María Paula García, reina nacional de 2007. La representante de Guaymallén se ganó un auto.
Las reinas de la Vendimia, a través de los años, han recibido varias cosas más que simples demostraciones de cariño. Desde bauchers de peluquería y maquillaje hasta viajes a lugares que, tal vez, nunca hubieran conocido de no haber sido por su éxito como soberanas.
Primeros años: muchas joyas y flores
En las primeras décadas de la fiesta grande de los mendocinos, las reinas nacionales electas eran premiadas con algunas cadenitas de oro y varias docenas de flores. "En mi caso me regalaron un viaje a los Estados Unidos, pero mis padres no me dejaron aceptarlo", contó Nélida Morsucci, reina de 1947.
En esos años también eran muy comunes las sesiones de peluquerías y de maquillajes. Además para tener en cuenta, las chicas elegidas eran menores de edad y por este motivo no resultaba tan habitual (como lo es en la actualidad) que las majestades tengan de regalos viajes fuera de la provincia y del país.
En los '70, un anillo
En esta década era muy común que a la Reina Nacional de la Vendimia se le obsequiara un anillo de 25 kilates y platino que regalaba un importante comercio de avenida Las Heras. "Además de esa joya me regalaron un juego de cubiertos de plata, un año de peluquería gratis y viajes a Chile, Chubut y Mar del Plata", recordó María Elena Vallejos, de 1979.
Además, la bella rubia comentó que en esas épocas la Secretaría de Cultura acostumbraba llevar a la Reina electa a lo que se conocía como el Paseo de las calles San Martín y Las Heras. "Lo que hacíamos era recorrer los comercios de estas arterias céntricas y cada uno de ellos nos obsequiaba algo. En mi caso sólo pude entrar a tres locales porque a mi mamá no le gustó mucho la idea", contó entre risas Elena I.
En los '80 suben los regalos
Estela San Sebastián se convirtió en la primera Reina Nacional de la Vendimia del departamento de Santa Rosa. La bella morocha de ojos claros recuerda que fueron varios los obsequios que "salían" en los medios que iba a recibir, pero que en la realidad no le fueron entregados.
"Leí en muchos lados que varias empresas y comercios de la ciudad regalarían importantes premios a la Reina, pero no fue así. Lo que efectivamente recibí fue un televisor, un vestido de noche para los actos protocolares, bauchers de peinados y maquillaje, un maletín de cuero y una joya que tenía perlas y un zafiro", dijo Estela I.
Los ´90 vinieron con viajes y hoteles cinco estrellas
Si bien en años anteriores a estos, las reinas ya salían de la provincia, las majestades de esta época pueden jactarse de grandes viajes y hoteles de lujo. "Nunca me voy a olvidar mis salidas por Alemania, Roma, Miami y Chile. Fueron increíbles y nos hospedamos en hoteles cinco estrellas", recuerda la cada vez más linda Lorena Lorca de 1996, quien representó al departamento de La Paz.
Además, la bella morocha recuerda, entre varios regalos, "una máquina de coser, zapatos, vestidos y mucho maquillaje".
Auto por partida doble
En 2001 fue la primera vez que, no sólo fue teórico, sino que se dio en la práctica la entrega de un auto cero kilómetro. Jésica Tolín, de Maipú, fue la primera en recibirlo.
Sin embargo hay que mencionar que en 1974, Stella Maris Laborde de San Carlos llegó a renunciar a la corona porque el gobierno de ese momento le prometió un rodado y no cumplió. Con esta medida, la rubia mujer logró su cometido.
Tanto han evolucionado los regalos para las chicas que deben representar a la vitivinicultura local que en el último no sólo la Reina Nacional se llevó un auto, sino también la Virreina logró ese premio.