta Ciudad y España decidió quedarse en San Rafael, donde vive desde 2008.

Nos acercamos a Antonio en ocasión de una muestra que el artista tuvo en exposición en la Galería de Arte de Daniel Rueda. Las obras de la serie “Huellas” no pasan desapercibidas; convoca su textura, como de lienzos rasgados que dejan entrever  colores vibrantes, plenos, con una gran fuerza expresiva. A medida que conocemos al artista y su producción nos encontramos con otros caminos, otros recorridos, otros materiales y técnicas que permiten conocerlo en su plenitud.

La fusión entre arte y tecnología ha sido una de las presencias fuertes en su recorrido. Materiales que exploró tempranamente y que han ido apareciendo en su trayecto intercalados con obras pictóricas y fotográficas. No en vano Antonio se definirá como un artista inquieto.

ENTRE LA PINTURA Y LA TECNOLOGÍA

-Has incursionado en distintas técnicas y trabajado con diversos materiales, ¿cómo te definís como artista?

Es difícil definirse uno mismo, pero en e te caso podría decir que soy un artista polifacético multidisciplinar, o para resumir, inquieto. Pero realmente las técnicas que utilizo para realizar cada obra, son aquellas que necesito para poder expresar mejor la idea que tengo.

De la serie “Huellas” (pintura sobre pintura)

-Muchas de tus obras vinculan arte y tecnología, ¿cuáles son las posibilidades creativas de estas herramientas?

Infinitas. El arte y la tecnología siempre han estado unidos y van de la mano porque el artista y el científico tienen muchas cosas en común; una de ellas es la búsqueda, el llegar más allá, pasar el límite, no conformarse con lo que hace y seguir buscando. Desde los orígenes del arte, éste ha ido utilizando aquellas herramientas y materiales nuevos, llevándolos a su límite. Las novedades tecnológicas y científicas hacen que a mucho artistas se les dispare su trabajo en esa misma dirección. Hoy en día esta relación está más presente que nunca, vemos nuevos materiales y nuevas tecnologías en las obras de muchos artistas.

“Silencio urbano” (fotogragía manipulada con photoshop)

-Has realizado varias obras de arte digital, ¿cómo son estas series?

Con las nuevas tecnologías en la década del ´90 y del 2000 trabajé muchas ideas, principalmente el conflicto de la comunicación – incomunicación del ser humano.También trabajé la idea sobre el miedo al desconocido, a la persona de otra cultura. El concepto de la mujer junto a Internet como punto de cambio social, la soledad social y muchas otras.

-Hay en tu recorrido artístico, entre estas obras de arte digital y la fotografía, un regreso constante a la pintura, ¿qué es lo que te hace volver a elegirla?

La pintura siempre está, así como la fotografía. Son herramientas que utilizo desde el inicio. Para mí la pintura es materia, origen. Es la técnica que te permite acercarte más a tu parte espiritual, por esa inmediatez al expresarte. Puedes tener un diálogo fluido con la obra. Es complicado de explicar; pero cuando pienso en mí, en mis conflictos pienso en pintura.

“Códigos”, de la serie “Ave Fénix” (pinturas creadas de restos de pinturas)

-¿Cuáles son las “huellas” que pueden descubrirse en tu última serie, actualmente en exposición?

En esta última serie trabajo sobre la idea de las cosas que nos dejan huellas. Las vivencias que se van uniendo a nosotros según vamos transitando la vida. Experiencias que nos han hecho lo que somos, en muchos casos elegidas y, en otros, impuestas. En algunos casos traumáticas y, en otros, imperceptibles. Pero todas, desde la más hiriente a la más dócil, nos hacen lo que somos. Muchas las vamos olvidando con el tiempo, otras por el contrario, van con nosotros a todas partes y son evidentes. Todas esas huellas nos demuestran que estamos vivos y que hemos tenido una vida intensa y compleja. Y siempre, para podernos entender, es imprescindible conocer nuestras huellas.

-¿Cómo están trabajadas técnicamente esas huellas en esta serie?

Son pinturas que tapan pinturas, acrílicos sobre tela o papel. Pinto un cuadro y lo tapo con otro cuadro, pero voy dejando partes del anterior. Así, una y otra vez. Al final, hay un color que domina, pero quedan restos de otras experiencias pictóricas en la obra.

DE ESPAÑA A MENDOZA

-¿Por qué elegiste al arte como profesión y medio de expresión?

Desde muy pequeño tuve inclinaciones artísticas, no entiendo la vida sin el arte y la creación. Desde muy chico hacía obras, no sólo dibujaba y pintaba, sino también hacía esculturas e instalaciones, como algo innato…

En la adolescencia monté un laboratorio de fotografía iniciándome en ese campo.

Con el paso del tiempo, empecé a estudiar en diferentes academias, pero ninguna me convencía; alguna, incluso, no me dejaba utilizar el color negro. Ya empezaba a conocer a los grandes como Picasso, Miró… Empecé pintando figurativo y vendía todo; se me daba bien, pero me parecía demasiado fácil y me aburrí. Seguí con la fotografía de moda, coreografías de desfiles, diseño de moda, cine… pero siempre pintando, más abstracto y surrealista. Hasta que a finales de los ´80, a pintando abstracto, me seleccionaron en varios premios. En 1990 decidí trasladarme a Madrid, me puse a estudiar la carrera de Arte y Diseño. Ahí, conocí el mundo del arte de primera división.

Estudie y estudie, y vi todo lo que pude. Ya, haciendo exposiciones constantemente, en 1996 me trasladé a Mallorca, donde el arte está muy valorado. Y de Mallorca a San Rafael.

De la serie “Intro” (acrílico sobre lienzo)

-¿Por qué decidiste arraigarte en Mendoza?. ¿Qué implicó profesionalmente esta elección?

Es una historia compleja… Antes de venir a Argentina trabajaba como director de Arte de una revista de Arte Contemporáneo y un espacio expositivo vinculado a varias instituciones artísticas. En 2007, desde la revista planteamos la posibilidad de hacer un intercambio cultural entre Mallorca y Mendoza. Fue así que vine a conocer los diferentes espacios de exposición que existían aquí y entonces, conocí a una linda chica sanrafaelina. Me enamoré y nos casamos. Y como mi mujer quiere vivir en San Rafael, me quedé aquí en 2008. Profesionalmente implica un cambio radical, pero por amor todo vale la pena.

UNA MIRADA AL ARTE MENDOCINO

-¿Cuál es tu visión, como artista procedente de otro lugar pero que actualmente crea desde aquí, del arte local?

En Mendoza tenemos muy buenos artistas. Es una pena que las instituciones no los apoyen más para que puedan estar presentes en circuitos nacionales e internacionales.

-¿Cómo fue el proceso de integrarte al campo artístico mendocino?

Creo que me integré rápido, ya que cuando vine por la organización del intercambio con Mallorca, conocí mucha gente relacionada con el sector.

-¿Hay algunos artistas mendocinos que te gusten o admires particularmente?

Hay muchos. Para dar algunos nombres, Miguel Gandolfo me parece un gran artista; también, Luis Freire, joven pero muy comprometido; Mariela Leal, inquietante y genial… hay muchos y muy buenos.

-¿Cuáles creés que son las potencialidades artísticas de Mendoza?

Potencialmente muchísimas, todas. Pero sin apoyo e interés institucional, es difícil. Por un lado, tenemos una provincia con casi 2 millones de habitantes y con muy pocos espacios expositivos. Es una provincia aún sin explotar en este campo. Por otra parte, tenemos artistas que llevan muchos años trabajando, muy buenos profesionales, pero que sus trabajos todavía no han sido introducidos en los mercados internacionales.

Creo que podríamos diferenciar en Mendoza tres grandes grupos de artistas. Por un lado, los artistas que vienen de los profesorados de arte, donde podemos encontrar muchas influencias de sus maestros y referentes, y sus muestras suelen ser muy didácticas.

Por otro lado, están los artistas que se ven influenciados por la naturaleza maravillosa que tenemos en Mendoza, y de la que están realmente cautivados. Y por último, hay un buen grupo de muy buenos artistas que trabajan una obra muy personal, casi en soledad, aislados; seguramente también influenciados por el carácter intimista e introvertido de la zona. En los tres casos podemos encontrar estupendos creadores.

-¿Y cuáles son las debilidades de nuestro campo artístico?

Los dirigentes de las instituciones, que no son capaces de ver un potencial increíble en los artistas que tienen. Mendoza es conocida en el mundo por sus bodegas y vinos, creo que la calidad artística de los creadores locales es muy buena y no se explota. Mendoza debería unir vino, turismo y arte. Circuito del vino ya existe, de turismo también, ¿y de arte?...

"Los artistas de Mendoza tienen que estar presentes en las ferias nacionales e internacionales. Crear una marca de calidad, como con el vino. El turismo cultural está aún sin explotar en Mendoza, y es uno de los que deja más beneficios".

-¿Cómo es el mercado del arte en Mendoza?. ¿Hay un circuito de venta?

La adquisición de una obra de arte tiene que ver con la cultura, el conocimiento y la sensibilidad de cada persona. A medida de que una sociedad se va haciendo más culta, también se van adquiriendo más obras de arte. No es un tema económico, ya que todo el mundo podría adquirir una obra de arte. Es un tema que hay que fomentarlo, promocionarlo e incentivarlo. Si no conocés, es difícil que te intereses. En la provincia sí se venden obras, siempre hay gente que sabe y conoce del tema o se deja asesorar por un galerista de experiencia, como es el caso de Daniel Rueda, ya que en muchos casos, además de poderlo disfrutar en casa, un obra de arte también puede ser una muy buena inversión.

-¿Cuáles son tus próximos proyectos artísticos?

Siempre trabajo con varias ideas y proyectos simultáneos. De momento, seguir con “Huellas”. Y tengo otras propuestas para una bienal en Bulgaria y en Murcia.

Esta fotografía pertenece a una serie realizada por el artista a fin de los ´90 y principios de 2000 y t abaja sobre el concepto del chat, la globalización y sus límites.“Es una obra realizada con multivideo. Es algo así como realizar un collage con muchos videos, de manera que se proyectan partes sí y partes no, pero se realiza todo con una única proyección y es como si así se empapelaran las paredes de una habitación”, explica Antonio.