martes 11 de agosto de 2020

Sociedad

"Levante" virtual: cada vez más redes sociales para buscar pareja

Al fenómeno de Tinder se suman otros sitios y aplicaciones que permiten tener encuentros sexuales pasajeros. Advierten que muchos buscan allí una solución mágica a su soledad.

Quedar a tomar un café, una cita a ciegas o un encuentro fortuito en un local bailable son prácticas para conocer a una persona -con la posibilidad de que se convierta en una relación estable- que han quedado en el pasado.

Basta con observar la cantidad de portales de citas y aplicaciones -algunas de ellos destinadas a contactos non sanctos- para notar que hay una necesidad de la sociedad respecto de este tema y una variada oferta para satisfacer la demanda. Esto hace que las redes sociales tradicionales -como Facebook y Twitter- hayan quedado al margen a la hora del “levante” virtual.

Vale decir que algunos de estos sitios on line reconocen que allí se puede andar “de trampa”, pero se escudan diciendo que ellos son sólo un lugar de contacto y que no se hacen cargo de las intenciones de sus usuarios ni de los perjuicios que puedan llegar a causar.

Sitios para encontrarse
Una de las aplicaciones más convocantes a nivel mundial es Tinder y Argentina no es la excepción. Esta app se utiliza fácilmente: consiste en observar la foto de la persona que se pretende conocer y "marcarla" con un corazón. Si esta persona también coincide se abre un cuadro de chat y puede comenzar el "romance".

Lautaro (nombre ficticio, para preservar su identidad) asegura que en Mendoza es muy difícil que Tinder prospere, sobre todo por eso de “pueblo chico infierno grande”. “Me parece que es una app que funciona más en ciudades grandes. En Europa la utilicé y me fue muy bien, decís dos o tres cosas y ya estás para ir a tomar algo. Acá, en cambio, todo se hace mucho más largo, parece que se quieren poner de novias en el primer encuentro”, se lamentó, agregando que sólo llego a salir dos veces con una de las mujeres que contactó.

Lautaro contó que a veces va por la calle y reconoce a mujeres que vio en Tinder y que muchas veces se producen situaciones vergonzosas. “He escuchado de una app que te muestra la gente con la que te cruzaste en la calle, te pone una dirección aproximada. Pero me parece muy buchona”, reconoció.

Match fue uno de los portales para amores furtivos en internet. En general, une a personas con preferencias similares y se pueden subir varias fotos. BeSocial es un chat que permite conocer gente, al viejo estilo de los primeras salas de chat, y posee unos 30 millones de usuarios. Otro muy popular es Ashley Madison, que permite tener relaciones "prohibidas" de común acuerdo entre los participantes.

Otras plataformas de este tipo son Badoo, que tiene casi 6,5 millones de usuarios en Argentina, Zonacitas, que permite elegir la ciudad en la que una persona quiere conocer a otra, y Amigos.com, que asegura tener casi 324.000 usuarios en nuestro país.

Martina (también nombre ficticio) explicó que se abrió una cuenta en Tinder para poder conectarse con gente en un viaje que hizo por Latinoamérica. “Es una buena forma de conocer a personas solteras, te sirve para eso. Pero más que nada en el extranjero. Acá lo he usado una vez nomás, de vez en cuando lo miro”,  aseguró.

Por otra parte, agregó que sólo una vez salió con un chico mendocino que conoció en Tinder. “Pero hice investigación previa. Me fijé en su perfil de Facebook, vi intereses comunes, amigos, para estar segura de con quién me iba a encontrar. Reconozco que en estos tiempos es muy peligroso juntarte con alguien sin conocer qué intenciones tiene”, admitió.

Todo cambia
La psicóloga especializada en relaciones humanas y de pareja Dina Federman explicó que para entender este fenómeno hay que comprender que todo ha cambiado, no sólo la forma en que las personas se conectan sentimentalmente sino cómo se relacionan en general.

“Creo que la gente está muy sola, se siente así. Y cuesta mucho lograr una conexión cara a cara. Actualmente hay que hacer una movida muy grande para que esto ocurra”, analizó Federman, al tiempo que agregó que antes a las personas se las presentaba entre sí con más criterio, y ahora, con la mediación de las redes sociales de internet, esto ya no existe.

Por otra parte, hablando específicamente del incremento de personas que buscan la alternativa virtual como modo de tener un romance (duradero o no), explicó que muchas lo hacen por el miedo a quedarse solas.

“En general, cuando una persona llega a estos sitios ya ha pasado por muchas otras etapas previas y piensan que, mágicamente y porque la oferta es grande, van a encontrar a alguien. Pero es una fantasía”, dijo tajante.

En referencia a los sitios web que avalan la infidelidad, Federman aseguró que se han puesto laxas ciertas situaciones y que ya no es sólo de los hombres la búsqueda de un “touch and go” (tener una relación pasajera).

Por otra parte, deslizó que también se han bajado las barreras del control social, al menos superficialmente, y que el factor tiempo se ha “devastado”, ya que las personas quieren todo ya sin pensar en las consecuencias o si tendrán la fortaleza para hacerle frente a ellas.

“Se ha caído la imagen de familia, del matrimonio y de la pareja. Y eso hace que superficialmente no haya tantas restricciones para encontrarse con una persona y tener un encuentro sexual. Pero después aparecen la culpa o los enojos con uno mismo”, aseguró la especialista.

Federman comentó que algunas de las personas que recibe en su consultorio tienen sensación de abandono, abulia y que esos encuentros clandestinos y muchas veces espontáneos los sacan del aburrimiento de lo cotidiano. “Estamos en una época de cambios axiales donde los ejes de los valores han cambiado, se han desplazado hacia la periferia. Y como contrapartida, los sitios web aprovechan esto y lo convierten en un negocio”, finalizó.