La temporada invernal es un período que trae transformaciones y cambios. Así como el árbol se desprende de sus hojas que ya no sirven, en esta época deberíamos deshacernos de elementos inútiles de las que deberíamos desapegarnos inmediatamente.
La temporada invernal es un período que trae transformaciones y cambios. Así como el árbol se desprende de sus hojas que ya no sirven, en esta época deberíamos deshacernos de elementos inútiles de las que deberíamos desapegarnos inmediatamente.
Los colores de la temporada son los rojizos, anaranjados, tierras, y siempre tenemos que poner un detalle de estos colores en nuestro hogar, por ejemplo unas flores, telas, almohadones, portavelas, etc.


Así como con los fríos estamos propensos a la gripe, nuestra casa está propensa a hongos, olor a encierro, uso intensivo de estufas que resecan el ambiente… Si utilizamos calefacción conviene colocar un recipiente con agua cercano a la misma para humedecer el ambiente.
Para ahorrar energía podemos colocar espejos enfrente de las ventanas poco iluminadas para duplicar la fuente de luz y por lo tanto dar la sensación de tener más calor en la habitación.

En nuestro entorno se va potenciando el Ying hasta su máximo estado en invierno. Para contrarrestar esto, podemos incorporar flores naturales de colores brillantes, como la violeta de los Alpes, que son indicadas para estos tiempos.



Este es un buen momento del año para meditar sobre lo que has cosechado y las semillas que deseás plantar.