Esto pasa y es común en los colectivos que van hacia el Este: hombres, mujeres y niños van parados y policías atrás sentados haciéndose los dormidos, aunque este no es el caso.
A este señor ni le importa si la gente viaja parada, el solo se limita a mirar el paisaje sentadito muy cómodo aunque no tenga que abonar el pasaje.
Hace dos semanas tuve que decirle a un policía que se subió fumando al colectivo y escondía que lo apagara, porque en primera fila viajaba una familia con 2 bebés en brazos.