El consumo de agua disminuye el riesgo de sobrepeso en niños

Una investigación alemana indica que los estudiantes deberían tomar medio litro en el horario escolar. Es uno de los temas abordados en las Jornadas de Nutrición que terminan hoy.

Edición Impresa: sábado, 08 de septiembre de 2012

Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

El consumo abundante de agua colabora en la reducción del riesgo de sobrepeso en niños, una problemática que en la provincia afecta en promedio a 35 por ciento de los pequeños. Es lo que afirmó la doctora alemana Rebecca Muckelbauer quien expuso sobre las conclusiones de un abordaje realizado al respecto en su país y que consideró muy efectivo. La profesional expuso en el marco de las XI Jornadas Nacionales de Nutrición que desde ayer y hasta hoy se realizan en la provincia.

Luego de la intervención realizada en 32 escuelas carenciadas con chicos que tenían en promedio 8 años se logró una reducción del riesgo de sobrepeso en 31 por ciento mientras que se logró que bebieran un vaso más de agua por día, 33 por ciento más del promedio consumido previamente.

El requisito fundamental es la motivación de una cultura del agua que genere el hábito de su consumo diario en detrimento de otro tipo de bebidas que suelen preferir los chicos y que suelen tener altos contenidos de azúcar y aditivos. Otro elemento que debe tenerse en cuenta es la disponibilidad permanente de agua.

Justamente por eso, la investigación alemana incluyó la colocación de expendedores en las escuelas y el trabajo de los docentes con los niños respecto de los beneficios con el objetivo de lograr el consumo de medio litro de agua en horario escolar.

Más saciedad

Muckelbauer puntualizó que hay ciertos mecanismos a los cuales puede apelarse para intentar frenar la pandemia de sobrepeso. Una de ellas es el reemplazo de bebidas azucaradas para reducir la ingesta energética y, en este sentido, la especialista alemana destacó que no es algo que se hubiese pedido a los alumnos del estudio, por lo tanto si así hubiese sido los resultados hubiesen sido aún mejores. Además, la ingesta de agua antes de las comidas aumenta la sensación de saciedad y por ende se reducen las cantidades. Asimismo, Muckelbauer mencionó que con el consumo de 500 centímetros cúbicos se gastan 100 calorías, lo que se llama termogénesis inducida.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, Edgardo Ridner, entidad organizadora del encuentro aseguró que "si se bebe durante las comidas se puede moderar el tiempo de ingesta, mientras que ese agua permanece en el estómago prolongando la sensación".

La médica alemana explicó que lo que se logró en el estudio es constatar una estabilidad del peso corporal entre quienes aumentaron el consumo de agua, mientras que en el resto se comprobó un aumento de dos por ciento.

Consideró como muy positivo que luego del estudio los chicos continuaran utilizando los expendedores de la misma manera y que un enfoque similar "debería ser parte de intervenciones para disminuir el sobrepeso y de las políticas de Estado".

Pese a esto, Ridner aseguró que "se trabaja muy poco este tema en cuanto a la promoción de la salud", mientras que destacó que "es deber de todas las autoridades garantizar el acceso al agua segura para todos".

La sed es una mecanismo tardío que alerta cuando ya se ha perdido una proporción de líquido, pero "podemos adelantarnos para mejorar la calidad de vida", dijo el presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición. Dentro de las consecuencias de la deshidratación, destacó que está siendo muy estudiada la disminución del rendimiento intelectual.

La pediatra Delia Escobar, presidenta de la SAN Cuyo especificó que como regla general "los menores de un año deben tomar 800 centímetros cúbicos de agua, hasta los tres años 1.200 litros y a partir de esa edad 1.500". Sin embargo, un cálculo más específico puede hacerse para niños mayores de dos años considerando 90 centímetros cúbicos por cada kilo de peso.
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