• Domingo, 19 de enero de 2014
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El banco Hipotecario lleva la firma del arquitecto Pirovano

El estudio de una becaria del Conicet revela que el valioso edificio fue concebido por Estanislao Pirovano en la década del ’20, autor de grandes obras en Buenos Aires.

Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar
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La licenciada y profesora de Arte Verónica Cremaschi (34), becaria del Centro Científico Tecnológico-Conicet Mendoza (ex Cricyt), pudo determinar luego de una larga investigación que el bello edificio de la esquina de España y Gutiérrez, otrora sede del banco Hipotecario Nacional (BHN) y hoy base del Ministerio de Cultura mendocino, fue proyectado por el arquitecto porteño Estanislao Pirovano. 

La autoría del diseño de la bella construcción no era fehacientemente conocida y en general en publicaciones autorizadas, como la Guía de Arquitectura (Mendoza-Sevilla, 2005), se señala como autores "a profesionales del banco", pero Cremaschi, luego de un paciente estudio, que insumió muchas horas en hemerotecas y archivos de diarios, logró determinar que Pirovano fue el proyectista (ver aparte datos personales).

Los datos de la responsabilidad primaria de Pirovano en esta realización surgieron en crónicas de época, básicamente publicadas por el desaparecido diario La Libertad, y también en Los Andes.
 
Pero, con el tiempo se estableció el criterio de mencionar al equipo de profesionales técnicos del banco, como los autores. También Verónica encontró otro detalle: la firma hológrafa de Pirovano en planos de la obra, que coincidían con la que estampó en varias de sus realizaciones, en Buenos Aires y otras partes.

El inmueble, uno de los grandes logros arquitectónicos de la capital provincial, data de la primera mitad del siglo XX. En la cronología del edificio deben marcarse como hitos el 4 de noviembre de 1924, fecha de la colocación de la piedra basal de la que sería la sucursal Mendoza del Hipotecario, y la del 31 de agosto de 1929, en que se inaugura la obra, con una gran reunión social y pública. El Hipotecario fue creado a nivel nacional en 1886.

El magnífico edificio fue construido por la empresa Nicolás Seminara y Cía. siendo su diseño una propuesta de profesionales de la institución, pero con Pirovano como titular indiscutido de ese grupo. De acuerdo al estudio realizado por la joven estudiosa, el proyectista no realizó ninguna otra obra en nuestra provincia.

En cambio en Buenos Aires ejecutó diversas y famosas construcciones, como la ex sede del diario La Nación, el Alvear Palace Hotel (asociado con el Arq. Valentín Brodsky) y el Museo Evita. No pocos autores señalan que su obra ha sido un poco olvidada, y varias realizaciones fueron demolidas. 

Durante años se pensó en una intervención en el proyecto del arquitecto chileno, mendocino por adopción, Daniel Ramos Correas, pero la joven profesional aclara, citando a la arquitecta Silvia Cirvini, que el diseñador de grandes obras en Mendoza solo participó como perito técnico a partir de 1930.

Antecedentes

En su trabajo, Cremaschi usó las crónicas de los diarios de época y también investigaciones previas, realizadas por Jorge Ricardo Ponte, Silvia Cirvini y otros estudiosos.

En 1924 el Hipotecario de Mendoza ocupaba un edificio alquilado, lo que  significaba un gran gasto, al que se agregaba el de carácter impositivo por el lote baldío de la calle Gutiérrez y España.
 
En un primer momento se anunció que la sucursal a levantarse tendría similares características estéticas al  Banco de la Provincia, de estilo academicista. Sin embargo, en la misma nota se aclaraba que se había cambiado de opinión, decidiéndose que su fachada tuviera un sello netamente colonial.

Pero, el proyecto del edificio cambió su apariencia colonial hacia 1925, cuando  aparecieron noticias en las que se podía apreciar su aspecto neoplateresco, que se corresponde con el edificio actual. Notable fue el aumento de presupuesto destinado para concretar esta nueva construcción, que pasó de medio millón de pesos al millón de pesos.

"La duplicación del monto -sostiene Cremaschi- nos da la pauta de la importante inversión que requirió el cambio de proyecto, tanto por el aumento de los m2, como por el estilo empleado".

También afirma la profesional que "en anteriores trabajos consultados, se precisaba que la dirección técnica había estado a cargo de Constante D. Ferrari y la empresa constructora había sido Nicolás Seminara y Cía. (Ponte, 1987: 3).

Sin embargo se atribuía la autoría del diseño al equipo técnico de la institucional nacional, sin mencionarse el nombre exacto del proyectista. Esta aseveración figura en trabajos, como el de Jorge R. Ponte (Ponte, 1987: 3) y de Cirvini, quien se  basaba en el testimonio que  Ramos Correas le brindara en 1986 (Cirvini, 2011: 113)".
 
Luego de revisar archivos y otras fuentes, "podemos precisar -resume Verónica- que esta obra fue proyectada por el arquitecto Estanislao Pirovano, como puntualiza un artículo en La Libertad en el que figura su nombre como autor de la obra. Además, hemos comparado las firmas que aparecen en el proyecto del banco publicado en diario Los Andes con las rúbricas de distintas fotos disponibles de trabajos reconocidos de su autoría”.

Verónica puntualiza por último un detalle de color. Cuando se inaugura el edificio, el 31 de agosto de 1929, se realizó un gran acto con muchas autoridades locales y nacionales.
 
"En principio -narra la autora- como el mundo de las inversiones y los negocios era un ámbito de hombres, no fueron invitadas mujeres, pero las damas, esposas de funcionarios o de representantes de la sociedad de entonces, se presentaron espontáneamente en la ceremonia, como lo revelan las fotos de los diarios".

Es por eso que la becaria resalta la importancia de la prensa en la búsqueda de los antecedentes y la historia de los grandes edificios o monumentos, que como la sede del banco representan un contexto social y cultural determinado y la idiosincrasia de una sociedad en determinada época.