sábado 23 de enero de 2021

Arquitectura

La Arquitectura después del Covid-19

La crisis de la pandemia abrió un espacio para la reflexión sobre las falencias que existen actualmente en las viviendas, y acerca de cómo los espacios públicos deberían adaptarse a las necesidades de las instituciones sanitarias.

  • lunes, 9 de noviembre de 2020

Profesionales del sector de la construcción, arquitectura o diseño de interiores han comenzado a poner en valor la importancia de los espacios abiertos y flexibles, la correcta orientación, la calidad de los materiales y productos, el confort interior o las nuevas tecnologías.

En Europa por ejemplo, organizaciones como el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, ya están mostrando a través de su Observatorio 2030, su visión de cómo deberían readaptarse las ciudades y los alrededores urbanos para estar en línea con las nuevas formas de trabajar, relacionarse, comunicarse o desarrollar actividades. Todo ello, en aras de mejorar la vida de las personas y estar preparados frente a acontecimientos excepcionales como el Covid-19.

Las principales tendencias que marcarán el sector de la arquitectura, la construcción y el diseño interior a partir de ahora podrán ser:

1. Las pinturas resistentes a técnicas de desinfección, hoy con una altísima relevancia. Las técnicas de desinfección son la vía principal para combatir los coronavirus. El problema es que dañan profundamente la superficie de paredes y techos, y acaba deteriorando su apariencia. Por ello, la solución está en el uso de pinturas resistentes en hospitales, restaurantes, residencias o comercios, que eviten el deterioro de superficies y paredes, y mantengan su buen aspecto.

2. Mayor preocupación por la eficiencia energética mediante la instalación de soluciones como el aislamiento térmico. Estos meses también han alterado el consumo energético del hogar. De hecho, las estadísticas muestran que se ha producido un incremento importante en el consumo de energía eléctrica, lo que ha ratificado el papel clave de un buen aislamiento térmico, la instalación de electrodomésticos de bajo consumo, soluciones inteligentes de ahorro de energía o aireadores eólicos en sectores húmedos del hogar (baños y cocinas). Quizá el Covid-19 sea el punto de inicio de la readaptación de la estrategia energética en la edificación existente.

3. El confort interior dará mayor importancia a estándares constructivos. Debido al confinamiento, se ha potenciado la importancia de contar con espacios interiores saludables y confortables en cuanto a temperatura, humedad, concentraciones de CO2 y otros patógenos y contaminantes. Utilizar altos niveles de aislamiento térmico, cuidar el diseño y ejecución, eliminando los puentes térmicos, de gran hermeticidad, con recuperación mecánica de calor gracias a la ventilación controlada y que incluyen carpinterías de altas prestaciones térmicas (triple acristalamiento, bajas transmitancias y correcta instalación), tomarán mayor protagonismo.

4. Oficinas: “cámaras de trabajo”. Dado que las medidas de distanciamiento y de higiene serán, a partir de ahora, fundamentales para prevenir futuros contagios, se está barajando la posibilidad de apostar por espacios de oficina que permitan un equilibrio entre la concentración aislada y la colaboración productiva y significativa. No obstante, debido a la proliferación del teletrabajo, muchas empresas también comenzarán a demandar espacios donde las zonas de reuniones tengan mayor prioridad que el establecimiento de puestos de trabajo individuales.

5. Hospitales con construcciones flexibles y elásticas. La viabilidad de construir en pocos días edificaciones para uso hospitalario fue otro de los descubrimientos a partir del inicio de la pandemia. Esto ha creado un claro precedente y, a partir de ahora, la flexibilidad y la elasticidad será una de las máximas a la hora de crear emplazamientos sanitarios, con el objetivo de que los espacios puedan reaccionar adecuadamente y ser rápidamente transformados o ampliados.

6. Aislamiento acústico en viviendas y acondicionamiento acústico en locales abiertos al público. El problema del ruido como uno de los principales enemigos del confort interior ha quedado evidenciado durante los días de confinamiento. En espacios públicos como restaurantes o museos, también crecerá el interés por la instalación de soluciones de acondicionamiento acústico. Gracias a la instalación de elementos fonoabsorbentes se controlará la reverberación del sonido y se reducirá sustancialmente el nivel de ruido de los espacios, así como la inteligibilidad de los mismos.

7. La tecnología al servicio de las medidas de higiene. Algunas de las medidas higiénicas que se han impuesto seguirán durante un tiempo, lo que se llevará por delante todos aquellos pomos, manillas o mecanismos de apertura que no permitan su uso automático. Esto favorecerá la proliferación de diferentes tipos de tecnologías o componentes que eviten el contacto con superficies (puertas automáticas, ascensores activados por voz, interruptores con manos libres) y aquellas que permitan la autolimpieza regular.

8. Diseño interior centrado en la terapia del color y en la eliminación de contaminantes. Los meses de cuarentena en casa han demostrado la enorme importancia que tienen las viviendas para el estado anímico. Por otro lado, habrá una corriente que se inclinará por la limpieza, de ahí que se apueste, así mismo, por el uso de textiles o complementos naturales, por ser hipoalergénicos y antibacterianos, y también por la aplicación de pinturas con capacidad para eliminar sustancias nocivas del ambiente.

9. Nuevas necesidades habitacionales a la hora de buscar inmuebles. De la noche a la mañana, las viviendas se han convertido en hogares, lugares de trabajo, colegios o zonas de ocio. Esto ha dado pie a que la sociedad se haya percatado de que vive en espacios poco flexibles y con ciertas carencias habitacionales.

Como todo en la vida, la pandemia trajo sus contras pero también, para quien pudo adelantarse para innovar, trajo también ventajas que repercutirán en cambios significativos en el diseño arquitectónico y el “modus vivendi” de la población.

Instagram @Cetarquitectonicos

Facebook @CETArq