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María Flor, la reina saliente: “Nunca lloré por las críticas, pero mi familia sí"

La santarrosina nunca se sintió la más linda, pero siempre confió en su personalidad. Se puso de novia y viajó por varios lugares. Ahora, su meta es terminar la carrera universitaria.

sábado, 05 de marzo de 2011
María Flor, la reina saliente: “Nunca lloré por las críticas, pero mi familia sí"

Dante Bordón - Fotos Diego Parés

Frescura, simpatía, madurez, locuacidad y una belleza atípica son las palabras justas para definir a la Reina Nacional de la Vendimia 2010, María Flor Destéfanis Aveiro, la santarrosina que culmina esta noche su mandato.

Distendida, en el hotel que recepciona a las candidatas departamentales desde hace años, la bella morocha recibió a Los Andes, ataviada con un sensual y corto vestido amarillo y con toda la alegría que la caracterizó desde que fue electa Reina de Santa Rosa.

“La tristeza por dejar de ser soberana es inevitable, pero estoy feliz por el año que pasó y porque pude cumplir con toda la gente que me pidió ayuda”, comienza a contar sin mucho esfuerzo y sin tener que esforzar al periodista, ya que su expresividad es total.

María Flor I es una persona que tiene en claro las cosas que quiere y a dónde pretende llegar. Sólo con escuchar sus respuestas, se puede apreciar que nunca vaciló en la búsqueda de sus objetivos.

-¿Cuánto hay de cierto en que manejabas tu propia agenda?

-(Risas). Si bien hay una agenda de actividades oficial, que depende de Gobierno, yo misma me hice el tiempo necesario para asistir a otros actos. Es más, llamaba para ver a qué eventos podía y querían que asistiera. Por eso es que digo que pude concretar todo lo que me propuse. Viajé y conocí cada rincón de la provincia. Sobre todo de mi departamento.

-¿Cómo fue la relación con Tamara (Otero, la Virreina)?

-No vamos a ser chanchas amigas (risas de nuevo), pero siempre fue una buena relación. Viajamos juntas a Brasil y Estados Unidos y fue divertido. A pesar de tener personalidades tan distintas, ya que ella es mucho más tímida y callada, pudimos complementarnos muy bien.

-Hablando de relaciones... ¿estás de novia?

-(Se queda pensando, con una sonrisa pícara). Sí, es cierto. Estoy de novia oficialmente hace tres meses, pero nos conocemos hace siete. Se llama Diego (33) y es abogado.

-¿Te conoció por tu reinado?

-En realidad, no. Nos conocimos en una salida por separado y nos gustamos. Después se dio cuenta de que era la Reina Nacional.

Un año feliz

La locuaz santarrosina se muestra feliz por el año de reinado, y poco queda en su memoria de los malos momentos que vivió una vez que fue coronada como la nueva embajadora de los mendocinos.

-¿Alguna vez lloraste por la lluvia de críticas después de tu elección?

-La verdad, no. Sabía muy bien que no había ganado por acomodo, como se dijo por varios lugares. Estaba tranquila con todo lo que había hecho para intentar ser la nueva soberana. Lo que sí me molestó es ver sufrir a mi familia. Me parece que hay veces que la gente no se da cuenta de que detrás de las soberanas departamentales hay personas que te quieren y sufren y se alegran con vos.

-¿Te sorprendió la actitud de las otras chicas?

-Bastante. Pero eso ya pasó. Inclusive algunas me pidieron perdón, como Melisa Di Betta, la chica de Maipú. Me llamó a mediados de año para disculparse y la acompañé a un evento en su departamento. Además, vino a mi cumpleaños con su novio. También mucha gente me pidió disculpas vía internet por las críticas. Soy consciente de que a todo el mundo no le iba a gustar y por eso no le hice tanto caso a los comentarios. Siempre supe que no era la más linda de todas las candidatas.

-¿Podés contar qué pasó en el teatro griego el domingo con los supuestos silbidos?

-Creo que se maximizó lo que realmente pasó. Estaba muy nerviosa esa noche y me trabé mucho cuando me hicieron hablar. Entonces se empezaron a escuchar silbidos, pero creo que fue porque decían “nena, no podés trabarte tanto” (se ríe).

Modelo, abogada, política

La sonrisa es una constante en toda la charla, secundada por una seguridad que asombra en cada respuesta. La chica tiene muchos planes para el futuro, entre los que se encuentra como objetivo principal terminar su carrera.

-¿Pudiste cursar este año?

-Cursé tres materias de mi carrera de Abogacía y rendí las necesarias para poder cursar tercero. Viajé bastante durante el año. Estuve en Chile, Estados Unidos, Mar del Plata, Buenos Aires y San Juan y la carrera se atrasó indefectiblemente. Pero lo vivido valía la pena. Ahora me pondré las pilas, ya que recibirme es lo que más anhelo.

-¿Te salieron oportunidades de trabajo?

-Muchas. Definitivamente, Vendimia te abre muchas puertas. La Municipalidad de Santa Rosa me ofreció un trabajo, pero todavía no sé de qué se trata. También tengo ofrecimientos de bodegas y de algunos políticos.

-Con respecto a ese tema, ¿qué hay de cierto en que querés ser concejal?

-(Risas). Lo que dije fue que, por el año que tuve y la gente que conocí, me empezó a interesar la política. En un futuro, me gustaría incursionar en ella y tendría que empezar de abajo. Ahora lo único que quiero es terminar mi carrera.

-¿Otros rubros que te gustaría seguir?

-Sobre todo el modelaje. Con tantas producciones de fotos que hice, me empezó a picar el tema de ser modelo y la parte mediática. Como hobby, me encantaría realizar estas cosas.

-¿El mensaje final a Mendoza?

-Me gustaría que me recuerden como una Reina simpática y que trató de estar en cada lugar que fue requerida mi presencia. Siempre fui la misma y ojalá lo hayan notado. Disfruté mucho el cariño que los mendocinos me brindaron durante todo el año.

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