jueves 3 de diciembre de 2020

Los entrenamientos guardan protocolos sanitarios para proteger la salud de los deportistas y de sus familias. Foto: Jose Gutierrez / Los Andes
Aniversario

Entrenamientos con distanciamiento y sin posibilidad de competencia

El subsecretario de Deportes de Mendoza, Federico Chiapetta, detalló cómo será la alta competencia y el amateurismo en la provincia. durante los próximos meses y el inicio de 2021

Los entrenamientos guardan protocolos sanitarios para proteger la salud de los deportistas y de sus familias. Foto: Jose Gutierrez / Los Andes

Las competencias deportivas no volverán este año. La confirmación llegó de parte del gobierno provincial y de las distintas federaciones, que tuvieron que postergar el retorno para 2021, bajo un contexto que aún es desconocido y que anuncia “una nueva normalidad”. Federico Chiapetta, subsecretario de Deportes de Mendoza, bajo su visión política-deportiva, analizó el futuro inmediato no sólo de la alta competencia, sino también del amateurismo en la provincia.

Adiós 2020. Cuando hablo de deporte, no quiero analizar sólo el profesionalismo, sino también de deporte federado y amateur. Este año no habrá retorno. Ésa es la estimación que hacemos; no habrá espacio para tener competencia. Esto lo hemos hablado con las distintas federaciones y la evaluación es similar.

El deporte, en ventaja. Respecto de otras áreas o espacios de la vida cotidiana, y a pesar de que hemos tenido un año espantoso, sabemos que en cuanto vuelva la competencia, se va a reactivar mucho más rápido que el resto de las actividades. Con todos los vaivenes de estos meses, donde abrimos los clubes y tuvimos que volver a cerrarlos por la pandemia, existió mucha deserción de competidores, quienes no encontraron motivación ante la falta de competencia. En cualquier actividad deportiva, la competencia es la principal motivación. Sin embargo, somos optimistas de que en cuanto tengamos una fecha exacta para el reinicio de la competencia, el mismo deporte va a convocar. No estamos hablando de público ni de actividad social en los clubes, porque eso va para largo. Entiendo que, en lo deportivo, cuando tengamos una fecha confirmada, la reactivación será mucho más rápida. Por suerte, los clubes, como referentes del amateurismo, cualquiera sea el deporte, tienen un vínculo y sentido de pertenencia con sus deportistas. Y aunque los entrenamientos sean con distanciamiento, sin posibilidad de competencia y otras restricciones, van a recuperar concurrencia. Estoy seguro que cuando arranque la competencia, el salto va a ser impresionante.

Temporada de verano. Hemos conversado con las distintas federaciones para intentar que el receso de verano no sea tal. Si en verano podemos competir, vamos a intentar hacerlo. Nos vamos a preparar para eso. ¿Fechas? Este año es un hecho que no, pero que no haya receso de verano es una alternativa que analizamos.

La “nueva normalidad”. Nada va a ser normal; estas particularidades no lo son. De hecho, la vida social de los clubes está restringida y no vamos a volver a ver familias en los clubes desde las 10 de la mañana a las 19. Eso no va a pasar en el mediano plazo. No sé cómo lo vamos a evaluar más adelante, pero con total seguridad te digo que los deportistas están dispuestos a relegar un montón de cosas con volver a competir. Y menciono por caso el uso de vestuarios. No me parece que su utilización sea relevante ni determinante para la competencia y con tal de volver, los deportistas van a prescindir de eso.

La vuelta del público. Estimo que este aspecto va para largo; no podemos esperar a que haya público para que retornemos con las competencias. Creo que nadie va a tomar una decisión que vaya en contra de las medidas sanitarias. Se van a imponer protocolos y creo que se irá evaluando un porcentaje de ocupación de los estadios. Pero por ahora es algo que vemos demasiado lejos.

El deporte como negocio. El espectáculo, cualquiera sea, va a ser totalmente diferente. Hablo de venta online, porcentaje de ocupación en cada estadio… Va a ser muy distinto de lo que estamos acostumbrados. El amateurismo será igual. Lejos estamos que las familias puedan acompañar a los chicos a la cancha o que se tenga libre acceso a un partido de infantiles, por ejemplo. El básquet, que es uno de los deportes con más concurrencia de la provincia, tendrá su vuelta sin público: apenas ambos planteles, entrenadores, árbitros y algunas autoridades. No mucho más que eso.

Saludos de equipos. Como ya se vio en Europa y en la Copa Libertadores, el famoso saludo de manos pasó a un segundo plano. En nuestra provincia los clubes tienen proyectado que sus jugadores o socios lleguen a la institución con sus elementos sanitarios y que ni bien finalicen la actividad se retiren del establecimiento sin ducharse. Dentro de este punto, también podemos mencionar a los abrazos en los festejos. Siempre mirando lo que pasa en otros países, en Mendoza se puede respetar a rajatabla aquella prohibición de abrazarse cuando un resultado deportivo sea favorable.

Exámenes médicos. Los futbolistas, por caso, salvo algún malestar, no tenían necesidad de estudios constantes, pero con el coronavirus eso es totalmente diferente ya que previo a cada partido se hacen pruebas de Covid19, una situación que muchos clubes mendocinos no podrán afrontar por sus altos costos.

Concentraciones. Godoy Cruz, nuestro representante en la Liga Profesional, suele hospedarse en un hotel con otros pasajeros en los pasillos, pero de acuerdo a los protocolos de sanitarios a nivel mundial, cada club deberá tener un lugar exclusivo para evitar riesgos. En Gimnasia e Independiente, es diferente ya que estos equipos tienen sus propias concentraciones, lo cual disminuye el margen de contagios al no tener contacto con huéspedes de hoteles.

Atención a los medios. Desde hace un tiempo a esta parte, los equipos usan sus redes sociales para mantener contacto con los periodistas. Las conferencias de prensa se realizan por canales de YouTube, streaming o por Zoom. Cuando las competencias se pongan en marcha, lo más probable es que muchas transmisiones no se realizarán en vivo, por lo que se dependerá mucho del servicio de televisación. Nos queda entonces seguir siendo recursivos en la implementación de mecanismos virtuales como se observa en los eventos a nivel mundial, o utilizando otras alternativas y entrenamientos virtuales en escenarios deportivos como los realizados en la NBA del básquetbol estadounidense.