sábado 24 de octubre de 2020

Las redes sociales se han convertido en aliadas en la promoción y gestión de la venta de los diseñadores. Foto: Jose Gutierrez / Los Andes
Aniversario

Invertir en lo digital para crear un multipolo de ventas

La relación entre diseñadores y clientes ha cambiado de espacio y escenario. La tecnología propicia otros horizontes.

Las redes sociales se han convertido en aliadas en la promoción y gestión de la venta de los diseñadores. Foto: Jose Gutierrez / Los Andes

En el universo del diseño, de la moda o la indumentaria la pandemia ha traído una dificultad. Está ligada con lo más humano: el encuentro con los clientes. Esto nos ha obligado a transformarnos y reinventar la forma de venta.

Los tiempos cuando pensábamos el diseño en función de eventos o fiestas, por ejemplo, se han paralizado. Y en ese proceso de sortear este inconveniente surgieron estrategias que no habíamos tenido en cuenta.

Palmares Open Mall. La gente pasea con bolsas por el shopping.Jose Gutierrez | Jose Gutierrez

Desde la perspectiva de un futuro cercano hemos ido sufriendo una mutación en la que la interacción con internet y las redes sociales han cobrado relevancia. Así, el territorio de las ventas online es el que se abre como campo de exploración y desarrollo. Las grandes tiendas y marcas de renombre ya venían concretando con éxito este modelo de negocio, al punto de que generaron un nuevo polo de ventas previo a la pandemia. Los pequeños productores y diseñadores, como es mi caso, hemos tenido más dificultades para moldearlo a nuestro modo de trabajo, basado en el trato personalizado con los clientes.

La irrupción de la pandemia nos forzó a explorar el campo de las redes sociales y la venta online. También a incorporarlas en nuestra particular forma de vínculo y producción. Tanto es así que las redes, poco a poco, se han convertido en nuestras aliadas en la promoción y gestión de la venta de nuestros productos. Hoy ese vínculo estrecho con el cliente se sostiene a través de ellas y de los encuentros virtuales a través de las plataformas. Seguimos interactuando de forma fluida pero en otro espacio.

A futuro es claro que las ventas físicas seguirán existiendo: en la elección y encuentro con la moda es preciso el cuerpo, la palabra, el intercambio. Pero este modo virtual también tendrá su espacio en nuestras proyecciones de trabajo como un modo de estimular el consumo de la moda desde nuevas perspectivas y posibilidades: desfiles digitalizados, consultores de moda online e incluso la llegada a personas que por cuestiones de distancia no podíamos acceder desde el territorio tangible y geográfico.

En un tiempo más deberíamos tener un modelo integrado de tienda física y online. La clave está en invertir en la digitalización y el desarrollo desde esta perspectiva, en un modelo que facilite a los posibles clientes obtener nuestros productos. Quizás los pequeños productores y diseñadores deberíamos agruparnos y generar un multipolo de ventas para, unidos, tener mayor fuerza y presencia en la virtualidad.